Hace un rato escuchaba a Roxett con su hermosísima balada: "Listen to you heart", una de mis preferidas. (aquí la dejo por si gustan escucharla.) https://youtu.be/yCC_b5WHLX0 En su versión Español dice: "Habla el corazón, que no sabe mentir... y yo escucho su voz", frase que por un momento resonó tanto en mi cabeza que decidí escribir sobre tema en read.cash, a modo de desahogo y salida a mis ideas. Y es que hay una cuestión innegable: el corazón habla y dicta, pero no siempre lo correcto. Entonces, ¿cuándo y cómo escucharlo? ¿Cómo hacerlo de manera que resulte segura? Estoy convencida de que ustedes tienen su propio criterio, el cual claramente me gustaría leer en los comentarios, quizás hasta alguna experiencia personal... Mi opinión queda expresada en la publicación que les invito a leer a continuación, también desde mis propias vivencias que han terminado tanto en éxitos como tropiezos. https://read.cash/@LadySweet/cuando-el-corazon-guia-04024c23 Y para finalizar, considero que podemos y debemos escuchar esas 'corazonadas' que muchas veces nos llegan, pero con cierto equilibrio y sin dejar de lado aquello que nos permite razonar para tomar decisiones correctas: nuestro cerebro. #EscritoPropio. #Imagen tomada de Pixabay.com y editada por mi.
12 comments
🎶Gran recuerdo esa rola 😎
See. Es de las que más disfruto. Esa quedó en el tiempo.
Algunas veces tenemos corazonadas, pero siempre hay como dicen una trifulca entre los pensamientos y las corazonadas. Hay que darle rienda suelta a esas corazonadas cuando vienen cargadas de buenas energía.
Muchas veces llegan llenas de cosas buenas...
Mi niña se batia entre la vida y la muerte y algunas personas incluyendo médicos me decía tienes que estar preparada para lo peor y yo con mucha fe les decía que mi niña iba a vivir porque ella era una guerrera que luchaba cada día por vivir y siempre tuve esa corazonada y gracias a ese dios que me dio esa fuerza para pensar siempre positivo mi niña vive y ya tiene 3 añitos.
Yo pienso que debemos darle la justa atención a las corazonadas, y también no dejanos llevar por el corazón, debemos tener un equilibrio entre el corazón y la razón. Y a la final ver quién vence, y quién tenia la razón . Y que es lo mejor para nosotros.
El corazón y la mente a veces están en desacuerdo. No sabemos que hacer cuando esto pasa pero casi siempre el corazón es quien gana, nos guiamos por nuestras corazonadas y no es el camino adecuado. Luego que tropezamos nos damos cuenta del error, pero sirve de experiencia. Otras veces acertamos el las corazonadas y vivimos experiencias maravillosas.
La experiencia, claro que sí, eso siempre será lo bueno que obtendremos de esas corazonadas e impulsos errados. Y nos permitirá ir más seguros por este camino de la vida. Saludos.
Ni modo de enterarse, creo que no hay una formula cuando te DAN DURO En el kokoro no le haces caso a nada o al menos en mi caso, aprendí de mis errores y ahora soy mas cauteloso, pero igual me lleve mis buenos coñazos por andarle haciendo caso y escuchar tanto al rojo!!! jajajaja. Feliz día mi #DulceDama, siempre un gusto leerte.
A todos nos pasó, mi #GranAmigo. Así que no te preocupes, creo que más bien está asociado a nuestra inmadurez e inexperiencia. A medida que crecemos vamos dejando que la razón nos guíe por un mejor camino que ese rojo que muchas veces se lleva por los impulsos. Gracias por siempre pasar. Estoy retomando nuevamente este camino, la falta de tiempo me está matando pero haré un esfuerzo por compartir con ustedes como antes. Esto también es un pedacito de mi, de lo que soy... Abrazotes.
Ciertamente muchas veces nos encontramos en ese dilema, si escuchamos al corazón o a la razón, cosa que he vivido. El corazón me ha obligado a actuar de manera incorrecta, pero no me arrepiento de mis experiencias, algunas veces de manera acertada y otras no tanto. Hoy en día escojo tomar más en cuenta la razón que al mismo corazón, pero si llogro nivelar a ambos, el resultado es más acertado.
Tratar de lograr un equilibrio entre ambos, para mí es la clave fundamental. Así corro menos riesgos. Gracias por pasar y comentar, querida Sari.