Patria potestad vs Responsabilidad parental. #AlertaDeDebate Por estos días en Cuba se han encendido las #AlertasDeDebate con relación a uno de los tópicos que incluye el Proyecto de Ley del Código de las Familias, que se ha puesto en discusión popular antes de ser aprobado como ley. La polémica que tiene varias aristas, entre ellas la manipulación política del asunto, en el cual no voy a adentrarme en este post, ha despertado mi interés y he decidido traerlo ante los lectores de esta plataforma. Como yo mismo necesito más claridad sobre el asunto, pienso que lo que ustedes puedan aportar en los comentarios, me ayudará a conformar mejor mi opinión sobre el tema. Como ya cuento con más de cinco décadas de vida podrán deducir, que según el método de crianza que utilizaron mis padres, la opinión de los menores no era tomada muy en cuenta. Para nosotros “los niños tenían derecho a hablar cuando las gallinas mearan” lo que en español directo quiere decir: nunca. Como ya les he contado antes, recibí merecidos castigos por mi comportamiento sin que eso trajera consecuencias en mi vida adulta ni me hiciera querer menos a mis padres. También es justo decir que a medida que fui creciendo me hice más independiente y tomé mis propias decisiones, como la carrera quería estudiar y donde iba a cursarla. Mis padres me enseñaron respeto y obediencia sin llegar a ser unos dictadores. Siempre sentí confianza para exponerle mis anhelos, aunque no siempre encontrara su aprobación. También me arriesgué por senderos en contra de su voluntad. Comenzaba a madurar y sentía que tenía ese derecho. Pero no es de mi formación que les quería hablar, aunque tenga cierta relación. En el código de familia vigente en mi país se emplea el concepto de patria potestad. Este concepto tiene su origen en el derecho romano y aunque ha mantenido su nombre hasta nuestros días su contenido ha ido variando. En sus inicios otorgaba autoridad al padre hasta para vender a sus hijos. En este mismo canal ya hemos tenido debates sobre el derecho de los padres de considerarse dueños de sus hijos como si de objetos se trataran. La patria potestad fue el cuerpo legal que instituyó este modo de actuar aunque en la actualidad no lo sostenga formalmente. Sin embargo, puede perdurar en el comportamiento de los individuos como mismo permanecen las conductas racistas en una sociedad donde la ley las prohíba. Considerar obsoleto el concepto de patria potestad es una de las razones que se esgrimen para cambiarlo por el de responsabilidad parental. Dicho sea de paso, esto es un reclamo de la Convención sobre los Derechos del Niño desde 1989. Muchos pudieran pensar que no merece la pena armar tanto alboroto por un simple cambio de nombres pues al final los derechos y deberes de los padres para con los hijos se mantienen, sin variaciones sustanciales al código vigente, en el proyecto que se propone aprobar. Cabe preguntarse ¿si se hubiese mantenido el concepto de patria potestad, pero introduciendo los cambios que se recomiendan en su formulación, la reacción hubiese sido la misma? ¿Dónde radica entonces la diferencia? Desde la comparación que hago, como simple ciudadano y no como especialista en temas legales, está en que se otorgan más derechos a los hijos menores. Lejos de burdas interpretaciones claramente malintencionadas, que hablan hasta de sustituir la autoridad de los padres por la del estado, según mi criterio, los cambios fundamentales están contenidos en 3 incisos del artículo que se define la responsabilidad parental en el proyecto de ley. Dice uno de los artículos: “educarles a partir de formas de crianza positiva, no violentas y participativas, de acuerdo con su edad, capacidad y autonomía progresiva, con el fin de garantizarles su sano desenvolvimiento, y ayudarles en su crecimiento para llevar una vida responsable en familia y en sociedad”. Los detractores plantean que se les está quitando la autoridad a los padres, el derecho de castigar a los hijos con el propósito de disciplinarlos. Yo, que recibí castigos en mi educación e igual los utilicé con mis hijos, debía estar de acuerdo con lo que piensan de ese modo. Aunque estoy convencido de que esos castigos ayudaron en mi formación, no dejo de reconocer que hay maneras mejores de lograr los mismos resultados sin recurrir al castigo, al maltrato o la humillación. Otro de los incisos plantea: “escucharles y permitirles expresar y defender sus criterios, así como participar en la toma de decisiones en el hogar de acuerdo con su madurez psíquica y emocional, capacidad y autonomía progresiva, convenciéndoles cuando sea necesario mediante el argumento y la razón”. Aquí llegan los que aseguran que con esta formulación se les está permitiendo a los hijos hacer lo que les dé la gana. Como ya dije al principio de este post en el modelo tradicional de crianza el criterio del menor no es escuchado, incluso en aquellos casos en que el problema en cuestión está relacionado directamente con su persona. Atender las razones de los hijos no significa para nada que siempre tengamos que complacerlos. A medida que vayan madurando su participación en los asuntos de la familia debe ir escalando en importancia, esto los prepara para su vida futura como adultos. Por último tenemos otro inciso que expone: “acompañarles, de acuerdo con su autonomía progresiva, en la construcción de su propia identidad”. Este aspecto ha levantado alarmas con respecto a la identidad de género. El inciso deja bien claro que cada paso depende de la autonomía que el menor tenga para decidir. A mi modo de ver se habla de acompañamiento, de aceptación y respeto por las decisiones que de acuerdo a la edad vaya tomando el menor. Habrá acciones que tendrán que esperar por la mayoría de edad. Debido a lo extenso que se ha hecho este post, dejo aquí mis reflexiones sobre el tema. Los usuarios cubanos que me lean, seguro ya habrán entrado en algún debate sobre el particular y tendrán sus puntos de vista al respecto. Espero aportar algo útil con mi nota y recibir en los comentarios sus criterios. Me gustaría que los demás también se sumen partiendo de las experiencias en sus países de origen, pues enriquecerían mucho la discusión aportando juicios diferentes. Miércoles, 16 de febrero de 2022.
