Una mujer debe ser siempre bella. #Historia #ElcuadernodeElena Rodrigo se encontraba completamente paralizado en su lugar desde que su mirada se encontró con Sara Colinas, la segunda persona sospechosa de otro caso diferente al de Marcos Salcedo. No se podía creer el hecho de que la mujer tuviera demasiada semejanza con la de su alucinación. ¿Acaso eso sería posible? De no ser por el codazo que recibió de Santiago, no se habría movido de su lugar, ya que sentía como el cuerpo le pesaba y su respiración se agitaba. No pudo soltar alguna palabra cuando estuvo más cerca de Sara, por suerte Santiago se dio cuenta de ese hecho y tomó la batuta de aquella entrevista. Por los momentos solo iban a conversar con los sospechosos antes de retomar los casos con la nueva información. A primera vista Sara se veía como una mujer agradable, contesto gustosa a las preguntas de Santiago mientras terminaba de preparar un arreglo floral. Rodrigo llevo una mirada al local, el fuerte olor a flores le estaba mareando al punto de que no pudo resistir más, así que pidió el baño. Al llegar, lo poco que tenía en el estomago fue sacado a través de su boca. Sentía que se volvería loco con todo lo que estaba pasando. Al salir del baño y caminar por el pasillo, se congelo de nuevo. Desvió la mirada en dirección a lo que antes llamo su atención: una puerta y un horrible estampado. Ese mismo diseño fue el que tuvo en su sueño, así que por alguna razón sentía que debía entrar a aquel lugar, antes de poder darse cuenta se encontraba frente a la puerta con su mano en la perilla. De no ser por la voz de Santiago, Rodrigo habría entrado a aquel lugar sin dudar, pero se sobresalto por la presencia de su compañero. -He terminado, vamos a volver -inició su comentario -. ¿Qué estas haciendo? Rodrigo sudo frío, agitando un poco su cabeza. No se dijo nada más y ambos salieron de aquel lugar. El detective solo hizo un gesto con su mano en señal de despedida, ni siquiera podía dirigirle la palabra a Sara sin que le dieran ganas de vomitar. Antes de arrancar el vehículo, Santiago miro un instante a Rodrigo que se mantenía en silencio, pero se notaba su respiración alterada. -¿Estas bien? -Llévame de regreso al departamento. Fue lo único que logro soltar, así que Santiago no pregunto más nada y lo llevo derecho al complejo de apartamentos donde el otro vivía. No les llevo mucho tiempo llegar a ese lugar, mismo donde Santiago seguía mirando con duda a su compañero, no se veía para nada bien. -¿Seguro estas bien? -Sí, sí. Mañana me sentiré mejor -dijo Rodrigo restándole importancia -. Lamento todo esto. -Está bien -soltó Santiago con una leve risa -. Así aprovecharé de tener una cena romántica con mi esposa. Luego de esas palabras, Santiago se retiro del lugar, dejando solo a Rodrigo, quien aun se preguntaba el motivo del por qué su alucinación se parecía a Sara Colinas. Sin poder evitarlo, llevo su mirada a donde se encontraba actualmente su alucinación, quien le veía con una sonrisa y su molesto vestido de flores. -Tú... Abrió la boca para soltar una pregunta que no logro decir. Decidió entrar al departamento, el calor que estaba haciendo estaba comenzando a afectar a su cabeza. Antes de terminar de subir a su departamento, decidió revisar su correspondencia para chequear si tenía un paquete. De nuevo sudo frío cuando llego a darse cuenta de lo que allí había. Lo tomó en sus manos reconociendo de inmediato la letra que estaba en el papel. Rodrigo estaba completamente desconcertado... ¿Por qué Elena le escribió una carta? El misterio cada vez se estaba torciendo más . ---------------------- Finalmente he podido traerles otra parte de esta historia. También quiero recordarles que ahora podrán encontrar todas las partes de esta historia pisando el #ElcuadernodeElena y este les mostrara las partes anteriores. Espero se encuentren bien.
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