🔥 ¿Puede aplicarse la teoría de la evolución de Darwin al estudio de la sexualidad humana? 🔥 Sí. Un estudio [1] basado en esta teoría indica que en la dinámica de las relaciones heterosexuales la 'competición espermática' (para conseguir que mis espermatozoides fertilicen el óvulo de la mujer que pretendo y no el esperma de otros hombres) es clave no sólo a nivel fisiológico sino también a nivel psicológico. Al artículo no se le escapa nada. Los estudios sobre la teoría de la competición espermática indican que la cantidad de esperma que eyacula un hombre crece proporcionalmente al tiempo transcurrido desde la última relación sexual. Además, el tamaño de los testículos es mayor en los hombres que pasan menos tiempo con su pareja que en los que pasan más tiempo con ella. Los celos en los hombres están relacionados con la defensa de la paternidad y el miedo a la pérdida de la exclusividad sexual (¡casi nada eh!). Los celos en la mujer están relacionados con la defensa de la pareja y la garantía de la inversión del hombre en ella. No hace falta ser experto para saber que hay una larga y tupida trama explosiva en este asunto. Y si no, presta atención a lo siguiente... Aquí hay otros estudios sobre la sexualidad humana (que no se basan en la teoría darwiniana): a) «Why do men insult their intimate partners?» [2]. Es un estudio que aborda la violencia de género desde un punto de vista psicológico. Ya saben, entre el amor y el odio, la diferencia es pequeña. La idea de los investigadores es que los insultos dirigidos a la pareja tienen por objeto retener a ésta durante un mayor tiempo. Según esta hipótesis, insultamos para mantener a nuestras parejas. Algo bastante curioso. b) «The Mate Retention Inventory-Short Form (MRI-SF)» [3]. En este artículo encontramos un sorprendente inventario de cosas que los hombres hacen para retener a sus parejas, desde la vigilancia (celos ¿cuidar?) a la violencia (insultos ¿cariñosos?). c) «From vigilance to violence: Tactics of mate retention in American undergraduates» [4]. Aquí vemos que no sólo es importante seleccionar y atraer a una pareja, sino que también es necesario retenerla mediante el «dominio». Comentario: Estos tres estudios tienen un alto componente psicológico. Probablemente sus resultados son producto de miles de años de machismo ---¿es ésta una «sociedad machista?»--- más que el resultado de huellas evolutivas desarrolladas durante la evolución inicial del ser humano moderno (pero esta es mi opinión, «no soy experto»). Referencias: [1] «The evolution of human sexuality» Thornhill, Gangestad, Trends in Ecology & Evolution, 1996. [2] https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0191886906004831. [3] https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0191886907002930?via%3Dihub. [4] https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/0162309588900106?via%3Dihub #Español #NoiseChat #Ciencias _ _ _ ✍ Carlos Fernández.- Autoría: Redacción y análisis.
4 comments
Muy interesante posteo
Por mas que algunos piensen que no nos parecemos a los animales, en este planteo, somos iguales, digamos manada, perros, leones, usan los mismos principios que se plasmo mas arriba. La continuidad de la especie, eligiendo al macho Alfa y la madre mas codiciada por su prole. actuamos de idéntica forma. La evolución humana tendrá otros galardones, pero el comportamiento animal, no a evolucionado,
Gracias Sergio por comentar. Ciertamente el instinto animal se hace presente en nosotros en diversas circunstancias de la vida. Es algo que evolutivamente sigue presente en el ser humano moderno (Homo sapiens sapiens).
Jaja, de las cosas que se entera uno después de muchos años de ignorancia 😁