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3 comments
Creo que la manera tradicional en la que fuimos criados quienes tenemos mas de 40, produjo resultados relativamente buenos. El tiempo avanza rápido y con el algunos aspectos de la sociedad cambian. Aunque me parece que darle participación al menor en sus decisiones puede honrar su derecho a la participación, quizás no esté lo suficiente facultado para decidir sobre aspectos de los que dependerá su futuro. También existirán casos y no deben ser pocos, de personas (padres) tan inmaduros como los propios niños que crían y que ellos decidan todo por sus hijos hasta la mayoría de edad, es un potencial peligro. Espero que la ejecución de estás leyes en tu tierra, traiga más beneficios que problemas.
Pienso que como todo en la vida tiene su lado bueno y su lado malo, tristemente seguramente tomaran ese tipo de cosas por el lado malo. Porque muchos alegaran ciertas cosas que quizás es una exageración y otras que en realidad no lo son. Pienso que esta bien permitirle a los niños tener voz, porque a veces ellos tienen cosas para decir y ese tipo de acción les hace sentir valorados, aunque claro esta que tampoco darle pase abierto, hay cosas que sin importar qué, la decisión la tiene que tomar los padres, porque son los adultos en cuestión. Pero también hay que ver, que actualmente muchos padres no estan realizando su trabajo como padres correctamente, así que quiero pensar que ese tipo de leyes se utilizara para esos casos, donde el joven quiera tener el derecho sobre él mismo para poder salir adelante sin tener que esperar a ser mayor de edad... Como ya dijo Lien, pues la idea es educar sin violencia, pero en ocasiones, si hay que reprender a los jóvenes, porque si no se reprende (más que castigar que suena como algo peor), el niño no entenderá la gravedad de su accionar. Porque decirle que hizo mal no basta la mayoría de veces. El último considero que también esta bien, porque como bien dijiste, habla de aceptación, de permitirle a los hijos tener esa libertad de decidir algo sobre ellos (referente a la sexualidad) sin sentirse presionados. Le da un poco de libertad, aunque no quito que para eso, se deban hacer los exámenes necesarios (psicológicos), porque así como hay jóvenes maduros que desde joven se le ve su inclinación, también los hay quienes lo descubren ya siendo un viejo. Particularmente en mi país seguimos con una crianza tradicionalista, la cual tiene sus cosas buenas, pero precisamente esas cosas buenas son las que menos se ven, siendo las malas de esa crianza lo que más se observa y llevándonos al punto en donde estamos. Donde no hay respeto ni amor hacia las cosas. Nos estaremos leyendo y espero que te sirva de algo mi comentario.
Acabas de tocar un tema bien polémico y candente, diría yo. En lo personal no me guío en absoluto por quienes lo intentan politizar, pero igual hay ideas que no comparto. Para que puedas comprender mejor te dejo un enlace a uno de nuestros medios oficiales que cita hasta ejemplos que hacen más fácil la comprensión del mismo. Estoy totalmente de acuerdo conque los castigos y el maltrato no es siempre la mejor opción, pero existe esa "nalgada educativa" que dada a tiempo puede evitar determinadas conductas negativas en ellos y de cierta manera nos pretenden quitar el derecho a ella alegando que nuestros hijos tienen sus propios derechos. Y es verdad que no son un objeto pero se podría decir que nos pertenecen porque desde el primer momento en que como padres los creamos, les damos todo a cuenta de nuestro sacrificio, se supone que tengamos derecho a decidir lo que es mejor para ellos, siempre y cuando no se les perjudique en nada. Pero eso de "permitirles" como pretenden hacer creo que no los llevará a ningún lado. Basta mirar a nuestro alrededor para ver cómo está la sociedad actual (tú que eres de otra generación lo sabes mejor que yo) para encima de todo darles barra abierta para que ellos hagan lo que les plazca, poco a poco, como plantean en esas nuevas leyes. Te digo de nuevo, léete ese artículo que te envío y luego me comentas si entiendes mi postura. (no creo que eso de que una niña de 2 años y medio tenga que vestirse con la ropa que le plazca y que yo como madre no pueda obligarla a vestir como considero mejor para ella. Imagino que dentro de poco las niñas de 10 y 11 años andarán por las calles mostrando todo su cuerpo, cosa que actualmente pasa pero a menor escala.) Saludos mi estado. Quizás coincidas con mi punto de vista, o quizás no; pero igual lo pediste y ahí está, siempre desde el respeto.