Cuando el inevitable crepúsculo descuenta de las manecillas del reloj, el sol toma su acuarela para regalar la más diversa gama de amarillos colores haciendo que este añejo fuerte brille en plena tarde. El cielo en pleno empeño de apagar con premura al astro Rey, termina sediendo a los encantos del momento más tierno de la tarde y el sol Reyna hasta el instante en que se apaga en las quietas aguas del horizonte. Disfruten del espectáculo. Mi Habana te lo regala. Nos estamos leyendo. #Español
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