Y se opaca el día, la tarde se impone y el astro Rey cansado de luchar con las nubes decide descansar allá en el horizonte no sin antes regalar ese espectáculo multicolor, justo antes de sumergirse en las quietas y cálidas aguas del mar Caribe. Y queda ahí, el silente muro abrumado por la ausencia de los que deciden acompañarlo con canciones o fraces de amor, revelando muchas veces hasta un pedazo de su alma a este inmóvil conocedor de secretos innombrables. Poco le queda al eco de la bruma y las noches volverán a ser alegres y bulliciosas, ahí donde sobran las palabras para enamorar cuando el ambiente en sí te obliga al beso. Dulces sueños a todos.
3 comments
Todo un espectáculo que inspira a la vida, al romance, al amor...pronto sus muros volverán a adornarse con pisadas y canciones, pronto volverá a la vida. Feliz noche llena de sueños por cumplir.
Muchas gracias por esas inspiradoras palabras amiga mía. Disfruta igual del más reparador de los descansos.
A mí en lo particular estas vistas me invitan a pensar, a recordar, y por qué no, a imaginar. Son momentos que nos regala la vida para conocernos un poco más. Saludos y gracias por esa hermosa imagen.