"¿Y cuándo piensan darle un hermano a su hijo?" Seguramente para los padres, esa pregunta les llego en alguna ocasión (quizás no exactamente con esas palabras). Bueno, es posible que se pregunten el motivo del por qué comienzo con ese punto y es que indagando, llegue a notar en un vídeo que veía que mencionaban un síndrome que no conocía. Síndrome de Cain/Complejo de Caín (tiene su origen en la biblia: Génesis, 4, 1-8) (Hablar de esto me recuerda a @Ansiedadvenezolana) ¿De qué va este complejo? Pues de los hermanos y la forma en como demuestran los celos hacia otros hermanos (principalmente son el mayor hacia el menor, pero se puede dar en caso contrario). En este cuentan que el hermano "mayor" comienza a sentir celos del "menor", ya que siente que su lugar en la familia ha sido desplazado, o sea, mira a su hermano como el culpable de ser "olvidado". Muchos dirán: "Yo me encargo de que mis hijos no sientan celos entre ellos, los amo por igual". Pero en ocasiones ese síndrome puede darse no por los mismos padres sino por los familiares... Seguramente no me creen, pero recuerdo una anécdota que me contaba mi madre sobre unos primos. Estaba mi madrina quien tenía un solo hijo, entonces vino al mundo su segundo hijo y mi abuela paterna le dijo a mi primo (el mayor) "¿Ahora qué harás? Ha nacido tu hermano menor, ahora todo el mundo le prestara atención a él" Y aunque lo dijo a modo de "broma", pues mi mamá siempre dijo que de pequeño, mi primo le tuvo resentimiento a su hermano menor. Así que, ¡Hay que cuidar a los hijos! Sobre todo para que no desarrollen este síndrome, porque puede llegar al extremo donde intencional o no intencional, el mayor termina lastimando al menor. Presten atención a sus hijos y denle amor por igual a cada uno de ellos, pues a su manera cada uno de ellos es especial. Saludos y... ¡Feliz día para todos!
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3 comments
Es un celo, quizás hasta natural pero hay que tratarlo con la habilidad necesaria y temprano, para evitar se convierta en un antagonismo, que pueda ser muy negativo para la familia en general.
Claro, claro, debemos tener cuidado de eso porque a la larga puede jugar en contra, creando una rivalidad entre los hermanos que cuando sean adultos ni siquiera llegara a tratarse como hermanos. Hay que tener cuidado de este síndrome, porque se puede agravar en un descuido.
Muy acertados tus consejos amiga. Yo tengo dos pequeñines, una hembrita de 8 y un varoncito de 7, apenas se llevan 1 año y 5 meses...Fui criticada por tener dos tan "seguido" pero así lo deseamos mi esposo y yo y Dios nos cumplió el deseo. Llevarse tan poco tiempo nos permitió criarlos prácticamente juntos y sin favoritismos. A los dos los amamos por igual y ninguno reemplazó al otro. Los enseñamos a amarse, respetarse y cuidarse, y los tratamos a los dos por igual. Cada uno tiene sus cosillas que los hacen únicos y diferentes, pero en nuestro corazón y nuestra vida hay espacio para los dos.