CONTRADICCIONES. #AlertaDeOpinión #Reflexión Normalmente desde que somos pequeños nos dicen o enseñan que debemos siempre ser o mostrar lo que somos sin temor alguno, que no hay que tomar en cuenta lo que digan los demás. Lo que más importa es que seamos felices y aunque todo esto tiene razón… ¿Por qué es tan difícil llegar a ese punto donde realmente mandemos a todos a comer bien lejos por allá en el llano? Luego de planteármelo por un par de días, me llegue a dar cuenta de lo contradictorio que es esa forma de crianza, porque por un lado nos tratan de inculcar ese pensamiento, pero por el otro le dan demasiado peso a la opinión ajena. Constantemente los padres o adultos repiten comentarios relacionados al qué dirán los demás. Como costumbre, sin darnos cuenta quizás, las frases que se sueltan al aire constantemente tienen que ver con los otros, principalmente con un “vecino”. ¿Qué dirán los vecinos? Entonces caemos en la contradicción. Debemos ser o hacer lo que queramos, lo que nos haga feliz, pero es difícil cuando muy arraigado a nuestra piel y consciencia esta la frase de “¿qué dirá el vecino?”. Entonces uno entra en una encrucijada, donde no sabe realmente lo que tiene que hacer, si ser uno mismo o preocuparse por el que dirán y esa batalla se alarga mientras se crece, porque “las personas comen con la mirada” y si no tenemos un mínimo de decencia, entonces seremos jugados. Así que se forma una batalla, una contradicción sobre lo que verdaderamente debemos hacer, hasta que finalmente nos sentimos liberados por las cadenas y logramos luego de tanto mandar a cada quien por donde vino. Comenzamos a dejar de lado la opinión de otros para concentrarnos solamente en lo que nosotros queremos como individuo con sentimientos y pensamientos únicos. #AlertaDeDebate Por eso les preguntaré a todos ustedes… ¿Ha sido fácil o difícil aprender a dejar de prestar atención al qué dirán? ¿Qué clase de frases les decían a ustedes de pequeños relacionados al tema? ¿En la crianza tiene que haber ese tipo de contradicciones? ¿Son realmente necesarias las contradicciones cuando hablamos de la educación de un niño? Particularmente recuerdo que me lo decían mucho… Siempre era que nos portáramos bien para que nadie hablara, que siempre anduviéramos bien vestido para que nadie dijera nada. Y así sucesivamente se repetía una y otra vez. Tanto que de alguna forma, particularmente, pase el límite, volviéndome demasiado complaciente y consciente del qué dirán los demás. Así que dejaba de hacer cosas que me gustaban precisamente por eso. Evidentemente mis padres se esforzaron por enseñarme a que no debo prestar atención a lo que digan los demás, pero es difícil hacerlo cuando lo demás parece decir lo contrario. Pienso que en la crianza uno debería de evaluar ese tipo de cosas que de adulto nos damos cuenta son contradictorias, porque entonces podríamos estar dando el mensaje equivocado con lo que queremos enseñar. Lo que se enseña es lo que debe tener más coherencia, porque es lo que el niño se llevará cuando sea un adulto. ¿Es difícil finalmente aceptar que la opinión que más importa es la propia? Sí, por supuesto, pero al final, todos llegamos a ese punto, a esa meta. Sin importar cuánto tiempo le lleve a cada quien, todos llegan a esa misma conclusión en su momento y la visión que tienen del mundo cambia ligeramente y aunque puede ser complicado, eso no significa precisamente que traerá infelicidad. Nos estaremos leyendo y espero que lo estén pasando excelente. Saludos para todos aquellos que me leen y recuerden, cada opinión debe ser respetada, sobre todo la que no nos gusta y es contraria a la propia. Me despido.
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8 comments
Estamos muy condicionados con ese "Deber ser" que casi nunca tiene una razón que pueda convencernos, pero lo acatamos aunque no lo compartamos. Sobre todo cuando sómos más jóvenes y ya luego de mayores sigue pesando pero menos. Quizás el mundo moderno, de a poco abre espacios para más personas que les importe muy poco o nada el "Que dirán".
