#Historias #Español #DeCalidad #EnEspañol "Invensible." Aquella tarde Teresa salió del quirófano con 3 tallas menos del lado derecho, pero qué más daba si su corazón tan grande era capaz de rellenar aquel espacio. Con la vista nublada por los efectos de la anestesia miró a todos lados tratando de enfocar a sus familiares y amigos que la apoyan desde lejos, en aquella sala de espera. Al pasar en la camilla delante de ellos su rostro dibujó una sonrisa a medias. Escuchó atentamente las palabras del doctor a sus hijas en las que decía que todo había salido bien, y añadía las recomendaciones a seguir para que su recuperación fuese exitosa. Luego de unas pocas horas que se le antojaban eternas, pudo deshacerse de aquellos atuendos verdes y mirar aquella venda que cubría sus pechos; esos que ya nunca más volverían a ser los mismos. Llegó la primera ducha y con ella brotaron todas aquellas lágrimas que inundaban su alma. Se sintió libre luego de dejarlas ir y alzó la cabeza llena de fuerzas. La vida continuaba y ella estaba allí para disfrutarla y vivirla, a pesar de los tropiezos. Esa primera vez en el espejo fue lo peor. Palpar aquel vacío de por sí ya era doloroso, pero notarlo era indescriptible. Aún así repasó cada detalle y suspiró aliviada y agradecida por continuar allí. A estas alturas del partido estaba convencida de que era invencible. Pasó el tiempo y con él llegó la costumbre, si bien algunos días sonreír costaba más que otros. Pero nunca dejó de esbozar una sonrisa, nunca pensó en rendirse ante las circunstancias. Continuaba comprando la ropa preferida de siempre. Esa que tenía un punto entre lo ajustado y lo sobrado, esa que resaltaba un cuerpo hermoso a pesar de sus 55 años. Se volvió una experta en simular espacios vacíos y destacaba entre otras mujeres no por lo que le faltaba, sino por lo que le sobraba: determinación para vivir. Así Teresa presenció la graduación de su hija, acompañó a la mayor al altar y de paso continuó trabajando en aquel laboratorio donde su mayor sueño era poder encontrar una cura para poder ayudarse ya no a sí misma, pero sí a otras mujeres que necesitaban una cura para el destructivo cáncer de mama. Fin. #Relato creado por mi, #EnHonor a esas valientes guerreras, esas mujeres que día a día luchan contra el cáncer de mama sin perder las ganas de vivir; esas que al igual que Teresa son invencibles. #EscritoPropio inspirado en algunos recuerdos de años atrás, donde en parte estuve en el lugar de Teresa, aunque no al extremo de una radical de mama ni del cáncer, pero igual me tocó librar mi propia batalla. Eso me permitió valorar un poco más a estas guerreras. Para todas mi admiración y respeto.
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2 comments
Saludos #DulceDama, que bonito te quedo este escrito, me llevo en el tiempo, hace años cuando a mi Mama le detectaron un quiste en el seno, y bueno fueron días bastante grises, asustados, alterados, creo que nunca vi a mi mama tan asustada en la vida, mientras le hacian la prueba y esperabamos los resultados, por suerte era algo diminuto benigno y se lo estirparon sin mayor daño, de verdad que es terrible esta sitaución para una mujer, y en mi caso para los que acompañamos a mi Mama en el proceso, mi viejo y yo, porque mi hermana ya no vivia con nosotros en esa época. Feliz tarde.
Lo recordé porque llevo algunos días con una pequeña molestia en donde estuvo la herida. (la humedad saca lo malo de cicatrices y huesos rotos) Cosas que nos toca vivir, pero que nos hacen valorar aún más la vida y lo que nos queda. En mi caso también fue benigno, pero fue una operación grande porque me lo detectaron al poco tiempo de nacer mi niña, luego entre la lactancia, el embarazo de mi niño y todo lo que implicó, pasaron casi 3 años hasta que el cirujano me operó. Supuestamente no debía crecer más, pero sí creció. Aún así todo salió bien y ni marca me quedó. (el cirujano que me dio los puntos me dijo que eran puntos de la yuma, de los buenos jejeje intentando animarme) con una mano más buens que ojalá todos los médicos fuesen así. Lástima que no todas las mujeres lo tienen fácil. Algunas lo viven bien difícil y sufrido. Lamento lo de tu mamá. Pero siempre adelante con optimismo, invensibles. Saludotes #GranAmigo. Qué alegría que me comentaras por aquí. Feliz tarde.