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@JJCam

UNA QUEJA. Me pone triste ver a hombres compartir en las redes sociales un post, supuestamente hecho por un escritor, donde se critica a los grupos feministas que no se quejan por el mandato que se hizo público en Ucrania, donde impedían que los hombres salieran del país para que lucharan contra el enemigo. Allí dice “No he visto ninguna protesta feminista ni a ONU mujeres exigiendo igualdad de cupos”. No, eso nunca lo verán, ¿y saben por qué? Porque las mujeres no necesitamos que nos digan algo o que nos lo impongan una ley para saber cuál es nuestra misión en el mundo. Muchas mujeres en Ucrania se quedaron y tomaron las armas sin que nadie les dijera nada, porque ese país también es de ellas y no dejarán que nadie se los dañe. Otras se quedaron acompañando a sus esposos, hijos, padres, familiares y amigos, porque no abandonan a sus seres queridos ni siquiera en medio del mayor de los peligros. Están las que se quedaron para cuidar a aquellos que no pueden salir, ya sea ancianos, niños enfermos o familiares que están en la batalla, y están las incontables que debieron salir a las carreras, cargando con hijos, ancianos, enfermos y animales, atravesando los riesgos de un desalojo apresurado, donde pueden ser atacadas por proxenetas, ladrones, violadores, estafadores y por un sinfín de sujetos malditos que se aprovechan de los momentos de crisis para hacer fechorías. Además, dejar tu país y salir por la fuerza a un sitio desconocido, con tan solo una maleta en las manos y arrastrando a tus seres queridos, no es “escapar de la guerra”. Yo como inmigrante por obligación (salí de Venezuela por la crisis que me ahogaba, no porque quería) sé que afuera no te toparás con un paraíso libre de peligros y sin nada que te falte. No veo a esos hombres hablando de la guerra que sufren las mujeres inmigrantes lejos de la zona de conflicto, de las carencias, del miedo y de la desesperación que las embarga por la incertidumbre que las acecha. No solo porque sus seres queridos quedaron en Ucrania peleando, sino por la difícil vida que les toca enfrentar mientras son tratadas como simples estadísticas de guerra. Ahhh, que bonito es engrandecer como héroes a los hombres que se quedan a luchar, sin mencionar a todas esas mujeres que están dentro, luchando, ayudando, cuidando y salvando, y las que están afuera, luchando, ayudando, cuidando y salvando. Siempre nos toca hacer más y cubrir todos los frentes. No todas tienen a dónde ir, no todas tienes contactos ni recursos suficientes para mantenerse. Ah, pero es sabroso burlarse de las feministas y seguir pisoteando a un género que no ha parado de luchar por el reconocimiento que se merece. Nos siguen invisibilizando, porque es más fácil y divertido hablar de lo que dejamos de hacer que de lo que hacemos. Ya dejen de burlarse de asuntos sin sentido. Tomen las armas y luchen en las batallas que les toca vivir sin perjudicar a los demás. Foto: www.ukrinform.es Ejército femenino de Ucrania.

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