Les traigo una dinámica de HOY TE CUENTO QUE... #RENOVADAS #Dinámica5PalabrasdeLucy #DécimaPésima #5PALABRAS nuevas recién salidas de la boca de @BigBDP , para despertar su creatividad y que se animen a compartir con nosotros aquí o en otro canal, con algún relato, poema, prosa, broma o anécdota, siempre que las incluya a todas, el genero no importa, las #5NuevasPalabrasSon: Tranca - Tensión - Misterio - Envolver - Emoción ----------------------------------------------------------------------------------------------------- Apocalipsis en estallido. Las noticias eran elocuentes. Uno se frotaba los ojos. No lo podía creer. No lo quería creer. Y no deseaba creer. El día menos pensado había llegado. Una EMOCIÓN funesta se había apoderado de todo. Eran momentos que de manera rápida e inequívoca asumimos como dramáticos. Estábamos comenzando a afrontar un evento de extinción humana. Pues estaba ocurriendo lo peor que alguien podía suponer. Las noticias mostraban cómo una formación de objetos voladores no identificados y de origen desconocido, ingresaban en la atmósfera. Al parecer, sus intensiones no eran malas. Eran siniestras. Pues las imágenes exponían cómo esos artefactos voladores soltaron unas criaturas cuadrúpedas poco más grandes que caballos. El problema residía en que sus hábitos nocturnos eran carnívoros. Y necesitaban mucha comida para vivir. Su fisonomía resultaba parecida a la de los simios en el sentido de que contaba con 4 dedos en los brazos. Se podían erguir en dos patas. Aunque su velocidad cazadora se veía cuando usaban los 4 miembros para desplazarse. Su fuerza rivalizaba con la de un automóvil. De esa manera nos fuimos enterando, que el norte del planeta estaba siendo sitiado por estas criaturas. Destrozaban la entrada a las distintas viviendas humanas y allí dentro, se alimentaban con los moradores. No quisiera imaginar el horror de que una monstruosidad tan fuerte ingrese por la noche y se alimente de los miembros de una familia. En ese caso quisiera ser el primero. No podría soportar los gritos de los demás sin hacer nada. El ser humano se había transformado en algo similar a un indefenso roedor frente al ingreso de la serpiente en su madriguera. Pero el ser humano tiene su mente, sagaz y adaptable a las desventajas. Los sobrevivientes comenzaron a reforzar las puertas y ventanas. Lo más usual era poner blindaje y TRANCA. Se armaron con lo que pudieron. Y muchos de ellos, los que contaron con el mayor poder de fuego, lograron repeler algunos ataques. Esto fue bueno por un lado, y malo por el otro. Porque provocó que las criaturas se dispersaran. Y algunas de ellas comenzaron ha avanzar hacia el sur. ¿Estaban migrando? Así fue que los países del norte de Sudamérica fueron invadidos. Nosotros, los más australes, comenzamos a prepararnos. Teníamos días o a los sumo una semana antes de la llegada. Eran muy rápidos y fuertes pero el sol les hacía mal. Así que viajaban de noche. Compré una puerta de acero. Le soldé 2 bisagras más, sumando 5 en total. Le armé 2 trancas con barras de hierro. La amuré y quedó tan resistente que apenas se sentían ruidos del exterior. También cerré las ventanas con ladrillos bien encadenados para que nada pudiera ingresar a la vivienda. Cuando tuve todo listo lo llamé la viejo Richie. Un personaje casi de película que había pronosticado el fin del mundo 50 veces antes. Se dedicaba a la venta de armas del mercado negro. Y ahora andaba reprochando que sus advertencias no fueran escuchadas. Sostenía que los extraterrestres de las naves estaban estudiando nuestra resistencia y que para él no eran un MISTERIO. Lo cierto es que el viejo llevó a mi hogar un baúl lleno de armas. Eran las últimas que le quedaban. Las vendía caro. Y la gente se las compraba. Yo adquirí un fusil fall. Y una Parabellum Luger. Pero quería una caja de granadas. --No a esas no las vendo. – Respondió. -Te doy 20000 por ellas.- --Te dije que no.-- -40000, lo tomas o lo dejas. – --No quiero ese dinero, ya te dije. No las negocio. – En eso pasó uno de mis hijos con una naranja en la mano. A Richie se le cayeron las babas. --So, son, son naranjas frescas.-- -Sí, - le respondí. Las cosechamos de la planta del patio. –Ya no se consiguen.- --Te doy la caja de granadas por una caja de naranjas.-- -Acepto.- Respondí. Y de esa manera me hice con un verdadero arsenal de explosivos para proteger a mi familia. Los días fueron pasando y nosotros n estábamos alertas. Sabíamos que una de esas noches el horror de los carnívoros intentaría tumbar la puerta. La señal de televisión se terminó. Sólo había flashes diurnos. Pues la capital había sido copada por una de esas hordas y el manto del miedo logró ENVOLVER toda la sociedad. Pocos salía a la calle. Preferían aguardar encerrados y alertas. Con poca comunicación pero seguros. Esa noche el horror golpeó la puerta. Pese al espesor sentimos algunos gritos. Seguramente el infortunio había caído sobre alguna familia. En seguida acomodé el sillón como si fuera una trinchera. Cargué las armas. Los ruidos en el exterior seguían. Explosiones, gritos, corridas. Más gritos. La TENSIÓN era insoportable. ¿Resistiría la puerta? O mi familia sería carne para esas bestias. Tenía dudas. Los chicos temblaban. Mi mujer agarró un rosario. Me dio ganas de preguntarle si se iba a ahorcar con eso. Pero no, ella jamás abandonaba la fe. Los golpes en la puerta eran cada vez más fuertes. Me puse de pie para tratar de escuchar a través del blindaje. -No salgas.- me dijo uno de los niños llorando. Los golpes fueron más fuertes y se me escapó un tiro. Rebotó en la puerta y lo atajó el sillón. -Hijos de pu….- les grité a esos monstruos que seguían golpeando. Los dos niños comenzaron a llorar. Mi mujer rezaba. De repente una granada voló contra la puerta. El mayor de los chicos la había arrojado. Sus manitos temblaban. Mi cara se volvió horror. Una granada con la puerta cerrada. Sin ventanas. Esto en 10 segundos iba a ser una hoya a presión reventando. Estábamos muertos. Quedaba nada. Y lo prefería. (5 segundos). Imaginar que esas criaturas malditas masticaban a los niños sin que yo pueda hacer nada, me consternaba.(3 segundos) Esa granada era un alivio a fin de cuentas. (1 segundo). Afuera de la casa, RICHIE golpeaba la puerta con furia. Mientras gritaba una y otra vez. -Que salgas, te digo. Los extraterrestres se fueron, y se llevaron a los monstruos. – Las calles eran una fiesta. La gente gritaba de alegría al tiempo que festejaba con las armas y las bombas que habían comprado días antes. Parecía un carnaval. FIN
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