Asisti en dias pasados al entierro de un amigo y entre uno de los presentes quien se paro y nos dio una breve reseña de la vida de nuestro amigo, leyó un fragmento del libro, La dinamica de una lágrima cuyo autor es Lenny J. Cuadra, el cual dice : "Me ubiqué frente a la tumba antes de que la sellaran. Observé el ataúd y sentía cómo el corazón me palpitaba muy lentamente. Sentí un vacío absoluto. Cuando un ser querido muere, una parte importante de nosotros también lo hace. Parte de lo que somos, de nuestro espíritu, de nuestra vida, se queda también en ese ataúd. Para siempre." Me encanto mucho y quise compartirla con uds. También me encantaría mucho, conocer sus opiniones al respecto.
6 comments
Estimado amigo, gusto leerte su texto corto pero preciso, reconozco que nunca había escuchado del sr Lenny J. Cuadra, se ve que es un libro interesante, habría que verlo esta semana, soy junto con mi esposa, un lector apasionado que logra leer textos para crecer interiormente cada día. Tumba como Ataúd, vaya que si son palabritas que nos llevan a hacer un alto en el camino y reflexionar sin en realidad estamos amando, valorando y cultivando un ambiente armonioso con los seres queridos que nos rodean.. El estar parado frente a estos objetos, símbolos de despedida eterna harían pensar, reflexionar a cualquier persona que dice tener un corazón frío, ya que como bien describes, el corazón de una persona empieza a palpitar lentamente, quedar sin respiración, al ser conmovid@ por el sentimiento doloroso de no volver a ver a ese ser querido que camino con el o ella en esta tierra MI abuela tenía un dicho, le comparto: Deja el enojo y comparte con los que te rodean porque en la tumba no podrás devolverlos a la vida. Saludos estimado amigo.
Me encanto mucho lo que dices, tu reflexión muy acertada y más aun lo que decia tu abuela. Nuestros ancestros eran un libro abierto de sabiduría.
Es muy acertado el párrafo que compartes, cando realmente queremos a la persona que fallece, sentimos que una parte de nosotros también muere. Con ellos se van nuestras vivencias, alegrías y compartir, es parte de nuestra historia.
bellas y duras palabras a la vez. Es muy triste cuando alguien querido nos deja y ese momento frente al ataúd quiebra al mas pintado. Saludos Euclides.
Demasiadas emociones para explicar qué se siente...pero si te digo que cerrar un ciclo es más difícil tras cerrar el sarcófago y ver cómo todo lo qué amabas en un ser vivo ya no estará más... Prefiero poner fotos antes que volver a entrar a un cementerio...me duelen y me ponen muy mal.. Lindo escrito.
Fuerte esas palabras, creo que si somos parte de esa persona, es razonable.