read.cash Log in
@CarlosF more from that month

Comenzaré mi 'entrada' con una paradoja que el amigo @Atandome dejó planteada en https://noise.cash/post/5r9q684szg4x. Cito: «La omnipotencia: ¿Puede un ente omnipotente crear una piedra que no la pueda mover nadie?: 1. Puede porque es omnipotente 2. No puede, porque no la podrá mover ni él.» Opinión: La cuestión aquí no es la piedra, sino la omnipotencia. Parece que la omnipotencia termina justo donde empieza. En este caso, la omnipotencia comienza cuando el 'ente' omnipotente hace la piedra y establece la condición de que nadie pueda moverla, pero termina cuando, como producto de sus reglas omnipotentes, ni siquiera puede violar sus propias condiciones. Aquí cualquier respuesta que se dé resultará tan paradójica como la paradoja en sí misma. P.D.- Algunos se centran en pensar cómo este 'ente' omnipotente podría mover la piedra, tratando así de justificar dicha omnipotencia, lo cual no tiene sentido teniendo en cuenta la regla inicial establecida por este 'ente'. La pregunta que me haría más bien es la siguiente: Como 'sujeto/objeto' ¿Quién acaba siendo realmente omnipotente, la piedra o el 'ente' que la creó? Pero bueno, tampoco voy a hacer un tratado filosófico sobre esta paradoja. El amigo @Atandome siempre consigue que las neuronas de sus lectores se activen y, en otros casos, se cortocircuiten al tratar de entender sus posts (a veces endiabladamente enrevesados). Y todo esto me lleva al libro que me recomendó Ben [@RebeJumper] el otro día sobre el cerebro humano; que de ahí, leyéndolo, salté, por la duda, y en mi afán de aprender, a otros artículos relacionados con nuestra enigmática máquina de pensar. Verán, nuestro cerebro ha evolucionado para buscar de alguna manera respuestas a cualquier duda, incluso cuando este proceso de búsqueda no es trivial. Pero, en algunos casos no sólo se trata de pensar, resolver y ya está, pues hay 'preguntas' de PREGUNTAS que ponen en jaque al ser humano. En estas cuestiones, de buscar respuestas a ciertas preguntas, los genes ---esos que llevamos en nosotros y que nos definen biológicamente, que contienen toda la carga genética de nuestros padres y que provienen de ancestros de un largo linaje de humanos que aportaron un poco de sí mismos para que al final 'yo sea yo', esos que al final mis descendientes hereden para contribuir a la prolongación de la especie humana--- 'parece' que nos impide desentrañar la causa y la forma del origen de la vida y del universo. Tal vez la ciencia y la tecnología nunca puedan responder a estas preguntas. El punto es que el condicionamiento genético de nuestro cerebro sólo nos permite resolver problemas relacionados con nuestra supervivencia y no avanzar hacia los grandes misterios ☞ [Maarten Boudry. Human intelligence: have we reached the limit of knowledge?, The Conversation, October 11, 2019]. ¡¡¡Upssss!!! Entonces habrá cosas que probablemente nunca entenderemos, pues avanzar en la temática implica pensamientos para los que no estamos preparados. Según lo que he leìdo, nuestra mente sufre un 'cierre genético cognitivo' con respecto a ciertos problemas. Al igual que mi gato nunca entenderá la trigonometría, el cerebro humano parece estar 'cerrado' a algunos de los secretos del universo sin evolucionar para descubrir sus orígenes. Tanto mi gato, con su falta de comprensión, como el cerebro humano 'cerrado' a algunos de los secretos del mundo son misterios que nos parecen intratables y sus verdades simplemente inaccesibles para la mente humana. Pero, aun así, no todo ha acabado. Hay cuatro aspectos implicados en cualquier posibilidad de llegar a comprender el origen de la vida y del universo. Veamos: 1.- Puede que nuestros cerebros no sean capaces de responder a todas las preguntas y entender todos los problemas, pero el hombre ha desarrollado una serie de herramientas importantes para enfrentarse a esta realidad. Desde teorías científicas hasta tecnologías que nos dan la posibilidad de avanzar sobre nuestras percepciones naturales (ej., microscipios, telescopios, etc). Además utilizamos objetos físicos (papel, lápiz, libros, computadoras, etc.) para aumentar enormemente la capacidad de memoria de nuestros cerebros más allá de nuestra dotación natural. 