Cuenta la leyenda, que hace muchos años vivía en la selva una joven princesa de nombre Pinkaisha, muy conocida en todo el reino, no solo por ser la hija del cacique mayor Guaicaman; también por su inigualable belleza y su inmensa bondad. Como toda princesa debía recibir instrucción y preparación en todos los aspectos de la vida, pero nuestra particular princesa, tenía una enorme curiosidad por el arte de la guerra y las formas de gobierno; tareas exclusivas de los hombres de la tribu, y donde las mujeres in importar su origen debían participar. Haciendo mil y una artimañas y con la ayuda del General Conopoima, quien también era su tío; cuando llegaba la tarde, se reunían a escondidas y alejados de la aldea; donde además de practicar algún ejercicio de defensa personal, tenían largas charlas sobre como seria gobernar, lo que significaba ser un estratega, planificar ataques y contrataques y todo lo relacionado con la parte mental de una batalla. Pasaron los años y nuestra princesa ya era toda una mujer, muy inteligente y con el desparpajo de quien había cultivado una enorme sabiduría a lo largo de los años. Una mañana cuando todo transcurría como el resto de los días, llega un sudoroso joven indio jadeando del cansancio, en su rostro se podía ver la desesperación y sentir el miedo, balbuceaba un montón de palabras inentendibles; hasta que el General Conopoima exclamo ¡alcáncenle un vaso de agua al joven! Lo tomo por los hombros y lo ayudó a sentar; Hijo cuéntame ¿Qué está pasando? Le dijo calmado. El joven al tomar aire, le responde ya calmado, ¡LA GUERRA! ¡Es la guerra General que llego a la selva y viene por nosotros! Sin pensarlo Conopoima hace sonar el cuerno sagrado, instrumento que anunciaba la preparación de la batalla y el inicio del Consejo de Guerra que resultaría en la planificación de la misma. En un instante estaban todos los hombres, ya con sus indumentarias de guerra, las mujeres se preparaban para esconderse con los niños, las ancianas eran las únicas que podían entrar al Consejo para ofrecer su sabiduría solo si se les pedía. Mientras se afinaban los detalles, una larga discusión se llevaba a cabo en la habitación de Pinkaisha. Nuestra valiente princesa discutía con su madre, y prácticamente le exigía que dejaran participar en planificación como una estratega más; fuertes palabras se dijeron en esa habitación, pero nunca pudo convencer a su madre. Los hombres de la tribu partieron a la guerra; en medio de la selva se llevaba a cabo una sangrienta batalla, las mujeres escondidas en la aldea, elevaban plegarias a sus dioses y nuestra joven princesa solo podía lanzar maldiciones, molesta por no poder participar. A medida que pasaban las horas, ya la sangrienta batalla se había convertido en una masacre, quedaban pocos hombres de la tribu, y los hombres provenientes de la ciudad avanzaban en sus maléficos planes, que o eran otros que dominar el territorio por su riqueza en minerales y piedras preciosa. Los pocos hombres que quedaban se replegaban, entre ellos el cacique Guaicaman y su hermano Conopoima, quienes hasta su ultimo aliente defenderían la aldea; ya en las puertas de la aldea, se libra la batalla final; donde los dos hombres insignia de la tribu junto a unos pocos se defendían con las pocas fuerzas que les quedaban, Pinkaisha quien logro divisar desde lejos lo que ocurría, armada de valor tomo un arco y una flecha, esa arma la dominaba a la perfección debido a las clases ocultas de su tío; junto a unas pocas mujeres se unieron a la batalla logrando nivelar las acciones, cuando Guaicaman y Conopoima estaban tomando un segundo aire en la batalla y se disponían a atacar fueron sorprendidos por una multitud de hombre armados con fusiles, la bella Pinkaisha al ver a su padre y tío a punto de morir soltó un grito estruendoso que se oyó en toda la selva, al mismo tiempo una luz cegadora nublo la vista de los presentes, y de la nada una nube de mariposas se apodero del lugar, en medio de la confusión la tierra tiembla debido a la estampida de animales que llegaron al sitio logrando acabar de una vez por todas aquella masacre. Desde ese día, mas nunca se vio a nuestra hermosa princesa Pinkaisha, y cuenta la leyenda, que ella ahora es esa linda mariposa multicolor que acompañó siempre a su padre hasta el lecho de muerte. Así termina el cuento para @Pinkita si quieres saber de qué va esto, puedes visitar este link https://noise.cash/post/lq048kgk Nota: No es concurso ni nada, solo quería pasar el rato escribiendo.
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1 comment
Y sigo sin comprender la imagen que puso el observador a propósito de "bajas propinas" por contenidos flojos y de poco empeño... Pregunto, será que este coso de 41g0r1tw0 no sabrá leer? O te les has hecho invisible?