Perdonen ustedes... Cómo no todo es guerra, en esta casa lo que hay es tremenda rumba, porque desde el mediodía me avisaron que mi sobrina menor se le estaba adelantando el parto. Así que pasadas las horas de nervios, que me dan por comer, tomar café, volver a comer y seguir tomando café y comiendo chocolates. Pues llegó la hora de la bebederos, porque bueno, tremenda noticia, nuevos integrantes de la familia y por si acaso se acababa el mundo, que al menos me agarrara bien pedo. Los niños ya se proyectan como un par de terremotos (como su tío) porque estuvieron echando broma hasta hace poquito que nacieron. Acá en la casa (aproveche que estaba solo y me los traje a todos) rezaban porque todo saliera bien, estaban por todos lados y yo aquí en mi rincón también. Esto es lo malo de la migración, que estamos lejos en estos momentos, pero bueno, que se le va a hacer... Nota: Si leen algún horror culpo a qué estoy bien pedo y sin lentes, jajaja escribí con un ojo abierto y otro cerrado. Y le dicen a @Oriwan que prometo (si Putin nos deja...) Encontrará la casa tan limpia o más que como ella la dejo.... Imagen de mi birra mal enfocada con el San Miguel Arcángel que me incitaba a seguir bebiendo... El resto de la decoración, propiedad de la jefa...
3 comments
Te compro la pea?? jajajaja Felicidades por los o la o él nuevo integrante de la familia.
Mana y por qué yo no estoy allá?
Ah, felicidades, la llegada de nueva vida siempre será una fiesta sin importar la terribe situación que enfrentemos. A llenarnos de esperanzas mientras atravesamos esta dura prueba.