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@Denis4

Bendiciones para todos, menos para la santa. Parte III El mago solitario. Se dijo mucho en esa reunión, pero todo terminaba convergiendo en que usarían al héroe como la nueva imagen de la iglesia. Tal cual como hace muchos años, lo hicieron con la santa que trajo salvación... Solo a aquellos que la iglesia estaba interesado. El héroe no negó ni afirmó nada, así que los de la iglesia decidieron tomar el silenció como afirmación. Llevaron al héroe a una habitación donde lo dejaron descansar, puesto que tenía que emprender un viaje para seguir salvando a todos. En medio de aquella solitaria habitación donde estaba el héroe, este se acercó al balcón, pero solo se quedó parado en el umbral, antes de escuchar una voz que el héroe reconocía muy bien. - ¿No estás siendo muy blanda con ellos? - Para nada... -soltó el héroe para mirar al hombre que ahora había en la habitación -. Simplemente voy a dejar que reflexionen de sus actos. Un cabello largo como la seda se dejó evidenciar cuando el héroe se quitó toda aquella armadura que cargaba encima. Dirigió su mirada al otro hombre en la habitación, antes de posar una sonrisa sobre sus labios. -¿Acaso no fue por eso que me elegiste como héroe? Oh, gran mago. El hombre sonrió ante las palabras de aquella chica, reconocida como el héroe. ¿Qué tan loco se volverían los creyentes si descubrieran que el héroe en realidad era una mujer? Porque solo unas pocas personas conocían la verdad detrás del héroe. Aún habiéndo pasado tantos años, Arlendo se había dado cuenta que los humanos parecían tener una fascinación por repetir los mismos errores una y otra vez, al punto en que el mismo señor de los cielos había comenzado a abandonarlos, nadie querría seguir en una relación donde no se avanzaba. Seguía teniendo la misma apariencia que cuando la santa lo reconoció, no envejeció ni un poco y eso tenía una razón detrás de ello, una que aún a esas alturas, la heroína seguía sin conocer. ¿Qué motivo había detrás de todo lo que hacía ese mago misterioso? Alise decidió no pensar mucho en el asunto. - Confía en mí, gran mago. Arlendo decidió confiar en Alise, quien se ganó el título de heroína o mejor dicho de héroe. Tristemente la confianza se perdió años después, cuando todo fue salvado por el héroe, quien libero el mundo de las tinieblas. Cuando la verdad salió a la luz, como si fuese un recordatorio, al igual que Elizabeth, Alise murió a manos del hombre. Los primeros en enterarse de que el héroe en realidad era una mujer fueron los de la iglesia. Alise quiso creer que las personas podían cambiar, así que les dio un voto de confianza que fue destruido completamente por la mala voluntad. Los de la iglesia no dudaron en usarla para volver a afianzar su poder, aún si llevaban a la desesperación a su salvadora, por segunda vez. En esta oportunidad no solo fueron las malas acciones de la iglesia lo que trajo consigo un cambio radical, sino los mismos creyentes, que de alabanzas al héroe, pasaron a insultos al verse engañados. Nadie aceptó que el héroe fuese una mujer, así que no dudaron en sacar su peor lado contra la heroína. Le lanzaron cosas aún mientras la llevaban para la horca, donde la mujer no dijo nada a pesar del evidente maltrato. Lo último que sucedió mientras le colocaban la soga en el cuello y antes de cubrir su rostro, fue que Alise sonrió y dejó salir una frase que nadie le prestó atención. - No es tu culpa. Una frase la cual solamente una persona, quien veía todo lo que ocurría, entendió. Sin hacerse esperar y bajo los gritos de decepción de la gente, la heroína murió en la horca y aún cuando su cuerpo estaba inerte, la gente no dudó en seguir lanzándole cosas a un cuerpo sin vida, junto a insultos. Arlendo dejo el lugar, caminando por aquellos largos prados alejados de la ciudad. ¿Cómo podía ayudar a los humanos cuando no se dejaban ayudar? Arlendo estaba cansado, demasiado, de esforzarse por salvar a los demás y fallar en cada ocasión, porque Alisa no fue la única persona que ayudo para así darle salvación a los demás. Antes y después de Alisa también aparecieron otras personas que intentaron ayudar a la humanidad y fallaron en el intento. Aunque Arlendo quería terminar con todo y cada vez parecía más tentador el llevar a la humanidad a la ruina, no lo hacía, porque una parte de él, la que el hombre reconocía como Elizabeth, no le permitía hacerlo. La mujer le pidió salvar a todos, sin darse cuenta que Arlendo terminó de la misma forma que Elizabeth, porque aunque no estuviera encerrado, se encontraba atado a cumplir con algo que jamás podría llevar a cabo. Porque está historia no parece tener fin, sin importar los años, los avances, terminara repitiéndose lo mismo, una y otra vez... Hasta que la lección sea aprendida correctamente. ------ Este si es el final de está historia, en donde vemos cosas de la humanidad que se podrían poner en duda sobre forma en que se propaga: prejuicio, avaricia... Entre otros más. Gracias por leer hasta ahora las tres partes, si no las has leído, te invito a hacerlo pasando por mi perfil. Sin más que decir, nos leemos en los comentarios y feliz fin de semana para todos.

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