read.cash Log in
@DadoblancoOnNoiseApp

La música ejecutable y la no. #DeCalidad #Debate La música es amplia como para complacer a todos los oídos, llena de diversidad llegando a puntos adyacentes a lo inclasificable. Lo sé. No estoy diciendo nada nuevo. Ni nada que aporte valor. Paciencia. Nos queda bastante camino por recorrer. La música y sus géneros junto a los subgéneros son practicados por cientos de miles de artistas en cada momento. A fin de cuentas, todo músico es un artista. Esto no está en discusión y no quisiera que entre en debate. Porque un artista puede gustar a unos, y a otros no. Eso no hace la diferencia en este enfoque. La música popular entona en sus canciones letras que abarcan tantas temáticas que las podríamos resumir a todo. Sí, las canciones de la música popular hacen referencia a todo lo que conocemos y todo lo que sabemos. De una u otra manera las temáticas abordadas en todas las canciones que existen son testimonio absoluto de la civilización humana y de sus logros y de sus costumbres... Y de sus fracasos, también. Ahora bien. Si nosotros fuéramos un poco más allá de los análisis banales y superficiales que vemos a menudo. Si nosotros nos remitiéramos a las fuentes del origen del sonido, encontraríamos puntos interesantes para debatir. Y acá sí que estamos cerca del destino conceptual que pretendo alcanzar. Nosotros podríamos diferenciar la música tecnológica de la no-tecnológica. Entiendan que estas denominaciones son caprichosas y que solo responden a una necesidad de tener orden en el texto. ¿Entonces la música tecnológica sería aquella que requiere de instrumentos tecnológicos para ser interpretada? NO. No me refiero a ello. Mi idea es distinta. Cuando yo hablo de música tecnológica no me refiero a los instrumentos modernos que la ejecutan, como guitarras eléctricas, etc. Yo me refiero a un aspecto más tecnológico todavía y tiene que ver con la no interpretación de la misma. ¿Qué estoy diciendo, me volví loco? No. Ya lo explico. Existen canciones de la actualidad y de hace incluso décadas, que son un producto bastante sintético en el sentido de que son el logro de toda la tecnología puesta al servicio. Es decir, estos temas musicales, son el logro de las posibilidades de la edición, el fundido, los efectos sonoros, los filtros sonoros, los cortes y los fundidos. Y acá sí he alcanzado la problemática a abordar. Lo que quiero que reflexionen y comenten. Existen canciones malas que nunca han sido tocadas en vivo. Y eso no me importa. No me interesa. Pero también existen canciones extraordinarias que son el logro de toda esta tecnología y que por su complejidad no han sido tocadas nunca en vivo. El caso ejemplar es QUEEN y su Bohemian Rhapsody que nunca sonó completa por su complejidad. https://www.youtube.com/watch?v=-2VPKWwl5Rw Iron Maiden tiene un asunto con Alexander the Greath, aunque ahora han prometido hacer el esfuerzo de reproducirla en vivo.... sin embargo en su repertorio hay otras como Empire of the Clouds y sus 18 minutos de duración.... (a los 12:58 suena una pianola interpretada por Bruce) que resultan imposible de llevarla al vivo. Pero claro, existen miles de casos similares, aunque estos ejemplos sirven para ilustrar lo que intento decir. Y acá está lo que me intriga. ¿Todas estas canciones maravillosas que no pueden ser interpretadas en vivo por su complejidad, tienen el mismo valor que las que sí son interpretadas? Porque en algún punto suena paradójico, que la reproducción tecnológica sea el arte de un artista que no pueda ejecutar su obra. La misma regla podríamos emplear a otras canciones maravillosas cargadas de efectos que cuando suenan en vivo, sin toda esa parafernalia, parecen un gato mojado... es decir, un animal que ha perdido su aparente volumen corporal. Así que me gustaría conocer la opinión de todos. Es lo mismo una cosa que la otra. ¿Tienen el mismo valor para ustedes?. Texto propio Imagen editada.

No comments yet

Log in to join in Reading is open to everyone. Replying needs an account.