read.cash Log in
F@Freddy2021

#VIVENCIA #PATERNIDAD #DESCENDENCIA #FELICIDAD # Me hubiera gustado hacer una historia, pero eso de los relatos no se me da muy bien por lo que prefiero la narrativa si total, es de mi vida de la que hablaré. Les quiero compartir una vivencia de la que hablo poco, pero que me llena de regocijo, pues además de ser la vivencia más bella de mi vida fue la que aseguro concretar mi deber como humano de preservar mi especie y mi descendencia. Todo comenzó hace exactamente 20 años, cuando enfoqué el curso de mi vida. En esa fecha me reencontraba con el amor de mi vida, después de unos años de mantenernos a distancia. Ella con su vida, que recién acababa de terminar una relación y yo tratando de enfocarme nuevamente luego de haber tenido una relación de esas que te desgasta hasta los huesos, sin embargo, libre al fin. Ambos decidimos retomar el camino que una vez habíamos comenzado y que la inexperiencia y otras tantas circunstancias nos hicieron dejar a un lado. No obstante, el empeño del destino es puro capricho y una vez más ponía a prueba nuestra voluntad de emprender una vida juntos. Tres años más tarde juntamos nuestras vidas ante el altar, sellando al fin nuestra unión. Ella, la chica de mis sueños y que además siempre fue la preferida de la familia y predilecta de mi difunto padre. Y yo que era el ángel que quería su madre para ella. En fin, que estábamos destinados el uno al otro. Ese mismo año comenzó la contienda de buscar descendencia. Teníamos una relación sólida, con todas nuestras necesidades cubiertas (en la medida de nuestras posibilidades) y solo faltaba que llegara un bebe a completar nuestra felicidad. Paso el tiempo y nada, ya decidimos involucrar a los especialistas en la materia para que nos ayudaran pues no veíamos el fruto de nuestro esfuerzo y eso comenzaba a atormentarnos. A pesar de vivir en Cuba donde la medicina es gratuita y las consultas especializadas también no siempre funcionan de la mejor manera y si no tienes alguien que te recomiende pues puedes caer en largas listas e incómodos procedimientos que te pudieran hacer desistir por muy perseverante que seas. Ahí estuvimos nosotros, a nada más un paso de desistir pues las trabas y el burocratismo hicieron de la espera nueve largos años de desgaste emocional y físico. Un sin fin de exámenes haciendo crecer un expediente médico que leerlo era tan tedioso como cargarlo. Hasta nos remitieron para la consulta de una posible inseminación invítro donde solamente la lista de pacientes nos ponía a no menos de otros diez años de espera. Peor un día algo ilumino nuestro camino y apareció gracias a una amistad que había pasado por un proceso similar un médico como caído del cielo. Recuerdo cuál si fuera hoy que nos presentaron en su casa y nada más en la lectura de aquel tedioso historial médico se refirió a unas firmas de personas que habían sido sus profesores en la universidad. Luego de un rato de hojearlo nos miró con determinación y nos dijo, “aquí les falta por hacerse unos cuantos análisis que nunca les han practicado y que sin ellos no podemos determinar su posible infertilidad”. No les puedo contar nuestras caras y de momento la incertidumbre en la que nos vimos, pues si después de todos esos años a nadie se le había ocurrido observar que no habían practicado esos análisis. Por suerte para nosotros, él nos ayudó de inmediato a gestionar cada uno de los complementarios y en menos de dos meses ya tenía un diagnóstico con tratamiento incluido. Ni imaginar la alegría que sentimos, en mi caso el medicamento fue posible encontrarlo hasta en una farmacia cercana, no siendo así el medicamento para mi esposa que si era un poco más complejo. Al final no me quedo más que recurrir a la ayuda de algunos familiares en el extranjero donde una tía de ella nos lo pudo hacer llegar. Solo un par de meses después justo un fin de semana, jueves para ser más exacto mi esposa comenzó de repente a experimentar una gastritis terrible. Al momento la vió un médico que luego de preguntarle si podía estar embarazada a lo que naturalmente respondimos casi a coro que no, le indico un ultrasonido para revisar el estómago a ver que pudiera ser, determinando que todo pasaría con un pequeño tratamiento con unas pastillas. Llegamos a casa y de camino conseguimos los medicamentos para comenzar el tratamiento y de solamente tomar la primera pastilla, comenzó un evento de vómitos incontenibles. Exclusivamente asimilaba un poco de caldo, cualquier otra cosa regresaban los vómitos. El sábado y al ver que ya pasaron más de 24 horas con esto llamamos al médico por teléfono a su casa que luego de hablarme pues retomo la pregunta que nos hizo al primer momento de ver a mi esposa, sólo que esta vez la hizo de manera distinta preguntándole ¿Qué tiempo llevas sin ver la menstruación? Este fue el detonante para salir corriendo a buscas una prueba de embarazo que no hallamos de inmediato pues para esos años acá eso no era muy común. Por suerte un amigo me comento que en un centro de investigaciones hacían esa prueba gratis, pero debía llevar a primera hora de la mañana la orina y que a la tarde me daban el resultado. Sin dudarlo y aplazando incluso un viaje de trabajo hice lo que me indicó el amigo y el conserje que me atendió me explico que debía llamar por teléfono pasado las 2 de la tarde. Les cuento que conté los segundos hasta llegar a la hora señalada y comencé a llamar al número, se sumaron mis compañeros de trabajo, pero infructíferos los intentos. Nada que me monté en la moto y salí para en busca del resultado. Un amigo decidió acompañarme y para sorpresa al llegar, la muchacha de la recepción me dijo que la pizarra telefónica se había descompuesto. Me preguntó el nombre de mi esposa y ahí la feliz noticia “Felicidades PAPA”. Aún recuerdo y me saltan las lágrimas. No puedo describir lo que se siente cuando te dan una noticia tan esperada y durante tanto tiempo. Cuando le dije a mi esposa casi se desmalla de la alegría. Al fin llegó el momento esperado por todos. Ahora una nueva meta, trabajar por ser los mejores padres del universo. Siete años después, me sigo sintiendo el novio de mi esposa al igual que ella conmigo y nuestra pequeña solo nos regala sonrisas, pues es el resultado de un amor tan grande que no puede hacer otra cosa que explotar de felicidad. Cuanto tedio, pero con un final FELIZ. Espero hayan disfrutado mi vivencia como yo, compartírselas me llena de orgullo. Un abrazo interminable en nombre de mi familia para todos desde MI CUBA. Autoría: @Freddy2021 Foto: Mi Familia, Tomada con mi Móvil. Samsung J5 Prime

7 comments

Log in to join in Reading is open to everyone. Replying needs an account.