Él había soñado con un mundo mejor. Por su cabeza siempre rondaron las emociones que experimentaría con el éxito. Las sintió tanto, que las hizo suyas, las creyó posible. Pero luchaba y luchaba y no era suficiente. Alcanzaba la meta, pero esta se desintegraba en sus manos apenas la tocaba. Por su miedo a estar solo y dejándose dominar por las necesidades de su cuerpo comenzó a tener responsabilidades. Una… dos… tres… Ellas crecían tanto como sus temores y modificaban su plan, le daban un rumbo nuevo. Su miedo se hacía más latente los viernes: ¿sería suficiente? Las paredes estaba llenas de huecos y él era el único que podía taparlas, pero ya no tenía relleno, lo poco que encontraba no le abarcaba la palma de la mano, y no sabía qué otra cosa hacer. El tiempo se iba, pasaba frente a su cara sin siquiera ser visto. Lloró, eso fue lo único que se le ocurrió, pero lo hizo en silencio, a escondida, bajo las sombras. Nadie notó jamás sus lágrimas, hasta que estas se secaron sobre su cuerpo frío y sin vida. #MicroCuento *** Más de 800 mil personas se suicidan cada año, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Es decir que cada 40 segundos una persona muere por esa causa. Cuidemos nuestra salud mental y la de los seres que nos rodean. Foto: treslineas.com.ar
2 comments
Muchas veces pienso que este problema es un secreto a voz populi, aunque se lee y se está viendo mucho en la redes sociales cada vez más es espantoso y alarmante ver estas cifras, pues ya hasta personas de nuestro entorno lamentablemente figuran en ellas. Una verdadero problema.
Sí, yo he tenido amigos cercanos que han caído en eso, es terrible, me da mucho miedo.