Es que cuando uno es niño, piensa que todo lo que dicen los adultos es algo cierto y cuando somos adultos, nos damos cuenta que los adultos no tienen la verdad absoluta, creo que así es lo que pasa, porque al menos en mi caso lo fue, crei que los adultos tenían realmente poder, pero de adulto me di cuenta que no es completamente así.
La libertad de hacer lo que se nos antoja subyugada por la dictadura de la opinión pública. Es un asunto complicado cuando tu manera de pensar y actuar te convierte en un "rebelde". Cuesta mucho ser uno mismo. La mayoría de las personas no sufren ese dilema pues su actuar está dentro de lo que llaman "norma". Precisamente por ser la forma que prevalece es que es aceptada como norma. Es así que esa minoría que no quiere acatar la "norma" tiene que luchar por qué se respete su forma de ser.
Para mi y solo para mi (risas), lo mejor de lo mejor es hacer y ser siempre, eso que te hace sentir expandido y feliz. Estamos llenos de condicionamientos, reglas, deberes (me choca muchísimo la palabra deber). Al final cuanta contribución puede traer complacer y seguir las reglas de alguien mas que no sea uno mismo? Para cada quien es diferente y según yo, no vale la pena, hacer absolutamente nada que no sea lo que nos hace ser quien en realidad somos. #SoloDigo. Abrazos!
Buenos días! La crianza que nos dan nuestros padres que estimulan a mostrarnos como nosotros mismos y a su vez la contradicción que nos muestran al repetir frases "que dirán " creo son necesarias para la formación del criterio de una persona, es la forma como puedes definirte en el transcurso de tu vida, es llegar a esa "meta" de saber que nuestra opinión sobre nosotros mismos, es la mas importante. Muchas personas no llegan a la meta, quedan atados a ese que dirán y viven de las apariencias, no valoraron las dos opciones o les dieron mas valor al que dirán
Supongo que así es como nos crían en latinoamerica, mis viejos ya ancianos siguen con ese collar de bolas criollas en sus cuellos "El que diran", y aunque yo hace años mande mucho a la VERDOLAGA al "El que diran", debo admtir que estamos signados por el, y a veces no puedo hacer o decir tal o cual cosa precisamente por ello. Ha veces no quieres pero debes, porque decir lo que sientes y lo que quieres no es politicamente correcto o tan simple como que eso afecta a 3eros que tu proteges para que no lleven del bulto y terminas llevandolo tu. Trato de llevar mi vida en paz, ayudando a quien puedo, cuando puedo, pero no siempre es conveniente decirlo todo, no solo por "El que diran" si no porque es lo correcto en muchos casos. Saludos #Denis4, buen post.
No debemos actuar pensando en el que dirán ya que siempre la gente verá lo bueno como malo y viceversa, esta vida es demasiado corta como para no aprovecharla y disfrutarla al máximo, los demás que hagan con ella lo que quieran mientras nosotros hacemos lo propio con la nuestra.
La verdad creo que todos vivimos ese dilema respecto a lo que puedan llegar a decir. Me parece que a los que somos un poquito mas grandes mas aún. Hoy en día la cosa se maneja de otra manera, pero antes una persona que le gustaba algo "diferente" al común denominador, terminaba por ser excluido. Ni hablemos si tenía que ver con el aspecto visual. Ser diferente es sinónimo de exclusión, o por lo menos lo era. Creo que aprendí a defenderme y atacar por las malas. Cuando comprendí lo dañino que era escuchar cosas que dolían, y como afectaban a largo plazo, a mi y a otros. La mejor herramienta fue, claramente, dejar de reírme de los chistes que hacían sentir mal a otros, y darles a entender de alguna forma a los bromistas, que no eran graciosos. La pase mal, pero creo que hay gente que la paso mucho peor que yo. Y todo comenzó como lo mencionabas, algún comentario "distraído" de gente que tiene veneno en la boca... Los de lengua filosa digamos