Y allí está ella imponente y majestuosa casi posando para la foto, animalitos como éste se encuentran con facilidad en el patio de mi suegra. Pero yo que vivo en un edificio de apartamentos conseguirme un animalito de estos al salir del mismo, casi muero del susto. Salíamos del edificio y mi hija se percató de la iguana, aún más grande que la de la foto; yo dándome de valiente le digo camina que no le cabes por la boca, sin embargo por un momento me descuide al hablar con una vecina y al escuchar el grito de mi hija y voltear tenía a la iguana en mis pies, y es que en serio era muy grande, brinque, salte, corrí y cuando logré calmarme empecé a mirar para ver si alguien más me había visto, de verdad qué pena.
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