Un amor... descarriado. Mariela aun en aquel lugar se preguntaba cómo terminó en aquella situación. Miraba directamente las esposas en sus manos, mientras escuchaba la sentencia que le darían, puesto que todo el jurado estuvo de acuerdo en que ella era la mente maestra detrás del asesinato de su esposo. No entendía nada de lo que estaba pasando, porque ella amo mucho a su difunto esposo. Aún recordaba la primera vez que lo conoció, un hombre maravilloso, para nada parecido a lo que hasta ahora se cruzo en su camino. A pesar de ser un hombre viudo con una hija pequeña, no fue problema para Mariela, ella adoraba mucho a los niños. Luego de un par de citas, finalmente su compañero la llevo a casa, donde le presento a Laura, su pequeña hija. La niña actuó tímida, lo cual le pareció tierno a Mariela, pero eso no le impidió que poco a poco, se fuese ganando el corazón de la niña. Los años pasaron y finalmente Luis le pidió matrimonio, lo cual hizo muy feliz a Mariela, aunque antes de planificar la boda, primero le preguntaron a Laura si estaba de acuerdo con que ella se convirtiera en su nueva madre, la niña recibió con gusto a Mariela. Un brazo marco el inicio de una nueva familia. Mariela fue conocida por ser una madre amorosa, llenando de amor a Laura, al igual que a su esposo, porque a ambos los amaba con todo su corazón. A pesar de los problemas que podían surgir, Mariela seguía manteniendo el amor por ambos. Aunque hubo un día donde ella llegaba de su salida con amigas y sintió extraño la soledad de la casa. Escuchó ruidos, a lo que de inmediato fue a buscar la pistola de su esposo, tenía que protegerse a ella y a su familia. Cuando llego a la habitación que compartía con su esposo, vio una escena atroz. Su esposo se encontraba muerto, estando su cuerpo tirado sobre las blancas cobijas cubiertas de un tono carmesí. Eso le asusto, pero se acercó al cuerpo, quería confirmar que verdaderamente estaba muerto. Al escuchar ruido se movió para apuntar a la puerta, dándose cuenta que se trataba de la policía. Pronto fue arrestada, tenía el arma en sus manos y sangre del cuerpo, se convirtió en la primera sospechosa y la única. Había sido atrapada infraganti. Mientras transcurría la investigación, salieron más y más pruebas. Una infidelidad de su esposo, el hecho de que ella quería el divorcio y quitarle todo. Había suficiente motivo para Mariela de asesinar a Luis. Terminaron dándole cadena perpetua, porque a la luz también salió otro par de cosas perturbadoras. A ojos del jurado, Mariela era una mujer manipuladora que fingió ser linda solo para obtener un beneficio mayor. La pobre mujer no podía entender cómo terminó en semejante situación, todo empeoró cuando decidieron darle cadena perpetua, no saldría jamás de aquella prisión. Mariela no llegó a salir de su celda desde que llego, principalmente porque le aterraban las demás reclusas, sobre todo porque ella estaba consciente de que ella no asesino a Luis. Un día recibió la visita de su hija, ahora era una joven de diecisietes años. Aunque le pareció raro estar en una sala privada, no le presto atención, estaba feliz de ver a su hija. Saludo animada a su hija, agradecida que no la hubiese abandonado en ese horrible lugar, su hija la saludo como de costumbre. La conversación se alargo un poco, Laura le contaba todo lo que estaba sucediendo afuera, además de animar a Mariela por lo mal que se sentía por todo. -¿Tu me crees verdad? -dijo en una de esas Mariela -. ¿Tu no crees que sea capaz de asesinar a tu padre? -Por supuesto que sí te creo. El silencio en aquella habitación se alargo, porque aunque sintió alivió de oír que su hija le creía, la sonrisa que mostró después no le dio alivió, sino que la tensión comenzó a tomar su cuerpo. -Te creo, ya que fui yo quien lo asesino. Las palabras se ahogaron en su garganta ante aquella declaración, no sabía realmente qué pensar a esas alturas, pero conocía lo suficiente a Laura para saber que estaba diciendo la verdad. Vinieron muchas preguntas a su mente las cuales no fueron respondidas, si ella había criado con amor a Laura... ¿por qué hacer semejante cosa? -¿Por qué... ? -Porque te amo... Te amo demasiado Mariela, eres indudablemente la mejor madre que he tenido. Mariela quedaba completamente sin palabras ante lo que escuchaba, no terminando de comprender. Si para Laura era la mejor madre, entonces... ¿Por qué la condeno de aquella manera? Laura se levantó de su asiento sin quitar la sonrisa sobre sus labios y aun con la tensión en Mariela se acercó para darle un abrazo. Mariela reconoció aquella forma de dar el abrazo, era tal cual como ella siempre se los daba, haciendo que terminara más confundida que antes. -Te quiero mamá. El susurro que antes le habría acelerado el corazón de la alegría, ahora mismo le causaba un pavor sin precedentes. Cuando la puerta fue cerrada y se quedo sola, sintió que finalmente pudo respirar. Quería comprender a Laura, pero su mente no daba para ello. Mientras se encontraba sola en su habitación esa noche, simplemente su mente llego a su límite. A la mañana siguiente, encontraron el cuerpo sin vida de Mariela, había cometido suicidio en la noche, quitándose la vida con un objeto filoso que encontró en su habitación. En la prisión a nadie le pareció una sorpresa, porque no sería la primera que hacia tal cosa. La que terminó más sorprendida con la noticia fue Laura, quien no se podía creer lo que hizo su madre. ¿En qué se había equivocado? Si ella le dio todo el amor que una hija podía darle. Continuará... Esta es una historia que vino a mi que constará de dos partes. En la siguiente, conoceremos la versión de Laura y el motivo que la llevo a hacer todo eso. Nos estaremos leyendo en los comentarios. Feliz fin de semana para todos ustedes.
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1 comment
Esto está demasiado bueno. Ya quiero leer la versión de Laura, porque matar al padre ha de tener una razón muy fuerte.