Hospital público & Clínica privada. En la primera imagen podrán ver el pasillo que conduce al consultorio de atención a los pacientes de traumashow del Hospital central de Maturín-Estado Monagas, Venezuela. Es complicado tomar fotografías ya que estos pasillos están ocupados con camas y colchonetas improvisadas para los pacientes. Me incomodó mucho tomar las fotos. No me atreví a encender el flash. Entrando por este pasillo había una sola cama el día lunes. Esta mañana fuimos nuevamente y habían tres. Por ser día del médico, se suspendió el simposio de especialistas en hombro. Mi mamá fue citada y tuvimos que trasladarla hasta allá aún sin recuperarse del brazo. Perdimos el viaje. En la segunda imagen pueden ver la recepción de la clínica privada La Pirámide, igualmente ubicada en Maturín-Edo Monagas. Al contrario del hospital hay mucha luz. No es necesario encender el flash, no es incómodo tomar las fotos, incluso la señorita fue muy amable al verme fotografiar. Hasta se sonrió. En este espacio de la clínica se encuentra la sala de rx. A mamá le mandaronn a tomar placas o radiografías de hombro y muñeca. Esperamos un ratito y fue atendida. Esperemos que para el próximo jueves la examinen y nos indiquen su tratamiento. En el hospital los médicos trabajan a duras penas. Sin implentos ni insumos. Además de no disfrutar de un ambiente agradable. La verdad es que hacen un tremendo sacrificio. Pero no se justifica el maltrato que algunos dan a sus pacientes.
2 comments
La verdad que las condiciones en los hospitales de nuestro país son lamentables, los doctores que hacen vida ahí hacen un trabajo titanico, sin embargo observo con preocupación eso que citas y que no solo se puede apreciar en los hospitales sino también en las clínicas privadas ya que hay muchos doctores que maltratan al paciente y que además los ven como una matica de dinero ya que por desgracia hay muchos que más le importa la plata antes que la salud de las personas.
Lo digo porque hoy una doctora residente trató muy mal a mi mamá. Uno entiende que ellos trabajan en precarias condiciones, pero no somos culpables los pacientes.