No sólo el cielo a la orilla del mar de mi Habana es bello. Aquí les dejo este bello cielo empedrado como le llamamos acá en Cuba. Este crepúsculo es un regalo del sol coloreando el cielo de ese rojo casi naranja donde allá, en el horizonte se pierde entre los árboles apagando su verdor para dejarlos descansar en las sombras de la noche. Bellas las tardes aquellas a la orilla de la mar pero innegable que está regala el entorno exacto para una declaración de amor. #Español
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