Confianza, casualidad y una quinta persona. #Historia #ElcuadernodeElena Rodrigo no podía quitar la mirada de Daniel, quien se encontraba de manera tranquila en la otra celda, regresándole la vista con una sonrisa sobre sus labios. Al parecer todo estaba siendo orquestado por Elena, pero aun tenía muchas dudas a las cuales no le hallaba una respuesta. Dudaba enormemente de que Elena tuviera la capacidad para calcular de tal forma las cosas para crear una casualidad tan grande como la que se estaba dando delante de sus ojos. Aunque todo parecía señalar que Elena era mucho más lista de lo que se mostraba frente a otros. ¿Acaso Elena estaba consciente de que se conocieron en el pasado? Existía esa posibilidad, porque él recordaba vagamente haber visto el rostro de Elena, mucho más joven de la que lo vio cuando fue a ver su cuerpo. No había que ponerlo en duda, Elena estaba muerta. Resignado de buscar respuesta en su mente, decidió enfrentarse con Daniel. -¿Qué quisiste decir con lo anterior? -Finalmente se atrevió a preguntarle. Daniel estaba tranquilo, su ropa estaba tan pulcra que se preguntaba si el arresto que tuvo fue intencional o algo completamente al azar. Con todo lo que sucedía, dudaba que todo aquello pudiera llamarlo una simple casualidad. -Elena... siempre fue una chica dulce, por eso me gustaba estar con ella. Le descolocó un poco que Daniel iniciará por eso, aun así, se mantuvo en silencio, escuchando al otro hombre que parecía querer relatar algo que podría darle una pista. » No, podría decir que la amaba... Un amor tan pasional y ardiente, es como si hubiese encontrado a mi alma gemela. Me sentí completo, como si finalmente hubiese encontrado aquello que ni siquiera sabía que andaba buscando... Seguramente habríamos sido la pareja perfecta, nos habríamos amado y tenido una dulce familia... pero al final solamente yo tuve esos pensamientos. Rodrigo lo miraba en silencio, preguntándose qué clase de situaciones vivieron los otros dos como para que todo se terminará. ¿Qué es lo que buscaba realmente Elena con todo eso? » Ella dijo que no podría estar conmigo, porque eso arruinaría mi belleza. -¿Belleza? Daniel hizo un gesto, como si se estuviera burlando de Rodrigo por no notar lo evidente. El asesino estaba hablando precisamente de los actos atroces que cometió en contra de los homosexuales, Rodrigo se dio cuenta a los pocos minutos, recordando lo que leyó del expediente de aquel caso, donde atacaba a personas con esas inclinaciones. Por supuesto que Elena sabía de las inclinaciones de Daniel, pero en su escrito no comentaba nada al respecto de ser una parte activa del escrito, sino más bien un sujeto pasivo, donde escuchaba cual estatua de una santa en una iglesia. -Al principio estuve enojado, pero luego entendí el punto de Elena, así que la deje ir... -¿Después de eso no se volvieron a encontrar? Sin poder evitarlo Rodrigo llevo una mirada a la entrada hacia las celdas, para suerte de ambos, la noche se encontraba en todo lo alto y él estaba consciente del descuido en la vigilancia en altas horas de la noche por parte de sus colegas. -Sí lo hicimos... -indicó Daniel con una pausa -. Ella comentó sobre que había logrado buenos resultados de su experimento... Y de que encontró al sujeto ideal. -¿Qué? Tristemente Rodrigo no obtuvo una respuesta de parte de Daniel, porque pronto escuchó un fuerte ruido venir de afuera de la celdas. Se levantó de golpe para tratar de averiguar lo que pasaba, pero a los pocos minutos no necesito analizar la situación, porque logro ver el humo que llenaba todo el lugar. Un incendio. Estaba completamente confundido, porque Rodrigo estaba consciente que sería difícil que se diera un incendio en la comisaria, pero aún así se estaba dando, haciendo que el desorden se hiciera presente. Tenían que escapar de las celdas antes de que el fuego llegara a estas y murieran por asfixia. Mientras trataba de buscar una forma de escapar, escuchó el fuerte ruido de la puerta. Primero se alertó creyendo que se trataba de un policía que venía por su cabeza o similar, pero se alivió al notar que se trataba de Santiago. El hombre al parecer venía cubierto un poco del humo y fuego, seguramente tuvo que pasar por este para llegar a ellos. Pudo notar que traía consigo las llaves de las esposas y la celda. -Rodrigo he venido a sacarte, aprovecha la conmoción del incendió y huye. -¿Huir? ¡No puedo hacer eso! -¡Los del alto mando te declararan culpable! ¿Acaso quieres terminar siendo señalado como criminal? No podía negar que Santiago tenía razón, pero también sentía que no debía de huir en esa clase de situación. Antes de actuar se giró a observar la celda donde se encontraba Daniel, mismo que ya no se encontraba en el lugar. Tal vez de nuevo se encontraba alucinando con personas que ni siquiera había visto. -¡Apúrate! Al final terminó optando por huir de la comisaria, si se encontraba en libertad podría buscar más pistas que demostraran su inocencia. -Rodrigo... ¿Acaso tu compañero no estaba sonriendo cuando saliste de la comisaría? La ilusión de su verdadera madre de nuevo hacia acto de presencia, como una especie de castigo. En esos momentos Rodrigo no deseaba pensar en esa clase de cosas, quería creer en Santiago quien lo ayudo a escaparse de la celda para poder tener liberta de demostrar su inocencia. Llevaban un buen tiempo siendo compañero, confiaba en él lo suficiente para saber que no le traicionaría. El que lo ayudara a escapar era la viva prueba de su lealtad. -A veces pienso que... Eres demasiado confianzudo. No tenía tiempo para discutir con su propia alucinación, debía de buscar una forma de encontrar una nueva pista. Ahora mismo tenía que concentrarse en esa persona que le comento Daniel estaba bajo la mira de Elena, además de todo eso, había una nueva pregunta... ¿Qué clase de experimento había hecho Elena? Al parecer, la dulce y amable Elena tenía un lado oscuro que no llego a mostrarle a nadie, al menos no a las personas que se creían cercano a la chica. Tal vez todo este tiempo Elena podía entender a los otros asesinos porque ella misma también lo era. No podía certificar nada, pero sentía que la balanza se inclinaba hacia esa dirección. Por ahora debía encontrarse con el último asesino, porque quizás este mismo tendría una pista más para él y así lograr descubrir el verdadero asesino de Elena. ¿Ahora tendría que lidiar con un quinto asesino? -------------------------------- ¡De nuevo les traigo una parte de esta historia! ¿Qué es realmente lo que buscaba Elena? Ahora podemos darnos cuenta que Elena no era tan inocente como se mostraba... ¿Rodrigo lograra encontrar al asesino y salir de toda esa complicación? ¿Santiago habrá sonreído de verdad o solo es una mentira de la alucinación de Rodrigo para que desconfié de todos? ¡Ya lo sabremos! Recuerden que pueden ver las demás partes pisando en el #ElcuadernodeElena en la parte de "new", ahí encontraran las partes anteriores. Nos estaremos leyendo.
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