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@LeoPardo

La Radio en la nostalgia. #AnécdotasdeVida. En mi infancia, cada despertar, estaba sonorizado por las ondas radiales. Temprano en la mañana, a la par que nos alistábamos para ir a la escuela, escuchábamos la dulce voz de la Tía Tata desde la radio, contando sus cuentos. Poesías y canciones infantiles complementaban el programa matutino. Esa es una de las ventajas de ese medio de difusión masiva, no absorbe todos los sentidos del oyente permitiéndole realizar otras actividades mientras escucha. En la década de los 70 del siglo pasado, cuando tener un televisor era un privilegio de pocos en mi pueblo, la radio jugó un rol esencial en el desarrollo de nuestra fantasía infantil. La transmisión de aventuras en el horario del mediodía, justo cuando salíamos a almorzar después de clases, contribuyó significativamente a dar riendas sueltas a nuestros sueños. Este medio, según mi opinión, tiene un parentesco más cercano a la literatura, que el cine o la televisión, pues ofrece más libertades a la imaginación del público oyente. Los hoy populares audiolibros, nos recuerdan las lecturas radiales de entonces, de obras literarias. La música deja sus marcas durante toda nuestra vida, pero es en la adolescencia y juventud cuando consumimos, con mayor avidez, los diferentes ritmos de moda. Nuevamente, la radio fue el medio por excelencia, para mantenernos al día, con lo que más sonaba en el universo musical de los 80. Los discos de vinilo o los casetes no siempre estaban al alcance de la economía familiar, pero la radio solo necesitaba ser sintonizada en la emisora adecuada para que la música nos acompañara. La cercanía geográfica de nuestro país, con una meca musical como Estados Unidos, facilitaba la captación de emisoras en FM con sonido de alta fidelidad, permitiéndonos conocer de primera mano al prolífico mercado anglosajón de la música. La radio siempre fue más ágil e inmediata con la información. Acá en la isla tenemos una añeja emisora de noticias que trasmite las 24 horas llamada Radio Reloj, que informa la hora cada minuto y en el intermedio nos mantiene al tanto del acontecer nacional e internacional. Antaño, cuando no existía internet y sus redes sociales, habitualmente fue la fuente primera donde íbamos a conocer de los sucesos de actualidad. Si se escuchaba por Radio Reloj, la noticia estaba confirmada. La facilidad de la radio de poder moverse junto a nosotros, ya sea en un auto o en su formato portátil, permitió extender su uso fuera de los asentamientos poblacionales. Así nos ha acompañado durante largos viajes o nos ha entretenido en nuestros momentos de ocio al aire libre. La última década del siglo XX, con el vertiginoso florecimiento de las tecnologías de la información y las comunicaciones, ha ido sustituyendo a la radiodifusión con otros medios que amplían el universo audiovisual de los consumidores. Entre los jóvenes lectores que tenemos acá en Noise, difícilmente podremos encontrar asiduos oyentes de la radio. Ellos llegaron a un mundo donde predominan otras formas de expresión en el cual, la radio, va quedando para las nostalgias de los que ya peinamos canas. ___________________________________________________ Por estos días en Cuba se celebraron los 100 años de las primeras transmisiones radiales. Tal acontecimiento fue el motivo de inspiración para escribir estas letras. Imagen propia. En la imagen, un radio modelo VEF 206, muy popular en los hogares cubanos de la década de los 80. Martes, 23 de agosto de 2022.

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