Rutina mañanera. 6 AM, el tono despertador del teléfono, corta de un tajo mi sueño. No entiendo por qué estoy obligado a levantarme si ni el sol lo ha hecho. Salto de la cama, como soldado en cuartel, si dudo puede ser fatal. Me arrastro, aun dormido, en la oscuridad del cuarto. Mi mano por reflejo encuentra el interruptor del baño. La luz, blanca y brillante, termina despertándome. Me cuesta trabajo reconocerme en la imagen que devuelve el espejo: Blancos vestigios de lo que antes era el pelo. Una nariz que no para de crecer. La boca caníbal de mis labios. Y el obstinado labrador del tiempo que no deja de abrir surcos en mi rostro. Solo se mantiene estoico el esmeralda de mis ojos. Máquina de afeitar en mano inicio la reparación diaria. Poco puedo hacer con lo que queda. Será mejor demoler y comenzar a levantar de nuevo. Imagen propia: Morning back’ selfie (ofrezco disculpas por el título en inglés en este canal pero por mucho que intenté no encontré uno mejor) Descripción: Imagen en blanco y negro, un amplio espejo en la pared del baño refleja mi espalda. Sería el equivalente a una selfie, pero de mi espalda. Jueves, 5 de agosto de 2021.
1 comment
Saludos Leopardo, es increíble cómo somos seres rutinarios y lo peor es que a medida que avanzamos en edad le vamos agregando un poquito más a las que ya tenemos.