#Español #DeCalidad #Relato #Historias "Historia de un Almirante." Desde las alturas lo divisaba todo mejor, con esos ojos estáticos perdidos en el horizonte. Cada día cientos de personas pasaban por su lado sin alcanzar imaginar sus más profundos sueños, sus oscuras tristezas. Allí estaba, en la cima, siguiendo su rutina habitual de no hacer nada, cosa que lo tenía hastiado durante los tantísimos años que llevaba allí. La misma pose de siempre ya lo hartaba, siempre había sido un hombre enérgico y ese trabajo tan pasivo claramente no era para él. De vez en cuando regresaba al pasado y allí sí que se sentía feliz, surcando el mar en sus tres amados barcos de vela: 'la Niña' , 'la Pinta' y 'la SantaMaría'. Se veía a sí mismo como el experto Capitán que era, partiendo de Palos de Frontera sintiéndose seguro en su nueva expedición. Revivía vez tras vez aquel viaje que concluyó con el glorioso descubrimiento de un continente nuevo. Pero solo eran recuerdos vagos que luchaba por no dejar escapar para soportar aquella esclavitud en que se había convertido su vida. Una noche se dejó llevar por el llamado del mar que insistentemente le repetía: ¡Colón!¡Colón! ¡Ven a mi! No pudo contenerse más y salió al encuentro de esa agua salada que era todo en su vida. Pero en ausencia de sus caravelas se atrevió a hurtar una de las embarcaciones que reposaban en el muelle. Al día siguiente el alboroto fue grande cuando, al pasar por aquel parque principal, faltaba la enorme estatua del Almirante. Todos siguieron la pista que dejó la pesada ancla que sujetaba en una de sus manos, la cual en su arrastre por el suelo marcaba el rastro del trayecto. Llegaron hasta el muelle y a lo lejos divisaron una embarcación que iba a la deriva. Sospecharon que fuese aquella la que albergaba al Capitán, dada su incapacidad de poder manejarla luego de tantos años de novedades y adelantos. Raudos se montaron en una pequeña lancha para salir a su rescate. Y fue así como el próximo amanecer descubrió el monumento con una nueva compañía: 4 feroces leones que desde ese día fueron guardianes inseparables del Almirante Cristóbal Colón, velando porque nunca más bajara de la cima para surcar los mares de una vida pasada. ___________________________________________________________________________ #Relato de #Ficción con pequeños detalles históricos, inspirado en este maravilloso monumento en honor a Cristóbal Colón, descubridor de América. Localizado en el Parque de La Libertad de la Ciudad que lleva su nombre y en la que orgullosamente vivo. Como dato adicional les comento que este parque fue fundado en el año 1892. #EscritoPropio atribuido a @LadySweet. #ImagenPropia tomada por mi justo ayer, en uno de mis paseos en familia.
5 comments
De Colón! Una vez estuve allí en vacaciones de la universidad. Compramos un puerco y nos regalamos unas borracheras. En Septiembre al reencontrarnos todos compartimos una experiencia en común: Nos descubrimos garrapatas adheridas y adquiridas en esas vacaciones! Jeje Saludos
Jajaja garrapatas colombinas!!! De la experiencia te llevaste lo mejor jajaja. Eso pasó porque seguramente estaban en una zona rural, donde la vegetación además de un verdor intenso tiene amiguitas casi imperceptibles a la vista, pero nó a la picazón... Eso pasa también porque a diferencia de la ciudad aquí hay muchas aves y ellas son portadoras de los bichitos. Pero gozaron con el puerco y la bebida!! Y eso es lo más importante. Saludos.
En unas casas de una cooperativa a la entrada. Jeje Saludotes
Buenisimo mi #DulceDama, en el primer parrafo supuse que venias con un trampantojo de los tuyos, pero no, se diluyo rápido en estas buenas lineas para conmemorar al gran Almirante, las cosas que no entiendo ustedes todavía lo honran, aquí hecharon abajo sus estatuas... cuanta falta de sentido común. Feliz domingo.
Hoy no fui de trampitas, sino al directo. Ayer pasé por ese parque y nos sentamos a tomar un helado en las bancas. Hice algunas fotos para Release y con esta se me ocurrió hacer esta historia. Acá hay monumentos a muchísimas personalidades, unos cubanos y otros no, pero que igual marcaron una pauta en la historia. Te cuento rapidito que en esos leones permiten sentarse a los niños, cosa que les encanta. Y yo creo que no hay un solo niño colombino que no haya disfrutado esa experiencia. Por lo demás se les cuida y respeta. Lástima que no todos lo sepan apreciar, como me has contado. Saludotes #GranAmigo.