2.- ¿Recuerdas el dicho "dos o más cabezas piensan más que una"? Pues bien, muchos cerebros trabajando juntos hacen un ToDo más inteligente que un solo cerebro. Quizá por eso nuestra especie es única, por ser capaz de avanzar hacia un conocimiento universal acumulativo-integrado. Pero oJo, esto no implica que seamos más inteligentes que antes. De hecho, nuestra inteligencia natural no es actualmente superior que la de los habitantes de la antigua Mesopotania. Es el avance hacia lo desconocido lo que nos potencia como especie, solo que esto depende del atesoraramiento del inmenso legado de conocimiento humano adquirido durante siglos a través del trabajo cooperativo. 3.- Si el gen es la unidad evolutiva fundamental, los organismos son meras máquinas de supervivencia para los genes. Seré más explícito: los genes nos utilizan para perpetuarse en el tiempo impidiendo que tomemos nuestro lugar central para convertirnos en una carcasa desechable de la herencia genética. En cierto sentido eso suena cruel o a 'dictadura del gen'. Este tema es abordado en el libro «El gen egoísta» de R. Dawkins. Bajo la perspectiva de la 'dictadura del gen' el ser humano comienza a revelarse en la década de los 70 con el nacimiento de la ingeniería genética. A partir de entonces, establece condiciones para tomar el control de la situación cambiando el destino de la perpetuación de ciertos genes e intentar prevalecer de alguna manera. En sí, nuestra inteligencia, concebida para sobrevivir lo suficiente como para perpetuar los genes, se tradujo en armas científico-tecnológicas para intentar dominarlos, deshacerse de sus limitaciones y ampliar las posibilidades de nuestro cerebro para poder abordar preguntas para las que estábamos limitados genéticamente. 4.- Por último, el progresivo avance en diversas áreas de la ciencia y la tecnología plantea la posibilidad de que el inmenso legado de conocimiento universal pueda quizá pasar de un humano a un robot como hoy se pasa el software de un dispositivo a otro. Así tendríamos humanos robotizados inmortales, no dependientes de los genes, con piel de grafeno (más sensible que la humana), ojos provistos de nanocámaras para ver más allá de nuestro alcance, etc, etc, etc. Seríamos exploradores del universo viajando por el espacio sin preocuparnos por las temperaturas, las atmósferas, la falta de agua o de alimentos, además del brevísimo tiempo cósmico de nuestras vidas. Quizás entonces, una vez eliminadas las limitaciones de los genes condicionantes, podremos hacer preguntas sobre incógnitas desconocidas, sobre las que ni siquiera podemos enmarcar preguntas correctas ya que por alguna razón (desconocida) la inteligencia humana no está a la altura de la tarea. Comentario final: En mi anterior post comentaba que se pueden rastrear genes específicos determinando la frecuencia con la que se encuentran en los amigos. Así encontramos genes vinculados en la agrupación de personas con adicciones, en las relaciones de pareja, en la agrupación de internautas en redes sociales o incluso en el comportamiento social en el ámbito de la política. Pero también observamos, por lo comentado en esta 'entrada', que los genes nos impiden desentrañar los misterios de la vida y del universo, siendo su objetivo último perpetuarse en el tiempo. Esto último nos obliga a una posible evolución para superar nuestras limitaciones biológicas impuestas por la 'dictadura del gen'. Y no es de para menos! Entender cómo empezar a descifrar los grandes enigmas es un verdadero reto para la mente humana capaz de hacer lo imposible por conseguir sus objetivos. Hasta la próxima, -✍- C•F _ _ _ #Español #EnEspañol #DeCalidad #NoiseChat #Paradoja #Biotecnología #Gen #Cerebro

3 comments

Log in to join in Reading is open to everyone. Replying needs an account.