Bailando en la palma de la mano. #Historia #ElcuadernodeElena Rodrigo estaba completamente en shock al encontrarse en aquella celda mientras sus manos estaban esposas. A pesar de lo que le dijeron mientras iban en el auto, el hombre no prestó atención a las palabras, porque dentro de su cabeza, estaba tratando de buscar una respuesta. Por muchos medicamentos que se hubiese metido para aliviar el dolor en su cuerpo, no creía que fuesen suficientes como para asesinar a alguien más. Ciertamente el rostro de Elena le sonaba, pero seguía sin entender razón. Pronto se levantó de su asiento, levantando finalmente la mirada cuando su superior, el militante Gutiérrez, apareció en aquel lugar, del otro lado de los barrotes. Abrió la boca para decir algo, pero antes de poder hacerlo, el otro hombres dejó escapar un suspiro con una mirada de decepción, dándole a entender que lo creía culpable. -Rodrigo... Hay pruebas vehementes de que eres el asesino. -¿Qué? Eso es imposible, usted me conoce muy bien yo... -Ante la mirada de los altos mandos, eres un problemático. Con esa declaración, Rodrigo estuvo consciente de que los altos mandos no indagarían mucho en el asunto y lo declararían culpable porque era conveniente para todos. No sabía el motivo detrás de todo, tal vez un enemigo de su anterior trabajo antes de que lo degradaran. La mente de Rodrigo iba a toda velocidad. -Ha desaparecido del almacén de evidencia la droga con la que se asesino a Elena -comento el otro hombre -. Aparece tu firma en el registro del almacén. -¿Qué? Imposible... ¡Yo no he ido a almacén! Si no me cree, revise las cámaras de seguridad. -Fueron dañadas, no hay video... Además de que el hombre que tenía turno, tampoco ha aparecido. De nuevo se quedaba sin palabras, todo parecía perfectamente calculado, al menos de eso se percató Rodrigo. » No es lo único Rodrigo... -continuó Gutiérrez -. Analizando el cuaderno de Elena, se ha encontrado algo nuevo... Su superior hizo un movimiento con su mano y el hombre que lo acompañaba se acercó para entregarle un objeto que parecía estar dentro de una bolsa. Se imaginaba que se trataba del cuaderno de Elena y no se equivoco cuando lo tuvo enfrente, siendo sostenido por su superior. »Elena menciona que el segundo asesino con el que se encontró, Sara Colinas, tenía una hija cercana a la edad de Elena... Se ha discutido eso con la señora Colinas y ha mencionado que su hija escapó de casa hace mucho tiempo. Rodrigo abrió la boca como si fuese a decir algo, pero terminó por cerrarla, solo pasando saliva por su garganta. Su mirada se desvió un poco en dirección a la mujer con vestido que se encontraba sentada en la fría y dura cama de aquella celda, quien le sonreía como si todo aquello no se tratara de su asunto. Gutiérrez siguió hablando más y más, pero Rodrigo seguía sin comprender la situación. Según palabras del hombre, cuando pidieron un objeto de la supuesta hija de Sara Colinas, el ADN coincidió con una persona, misma que se trataba de Rodrigo. Luego de esa explicación, su superior comenzó a relatar la forma tan metódica en que llevó el asesinato de Elena. Al parecer le estaba siguiendo la pista desde esa vez que se cruzaron en la casa de Sara Colinas. Lo que Rodrigo se preguntaba es si Gutiérrez estaba consciente que hacer esa clase de conexión, sería como declara a Sara Colinas culpable de los asesinatos de esas pobres mujeres. Aunque con todo eso, Rodrigo sentía que muchas cosas en su cabeza tenían sentido, ahora comprendía mejor el motivo del sueño que tuvo y por qué su ilusión se asemejaba a Sara Colinas. Él era hijo de una asesina y lo peor de todo es que también trajeron pruebas sobre la adopción que hicieron sus actuales padres. ¿Qué iba a hacer a partir de ahora? Fue lo que se pregunto cuando quedó nuevamente solo en aquella abandonada celda. Todo el tiempo él estuvo cazando a los asesinos y ladrones, cuando al parecer, él mismo se convirtió en uno. Tal parecía que había cruzado esa línea delgada entre buscar asesinos y volverse un asesino. Rodrigo se torturo la mente pensando sobre todo lo que le explicó su superior y sin importar qué llegara a concluir, ninguno convergía en él siendo el asesino. Dejó de estar en sus pensamientos cuando escuchó un ruido, al parecer traían a alguien más a esas celdas y no sería de menos si se encontraban en la comisaría. Rodrigo no miró a la otra persona que obligaban a entrar a una celda, al parecer se había pasado un semáforo y por eso tendría que pasar en la celda 24 horas, ya que huyó de las autoridades, le tocaría esperar mientras lo llevaban al lugar competente. -¡Demonios! Tal parece que hoy no es un buen día. Lo iba a ignorar, porque no tenía sentido preocuparse por otra cosa, pero en eso pudo escuchar como el otro se acercaba a su celda y murmuraba algo que le hizo levantar la mirada. Cuando su mirada pudo detallar a la persona en la otra celda, Rodrigo pudo reconocerlo perfectamente, lo cual trajo consigo muchas más preguntas de las que podía siquiera decir con palabras. Delante de él se encontraba Daniel Antonio Pérez, el cuarto asesino que se cruzó con Elena. ¿Por qué ese hombre se encontraba en ese lugar? ¿Por qué le estaba sonriendo como si lo conociera? -Tal parece... Que ambos hemos caído en el juego de Elena. Fueron las palabras de Daniel mientras sostenía sobre sus labios una amplia sonrisa. ¿Acaso él estaba bailando en la palma de la mano de Elena? Todo parecía señalarle que sí. ---------------------------------------------------- Eso ha sido todo sobre esta historia. Recuerden que para buscar las partes anteriores presionen el #ElcuadernodeElena y vayan a la opción "New". Ahí encontraran todas las partes anteriores. ¡Nos estaremos leyendo! Que tengan un excelente día.
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3 comments
Hay elementos de investigación criminalística bien interesantes en tu relato. Te confieso que no he leído todos los capítulos, pero ese libro que armas por partes, ha de estar muy interesante.
En realidad lo voy escribiendo aquí, porque la versión original de quedó estancada en cuanto a la escritura. Me alegro que te guste y espero que leas en alguna oportunidad las otra partes. Gracias por leer.
Buenos Días! Interesante trama, me gusta la narración, no he podido leer las otras partes, ( precario e instable servicio Internet) pero seguiré intentando. Creo firmemente que me gustara. Lo comentaremos luego. Saludos