El día de la VTV #VTV #veteaver La verdad que me frustra un poco tener que llevar todos los años el vehículo a la verificación técnica vehicular. A veces pienso que es demasiado rápido. Que es poco tiempo. Pero no lo es. Lo que pasa es que frente a una computadora el tiempo parece pasar más rápido que una liebre perseguida. Pero solamente es una sensación. O eso creo. Porque no soy un científico de la astrofísica. Sin embargo, podría argumentar de que el campo electromagnético que rodea a las computadoras crean un efecto gravitacional donde se aumenta la velocidad de las partículas, algo similar a lo que ocurre cuando viajamos en el espacio, y que debido a ello, el tiempo transcurre más rápido. Esto es física. No es invento. Lo de las computadoras sí. Pero esa no es la anécdota. El asunto es que yo estaba mirando la maquinaria en la verificación técnica vehicular, y al costado mío se detiene una señora y dice “se va para arriba”. Esas palabras me dieron mucha vergüenza. ¿Cómo sabía ella que yo estaba teniendo una erección? Luego la miré y me di cuenta de que señalaba al auto que la máquina examinadora subía hasta el cielo y más allá. (ver imagen 1) Y la verdad es que la señora observadora de autos que se van para arriba, tenía razón. Esas máquinas son imponentes. O mejor dicho. Para los que no saben de máquinas imponentes, esas pueden resultar de mucho interés. Porque se van para arriba, y luego se van apara abajo. Lo malo es que una vez que hacen eso, ya no hacen otra cosa. Pero cómo suben… y cómo bajan. Da para mirarlo varias veces. O todas las que quieran. Y acá viene la pregunta. Si esas máquinas son tan interesantes, por qué diablos me incomoda tanto llevar al vehículo hasta ese testeo obligatorio y nacional. Yo no lo sé. AMD tampoco, y no tiene nada que ver acá. ¿Y tú? ¿Lo sabes? El RESULTADO: Para colmo de males, el auto no pasó la verificación por culpa de que en algún momento, sin que me diera cuenta, se quemó uno de los focos delanteros. Así que me fui volando más rápido que auto subido por esa máquina que impresiona a la señora. Acto seguído, ingresé en la casa de repuestos del ruso.. Y le mostré el foco que necesitaba. Ahí nomás me dio el repuesto. Y ahí nomás se lo cambié, a lo loco sin pausa. En esas cosas sí que han mejorado los autos modernos. Ese tipo de accesorios es muy fácil de cambiar. Igual nunca van a superar al Falcon, al Torino, ni al chevy. Dinosaurios indestructibles y míticos, comparados a las sardinas con ruedas de hoy en día. Y el asunto es que regresé a la Verificación Técnica vehicular. Estacioné al lado de la máquina que se va para arriba. Tenía un auto allá por las nubes. Le digo al hombre que trabaja allí: "verifícame esta" … Entonces se la mostré. Y me dijo que estaba muy buena y que se merecía pasar al fondo. La señora que miraba los autos que se iban para arriba también me la miró. Y no dijo nada. Pienso que le gustó. Pero ni habló , ni señaló el auto que bajaba. Luego de eso se la puse, allá, en el estacionamiento, a la oblea del año vigente, hasta marzo de 2023. Y luego me volví contento, con las luces prendidas en pleno medio día, quería darle algún uso. Texto propio. Imágenes propias. Todo propio. Propiamente dicho.
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