Hace más de un año se detuvo la vida, se pospusieron los planes, se truncaron los sueños, pero nadie se puesto a meditar que el implacable tiempo SIGUIO SU CAMINO. Ahora y mirando bien la vida no se detuvo, la pandemia nos arrancó los sueños, destrozó nuestros planes demostrandole al hombre que no hay nada más importante que la vida marcando UN ANTES Y UN DESPUES. El virus nos arrancó a nuestros seres más queridos, colapsó lo que llamábamos sistema de salud, sumió en la miseria la economía de países enteros y develó la incapacidad de los gobiernos. Más no todo es malo y nos dejó como enseñanza que no hay nada más importante que la familia. Nos obligó a cubrirnos el ROSTRO para que aprendieramos a mostrar el ALMA.
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Tarde pero aquí estamos como cada momento amigo