💓Cuando se tiene un hijo se tienen todos los hijos del mundo🧸 Noche buena para todos. Espero que ya hayan cenado y estén listos para iniciar su periodo de descanso. Yo ya cené, muy sabroso por cierto. Estaba pelando y limpiando unas piñas y no pude evitar recordar un poema hermoso de Andrés Eloy Blanco, conocido escritor venezolano. Ustedes se preguntarán por qué 🤷 bueno a lo mejor no tiene nada de relación, pero lo recordé. En la corona de las piñas hay muchas coronas más pequeñas. Cada una se desprende de la corona mayor y podemos sembrarlas para tener más piñas como las que ya corté. A estas coronitas le llamamos hijos. Si pueden notar lo benevolente que es esta fruta. Se le saca provecho de múltiples maneras y aporta al organismo muchos beneficios, entre los que destaca su poder diurético. Cuando compramos una piña nos traemos a casa la posibilidad de cultivar y cosechar muchas más. Alguno de los hijos que sembremos de esta piña crecerá. A mà me encanta comer piña, el jugo que hacemos con las conchas en remojo es delicioso. Comerla natural lo es mucho más. Y ti, ¿Te gusta la piña? ¿Alguna vez sembraste un hijo? ¿Se te dió la planta? ¿Cosechaste? La planta de piña es bella. ¿La has visto? Voy a comerme una rodajita porque tengo aguas la boca 😋 Saludos a todos. *Los hijos infinitos.* Poema de Andrés Eloy Blanco. (Corresponde a este poema el fragmento de inicio de mi post)
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