Estatuas vivas. Tomando como escenario las vetustas calles y plazas aparecen diseminadas, para el asombro de los niños y la admiración de los viajeros, las estatuas vivas de La Habana Vieja. Esta modalidad de arte callejero exige del artista una gran preparación y resistencia. Todo comienza con la creación del personaje, el estudio de la época, las secciones de vestuario y maquillaje, para al final posicionarse en el sitio que sirve de ambiente a la figura representada. Cuando las descubrí, en una de mis visitas a La Habana, me preguntaba si permanecían todo el tiempo en la misma posición. En realidad no lo hacen. Cada cierto tiempo hacen leves variaciones de las posturas asumidas lo que aporta variedad a su representación. También suelen agradecer con algún gesto el aporte monetario de su público. Para su representación acuden a personajes literarios, de la fantasía o la realidad. Así podemos encontrarnos un pirata, un mosquetero, el mítico caballero de París o un ser extraterrestre venido de otro mundo. Sin temor a equivocarme, puedo afirmarles, que las estatuas vivas se han convertido, junto a sus palacios, calles adoquinadas y fortalezas, en uno de los más buscados atractivos del entorno patrimonial de la capital cubana. Estatuas vivas representando los personajes del Hada de plata, el Caballero de París y un bufón. Sábado, 17 de julio del 2021.
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