Las palabras del capo son: PRISIONERO BLANCO OSCURO DESTINO CAUSA. Ahí estaba yo, mirando el mercado criptográfico. Los gráficos de velas japonesas conformaban altos y bajos. Miré de nuevo. Cada vez más bajos. Era un claro PRISIONERO de la pantalla del televisor. Miraba a cada rato a ver si subía. Pero no, eso iba para abajo. Extrañaba la época en que daban por la televisión a Mazinger Z, y en la escuela durante los recreos se hablaba del capítulo del Zorro del día anterior. ¿Alguna vez pensaron que en esos momentos reinaba la letra última del abecedario? Yo no me había dado cuenta. Pero eso debía tener una CAUSA. Más allá de lo claro u OSCURO que resulte la transversalidad de estas ideas. A saber, escuadrón Z, la brigada Z, la patrulla z , etc, es evidente que había una manía por incrustar esa letra en las franquicias televisivas. -¿Y Fuerza G?- No, eso es otra cosa. Otra letra. Entonces, los prisioneros del mercado mirábamos la televisión. Volvía a mirar. Iba más abajo. El DESTINO hizo que llegaran mis amigos de siempre, Juani y el Lucho. Me vieron triste. Ellos no entendían de gráficos. Pero se preguntaban por qué no usaba indicadores técnicos. Que el RSI, el MACD, etc. -Es que me gusta la pantalla lo más limpia posible.- Les dije. Luego volví a mirar y todo iba más abajo. --Relax, relax,- me dijo juani, y me dio una cerveza -- vinimos a tomar--. -No bebo cuando hago operaciones,- le dije, -pero hoy sí que lo necesito.- Así que la acepté y consumí con bastante prisa. Como si fuera una carrera. --Relax, relax,-- volvió a repetir. --Ve al baño que todo se va solucionar muy pronto.-- Le hice caso, pues la cerveza me CAUSA ese efecto cuando la tomo en cantidades. Al regresar, la dicha había invadido los mercados. ¿Cómo podía ser posible? Estaba tan mareado, me sentía mal. Pero veía bien. Lucho y Juani se reían y señalaban la pantalla. Todo subía a lo loco. Muy rápido. Así que me abalancé y vendí todo lo que tenía, con esa suba me alcanzaba para salir sin pérdidas. O sea, a precio de entrada. De momento la tranquilidad me invadía. Y de repente el día parecía BLANCO de nuevo. Y cualquier cosa ahora me sonaba positiva. Pero las bocas de JUANI y LUCHO habían quedado silenciadas, abiertas y vacilantes. ¿Qué estaba pasando con esos dos? "Que no me arruinen el día ahora que los mercados están subiendo y dieron chance de cerrar las operaciones" pensé. Pero sus caras de pavor me presagiaban los peores augurios. Y fue entonces cuando observé las velas rojas subiendo y subiendo. ¿Eso no era normal? Para colmo, las letras y los números que ya no contemplaba porque operaba como si fuera un autómata, tampoco estaban bien. -- Fue una broma,-- dijo Juani. --Nunca pensamos que ibas a entrar.-- Continuó Lucho. Ahí me di cuenta. Estos chistosos habían girado el monitor. Y yo ejecuté las órdenes. Lo perdí todo. fin.
2 comments
Jajaja, coño que buen final, con amigos como esos, quien necesita enemigos!!! jajaja. muy buen relato #Dado, muchas gracias por participar, hoy ya había renovado las palabras pero no hay problema, lo importante es entrarle y ESCRIBIR algo. PD: oye viejo no te molesta si utilizo al nieto y al loco abuelo Toto en alguna historia, obviamente mencionando que son tus personajes. Feliz noche.
Hola capo. Puedes usuarlos en la historia que quieras.