Aprendí de niño que no hay mayor amor que el de una madre, que no hay que jugar con las hormigas y que si no sabes nadar no debes meterte en el agua. Luego, aprendí en mi juventud que cuando te enamoras tu corazón late rápido y fuerte. Y que la rebeldía sin causa se diluye mientras el mundo permanece imperturbable. De estudiante aprendí que si no escalas mientras todos los demás duermen, los sueños se desvanecen. Y que el conocimiento, por insignificante que sea, te libera de la ignorancia. Aprendí en mis clases de química que la vida, tal y como la vemos y sentimos, es materia envuelta en energía, y que lo contrario también es cierto. Aprendí en mis clases de posgrado algo mágico pero real; que cuando dos sistemas interactúan entre sí durante un cierto tiempo y luego se separan, lo que le ocurre a uno sigue afectando al otro, incluso a una distancia de kilómetros o años luz. Aprendí que el doctorado es sólo el viaje más largo para llegar al principio del camino; que simplemente no es el final, sino el comienzo. Y que lo que te hace diferente no es un título, sino tu humildad. Aprendí que estar lejos de mi tierra no es lo mismo que estar en ella, que la navidad lejos de casa doblega el corazón, y que los triunfos no son sólo nuestros, sino también de los que amamos. Aprendí a dar, a enseñar, a amar, a escuchar y a comprender; tras cada revés inesperado, tras cada tropiezo superado. Porque nadie nace aprendido, simplemente aprendemos al andar. ✍ Carlos Fernández. (Texto Inédito) ___ #Español #NoiseChat #Frases
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2 comments
Excelente escrito lleno de sabías moralejas que has extraído de la experiencia. Me gustó en porque hay mucha verdad en esto
Gracias Oneray por tu apreciación.