read.cash Log in
@Denis4 more from that month

¿Quién es el que esta roto? #Historia #ElcuadernodeElena "En el fondo... ¿A quién odiamos realmente? ¿A ellos o ha nosotros mismos?" Elena Cortes. A pesar de todas las cosas, Rodrigo logró escapar sin problema alguno, lo cual le causó una mala espina, porque todo se estaba dando demasiado fácil para su gusto. Aún en su cabeza estaba la duda sobre lo que realmente deseaba hacer Elena, pero tenía que comenzar a moverse y buscar al último asesino con el que se encontraría. Fue así que terminó en aquel lugar donde se encontraba Antonio Vargas. Sintió un poco de asco por ese hombre, porque el último asesino que señaló en su cuaderno Elena se trataba de un profesor de preescolar. Nadie creería que ese hombre que le sonreía a un par de niños mientras jugaban se trataba de un cruel asesino en serie. ¿Cómo antes no lo relacionaron? El hombre sabía muy bien hacer su trabajo. Se dio cuenta que en un punto Antonio se encontraba mirándolo, no sería raro si estaba hecho un completo desastre. Al darse cuenta de ello, no dudo en ir a otro sitió diferente, si lo denunciaban en ese preescolar, vendría la policía y lo atraparía. Aún siendo policía, en esos momento quería mantenerse alejado de la ley, por irónico que sonara ese pensamiento. En una situación normal no sería capaz de lo que hizo, pero no le quedó de otra más que robar un nuevo conjunto de ropa para cambiar y mejorar un poco su apariencia. Decidió esperar en un lugar apartado, donde casi no pasaba gente, seguramente muchas personas estaban buscándolo en esos momentos y él solamente se encontraba en una banca de un abandonado parque. No sabía si él estaba siendo demasiado relajado o simplemente la policía no servía para nada, decidió apelar por la segunda opción. Levantó la mirada cuando notó una sombra sobre él, viendo a Antonio parado frente a él, no le sorprendió su presencia, ya las cosas dejaban de sorprenderle en ese punto. -¿Qué sigue a continuación? Fue lo único que se atrevió a decir, por su parte Antonio se sentó al lado de donde estaba Rodrigo. -¿Por qué piensas que hay una continuación? Que le diera una pregunta como respuesta le hizo indudablemente fruncir el ceño, dedicándole una mala mirada al otro hombre. A diferencia de Antonio, él se encontraba como un prófugo, sus posiciones eran diferentes, aún cuando solo uno se trataba de un asesino. Si no fuese por lo descrito por Elena, estaba seguro que jamás pensaría que esa persona sentada a su lado se trataba de un asesino. Antonio no tenía la apariencia o comportamiento de un asesino, se veía como alguien agradable, de esos que ayuda a las personas mayores a cruzar la calle, entonces... ¿Por qué? » ¿Sabes lo agradable de Elena? -Rodrigo abrió la boca para decir algo, pero nada salió -. Es que ella no cuestionaba nada, sino más bien que lo aceptaba. -¿Aceptaba? -Todos buscan cambiarnos por ser asesinos, porque para los demás estamos completamente rotos, irrecuperables, pero ella nunca hizo eso, ni siquiera cuando se enteraba de la verdad sobre cada uno de nosotros. -¿Cada uno de ustedes? -soltó Rodrigo -. ¿Acaso...? -Si tu preguntas es si nos conocíamos entre nosotros, no, solamente Elena. Pero no pongo en duda de que Elena conociera a otros asesinos. No sabía si sorprenderse por lo que estaba escuchando o felicitar la valentía que tenía Antonio por revelarle ese tipo de información. Aunque desde que estuvo encerrado en la celda y conversó con Daniel, Rodrigo se pudo dar cuenta de algo particular: los asesinos estaban siendo mucho más colaborativos con él. Estuvo a punto de decir algo más, pero en eso Antonio lo interrumpió al levantarse de la banca donde estuvo sentado, girándose a verlo. »Rodrigo... -dijo Antonio -. ¿Solo nosotros estamos rotos? Al acabar con aquella pregunta, Rodrigo pudo observar como nuevamente se quedaba completamente solo, porque Antonio se marcho del lugar sin agregar más nada a la conversación. Definitivamente se encontraba mucho más confundido de lo que antes estuvo, pero la pregunta dejada por Antonio le hacia ruido en su mente. Tenía que tomar una decisión sobre lo que debía de hacer, no podía simplemente volver a su departamento, pero lo que si necesitaba desesperadamente era beber su medicamento, porque comenzaba a sentir como cada vez se le dificultaba más moverse correctamente. Es más, cuando intento levantarse de la banca, fue a dar directo al suelo. Con dificultad decidió retomar su camino, tratando de evitar caminos concurridos para que no fuese reconocido. Por suerte para él se dio cuenta que su cara no se hallaba en todos lados, así que posiblemente estaban llevando ese caso por debajo de la mesa, no le pareció extraño, porque señalarlo significaba admitir su error de dejarlo escapar. La policía jamás aceptaría abiertamente su incompetencia. Rodrigo estaba llegando a su límite... Necesitaba el médicamente desesperadamente o le daría un ataque. -¿Rodrigo? Al elevar la mirada, Rodrigo se pudo dar cuenta que se trataba de Isabel. Trato de decir algo más, pero simplemente no pudo más y cayó directo al suelo, sintiendo como la oscuridad comenzaba a hacerse dueño de su mirada. Su cuerpo había resistido hasta ese punto, pero no podía continuar sin tomar su medicamento, ya que el dolor se elevo a un punto insoportable. Su Parkinson estaba avanzando cada vez más, a un punto salvaje. ---------------------------------------------- ¡Bienvenido a una nueva parte de esta historia! ¿Ahora qué sucederá? ¿Será algo bueno que Rodrigo se haya encontrado con Isabel? Recuerden que pueden ver las demás partes pisando en el #ElcuadernodeElena en la parte de "new", ahí encontraran las partes anteriores. Nos estaremos leyendo.

1 comment

Log in to join in Reading is open to everyone. Replying needs an account.