#INSOMNIO #TRAICION #CONCLUSION El sol ya se abría paso por hendijas de la ventana que cuidaba la intimidad de la habitación. Poco a poco la claridad fue invadiendo y desplazando las cortinas de la noche. Era evidente, había amanecido. Ella, con sueño ligero e incómodo ahí, a la espera como tigresa que acecha a la presa siempre desde su posición. Él, fingiendo estar dormido, pero el sentimiento de culpa no le ha dejado conciliar el sueño, como tampoco los movimientos que anuncian el preludio de una batalla. La interrogante acecha y un mar de sentimientos invade aquel pequeño espacio donde a solo centímetros se encuentran ella y él. Ella preparando su discurso, su invasión de reclamos, su carnaval de dudas, su incertidumbre y todo lo que guarda para volcar a la primera palabra de él. Él convocando a la calma, preparando respuestas, fabricando evasivas y un sinfín de disculpas para cada reclamo que tenga ella. El silencio prima y ambos mantienen la distancia, ni un suspiro, ni un sollozo. Todo está como una mañana de tormenta donde las nubes amenazan con su gris con desbordar los mares y este en plena calma se detiene a reflejar solamente lo que el cielo muestra. Así Ella se adentra en lo profundo de su mente y se pregunta, ¿en qué pude haber fallado?, ¿Qué caricia no atendí?, ¿Qué pude haber dejado de la mano?, ¿Cuándo fue que construimos este abismo?. Él desde allí, apostado en su trinchera también se ahoga en dudas. ¿Cómo fue que pasó?, ¿en qué me equivoque?, ¿Qué detalle perdí, o peor olvidé?, ¿Cuándo fue que dejé de la mano las cosas?. En fin, pasaron tantas preguntas por sus mentes que llegó la culpa, sin que fuere invitada. Ambos comenzaron a verse el uno al otro si haberse volteado, llamándose a la más profunda de las reflexiones. ¿Culpable quien?, terminaron pensando luego de examinar cada detalle. Solo quedaba algo por hacer y la culpa había invitado a su vieja amiga, la tregua. Él, ya dispuesto a entregarse sin lanzarse a la lucha se volteó sin dudar. Ella, entendió que la guerra era causa perdida y sin plantear pelea, suavemente giró. No mediaron palabras y el silencio seguía reinando por doquier, se encontraron los ojos y se dijeron tanto, que solo arrebataron un suspiro el uno al otro. La quietud del momento fue cambiando los rostros poco a poco. Él, levantó su diestra y quito el cabello que es empeñaba en cubrir su rostro. Ella le sostuvo la mirada y suavizó el ceño. Sé tibio el aliento y la piel, se acercaron lentamente y fundieron sus labios en un beso que desató una batalla donde ganó el amor. Parte 1. https://noise.cash/post/l5rmn9x4 Parte 2. https://noise.cash/post/1k4qvg45 Autoría de @Freddy2021 Imagen atribuida a lamenteesmaravillosa.com
6 comments
Maravilloso final, yo diría que perfecto y es que cuando ocurre algo se impone la reflexión que abordaste con cada pregunta. ¿Culpable quién? Es bueno analizar. Y ahí está el amor verdadero, ganando la batalla, como debe ser. Excelente conclusión de esta trilogía mi #HermanoDelAlma.
Mi #HermanitaBella, siempre contento con tus valoraciones. Siempre intenté acercar a al camino del sentido común al relato invitando a las jóvenes parejas a dejar atrás los reproches convocandose al autoanálisis para declarar al verdadero ganador, el amor. Aún no estoy de regreso, pues estoy terminando la prueba estatal y me lleva mucho tiempo pero no me alejo del todo. Besos.
Hay mi #HermanoDelAlma imagino todo el ajetreo y el tiempo que no alcanza para tantas responsabilidades. Que todo salga bien para ti. Abrazoa.
Amigo bella historia. Enhorabuena por este hermoso relato que atrapa al lector hasta el final aunque me imaginaba el desenlace pues la imagrn me hizo spoiler
Que bien hermano, siempre un gusto leerte. Un poco del universo de situaciones que abordan a las parejas. Por ello no sirve nombres. El desenlace evidente donde ganan la inteligencia y el amor. Un abrazo hermano
Igualmente hermano. Si el amor habla no hay mas nada que decir asi que a amar con toda la fuerza posible. Un saludo