#MƖ ƤƦƖMЄƦ ƬƦƛƁƛʆƠ. ᎠᏆΝᎪᎷᏆᏟᎪ.✔️ Inmediatamente de haber cumplido los 18 años de edad me ofrecieron un trabajo como secretaria, todo impulsado por un primo al que quiero mucho. Yo acepté un poco nerviosa porque sería la primera vez trabajando. Me tocó ser la secretaria en una Constructora. El dueño y gerente sería mi jefe. Un señor arquitecto joven y guapo. Recibí instrucciones de mis funciones y me mostraron el área administrativa. Todo transcurrió normal. Hasta que un día me tocó entrar a un cuarto donde se almacenaban los archivos y otros materiales. Resulta que allí también estaba un pequeño dormitorio muy bien ordenado, cama, nevera y lámpara (muy bonito) me retiré de allí sorprendida. Al llegar a casa de mi primo le comenté sobre lo que había visto. Y me dijo que allí mi jefe descansaba en sus días de doble jornada y que también recibía a las chicas que le gustaban. ¡Ay mamá! Yo me sentí muy nerviosa por esa situación ya que mi jefe venía lanzándome unas miradas un poco comprometedoras. En fin, estuve laborando normalmente entregando facturas, haciendo los cheques a los obreros, nada difícil. Pero no salía de mi mente esto de que las secretarias (ya saben) con sus jefes más la existencia de ese cuarto.. Así que me atacaron los nervios y a la semana siguiente renuncié. ¿Qué más les puedo decir? La experiencia no fue mala, pero uno debe estar donde se sienta bien. Y ya yo me sentía amenazada. Aunque mi jefe jamás me faltó el respeto y aunque vivía rodeada de hombres ninguno se sobrepasó. ҒᎬᏞᏆᏃ ᎠϴᎷᏆΝᏀϴ. 😉
4 comments
Amiga que alegría leerte por acá, fue lo mejor que pudiste hacer amiga, renunciar, este tipo de jefes de una forma u otra busca la manera de propagarse e insinuarse a las chicas.
Hola! Aprovechando la entrada libre, lo había olvidado. Gracias. Y si, él nunca se sobrepasó, a lo mejor era muy temprano. Así que me alejé antes de que pudiera hacerlo. Saludos.
Yo hubiese esperado alguna insinuación rara, pero te comprendo a esa edad e inexperta se entiende, lo bueno es que tus valores y respeto como mujer se forjaron en esa experiencia.
Y el miedo. Aunque tenía la mayoría de edad aún estaba muy inocente. Ya ahora lo pienso y tampoco me arriendo. Ese señor era un picaflor.