Llevo un par de días fuera de casa, de compras, preparándonos para las fiestas, aunque muy relajados. El tema es que aquí en Argentina el ambiente navideño es mucho más tranquilo que en Venezuela, al menos, así lo veo yo, y eso en parte es favorable, porque he sentido menos presión y he tenido menos gastos, solo aprovecho ofertas para cubrir lo necesario e ir de paseo con los chicos. En Venezuela diciembre es sinónimo de Navidad, de fiestas, de encuentros. De comprarse ropa bonita porque de seguro habrán reuniones familiares o con amigos, o cenas navideñas en el trabajo. Todo gira en torno a las fiestas, hay músicas, adornos, regalos, renovación de vestuarios, de metas, etc. Nadie piensa en lo que habrá luego del 31 de diciembre, solo se preparan para la temporada y casi siempre con mucha agitación. Aquí en Argentina es un mes algo atareado. Los chicos culminan en año escolar, así que, para los que tienen hijos, todo gira en base a la culminación de estudios, a los actos de graduación, a las fiestas y paseos de fin de curso, a recuperar materias pendientes y a las inscripciones en la escuela para el próximo año. También es el inicio del verano (21 de diciembre), por tanto, es época de mucho calor, nadie quiere hacer nada de nada, si compras ropa es lo más ligera posible y piensas en poner una pileta (piscina portátil) en casa o ir a una. La gente planifica sus paseos de vacaciones (diciembre-enero) porque en febrero se preparan para iniciar en marzo la época de clases, por tanto, los mayores gastos son para el próximo año, no para las fiestas de Navidad. Muchos reúnen todo el año para irse de vacaciones en verano, ya sea en Argentina o en el exterior. Claro, hay quien organiza cenas de Navidad y Año nuevo en casa, encuentros con las familias o con amigos, pero no es tan arraigado como en Venezuela, es como una reunión más, solo que más serias porque tienen comidas y bebidas tradicionales. Por eso he sentido menos presión, planifico menos, disfruto más y gasto solo lo necesario porque nadie quiere quedarse limpio para enero y no salir de paseo jaja. Es otro país y otras costumbres. Por supuesto que extraño mucho la algarabía venezolana en estas fechas, pero no niego que me fascina la ligereza de los argentinos. Y ustedes, ¿cómo pasan estas navidades? Foto: Plaza San Martín, Córdoba. Al fondo la catedral. Tomada de voydeviaje.com.ar
8 comments
Amiga lo certificó, y te cuento bque sigue siendo igual estos días han sido de locos, no he tenido paranza entre el trabajo y los compartir con familiares y amigos. Pero estoy segura que ese ambiente navideño lo ponemos nosotros así que activarse y a pasar unas lindas fiestas. Te saludo
Así es, la alegría la llevamos en el corazón :)
WoW super relajado, yo acá en Venezuela ya compramos para las hallacas, y el niño Jesús, nos faltaa ropa del 24 y 31, más los regalitos para la familia y ya tenemos invitación para compartir con amigos, y sales a comprar y todo full y ni te cuento de los precios. Pero Sue bueno que conozcas y disfrutes de otra cultura. Saludos
Por aquí yo también ya le compré el niño jesús a mis hijos y obsequios para mis suegros. De estreno solo compre unas camisas frescas, que usaremos con unas bermudas. Como pasaremos las fiestas en la casa de un cuñado que tiene piscina, probablemente los niños terminen dentro del agua toda la noche jaja, con el calor que hace hasta nos lanzaríamos con ropa. Y de comida haremos pizza y asado, así como unos pocos platillos tradicionales que prepara mi suegra :)
Qué curioso que menciones este asunto de la presión que genera las ciudades (o las culturas, para ser más específicos) en las compras o en la práctica de rituales de temporada, en especial como ésta que genera un montón de estrés para poder cumplir con algunas actividades que nos gustan.
Bueno, a mí en lo personal, algunas tradiciones en mi país me causaban un gran estrés, me fascinaban, pero la crisis me hizo verlas con algo de angustia. Como esa costumbre de contar con "estrenos" para Navidad, o que las cenas fueran suculentas. Mi familia es muy grande y antes nos reuníamos todos en casa de mis abuelos, las comidas tenían que ser abundantes y los regalos muchos, habían navidades en que llegábamos con poco dinero, pero había que cumplir porque esa era la "costumbre". Creo que en eso fallábamos. A medida que la crisis se afincaba las cosas se hacían más difíciles, produciéndome gran estrés. Aquí en Argentina de verdad que no le paran mucho a esas cosas, no hay presión por estrenos y todos con un buen asado están hechos. En mi país, por culpa de la crisis y de que muchos de mis familiares se han ido por el mundo, han tenido que dejar de lado algunas costumbres, pero eso les ha pegado mucho a todos.
Creo que estas costumbres venezolanas nacieron en tiempo de vacas gordas, cuando la adquisición de toda la parafernalia tradicional se hizo de hábito anual para todos ya que el efecto de las mass medias (que mostraban tendencias de consumo en otras latitudes) coincidió con el momento histórico del país en que muchos tenían billete en los bolsillos para esta época. Lo que no ocurrió en otros países, donde hace pocos años vivían en regímenes represivos y pocos gobernables con economías lastimadas, así que se hizo tradición afuera de solo compartir con lo necesario. Acá nos quedamos con la cena navideña, el amigo secreto del trabajo, el ron, el whisky, las cervezas, el ponche crema, el panetón, el pesebre, las luces, el arbolito, el adorno de la puerta, las cortinas, los cojines, las decoraciones de las puertas, los papeles de regalo, las cintas, el celoté, los panes de jamón, el amigo secreto de la familia, los estrenos de 24, los estrenos del 31, la cena de fin de año, el ritual del espíritu de la navidad, los fuegos artificiales del 24 y los del 31...
jajajaja y pare de contar :)