¡Hola! Feliz noche para todos. Yo soy Lelys. Mi anécdota para la #DinamicaRegresoAClases remonta a los años años 80 🤪 casi finalizando la primaria. Me correspondió ir a la escuela donde estudié hasta sexto grado a verificar una actividad. Al retirarme vi los portones del estacionamiento de la escuela totalmente abiertos, estos los abrían solo cuando llegaba el camión del aseo. Inmediatamente dirigí la mirada hasta el galpón donde se almacenaban los desechos y vi en frente de la puerta, afuera, una montaña de libros. 🙊 Me sorprendí mucho y le pedí permiso a la directora para quedarme con algunos. Lamentablemente no llevaba ningún bolso ni nada para guardarlos por lo que me tocó escoger con minuciosidad y en tan poco tiempo algunos libros que me gustaran. Como siempre me ha fascinado leer y desde que estudié quinto grado quería ser maestra de lengua, elegí solo libros de lectura, de lenguaje y de castellano y literatura. Recuerdo muy bien ese momento porque fue de impacto para mí. No podía creer cómo en un centro de estudios pudieron tomar la decisión de deshacerse de tan valioso material. Llegué a mi casa a contarle a mi mamá y a recordar a mi maestra Rosita, la bibliotecaria. Para aquella época ir a la biblioteca era una clase más, teníamos una maestra que nos enseñó a usar, querer y valorar todo tipo de libros. Me enamoré de su forma de enseñarnos, a veces muy divertida y otras muy severa. La maestra Rosita sufría de artritis avanzada, sus manos, dedos y pies estaban ya deformes y aún así ella iba todos los días a la escuela a abrir la biblioteca y a recibirnos. No podré olvidar jamás aquel templón que me dió en la oreja cuando me mojé el dedo con saliva antes de pasar la hoja de un libro. En la imagen podrán ver uno de los libros que aún conservo. Con él estudié el bachillerato, la universidad y ha sido de gran apoyo en mi área laboral. La moraleja que puedo dejarles con mi anécdota es sobre la importancia del Buen Maestro. Me enamoré mucho de la lectura y aprendí a valorar cada libro que leo gracias a mi maestra Rosita. Por sus enseñanzas me detuve a rescatar algunos de los libros que estaban echando a la basura. ¡Y miren cuan útiles han sido para mí!
3 comments
Algo parecido me pasó, la pasión por la lectura fue inculcada por modelos que me influyeron por mi maestra preferida de primaria a quien nunca olvidare. La mae Hortencia...
Acá en Cuba también nos daban la asignatura de biblioteca, hasta 7mo grado. Es una lastima lo que dices pero sucede muy a menudo, me causa tristesa pues se está desechando el conocimiento; deberían donarlos. Saludos
Nunca supe que pasó ahí. Los libros son de suma importancia, a pesar de la avanzada tecnología los libros seguirán siendo fuente de credibilidad. La mejor información está en los libros. Saludos.