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#Relato #NiTanCorto #EnEspañol #DeCalidad Un nuevo Futuro ------------------------------------------- Llegaban un poco tarde a la embarcación, fueron los últimos en abordar. El niño Lázaro estaba muy emocionado y sus padres Leonela y Francisco trataban de controlarlo un poco. A decir verdad, era la primera vez que ellos también salían del pequeño pueblo de San Ramón y además la primera vez que veían el mar. Fueron ubicados en un área con otras personas coterráneas, allí dieron rienda suelta a las espectativas que tenían de ir a esas nuevas tierras y las esperanzas de un futuro mejor eran compartidas. Por la noche se les proporcionaba un trozo de pan y un café sin azúcar. Al amanecer un poco de huevos revueltos con algo de bizcocho y al mediodía un pedacito de tocino con mosto. Cuando habían navegado durante una semana se empezaron a inquietar y algunos preguntaron cuánto faltaba para llegar al Destino, les explicaron que faltaban otras nueve semanas. Al momento de detenerse en algún lugar a revisar el barco, aprovechaban para subir a la cubierta y mirar el mar, se fascinaban ante esa vista, tanto niños cómo adultos. Al llegar a tierra firme, el calor y humedad de esa isla del caribe significó un cambio brusco para sus cuerpos. Fueron clasificados según un listado y a Leonela, Francisco y Lázaro les correspondió ir a una plantación de azúcar. Allí fueron recibidos por el Dueño, un señor oriundo también de San Ramón, cuyo nombre era Tamiro Louredo Navaza. Les pidió entregaran sus documentos para mayor seguridad y luego les explicó que los dos primeros meses de trabajo eran para pagar la Deuda por las comidas suministradas en el viaje y luego se les empezaría a pagar un salario. Todos aceptaron y comenzaron a trabajar en la plantación, al terminar los dos meses Don Tamiro les dijo que los precios del azúcar estaban bajos y por ahora no podía pagarles. Los que protestaron fueron expulsados y arrestados por las autoridades del país, acusados de ladrones. De a poco y sin darse cuenta fueron esclavizados y en pleno siglo XIX las barracas usadas por los esclavos traídos del África, fueron sus nuevos hogares. Las jornadas de 10 horas pasaron a 12 y hasta 15 horas por día y ya no ofrecían resistencia a pesar de tener una piel clara, que en otras circunstancias era sinónimo de libertad. El Dueño de la plantación, sabía que podía abusar de sus inocencias y temores, ahora era su amo y armó la misma estructura usada en otros tiempos para evitar la fuga de esclavos y maximizar su rendimiento en las labores agrícolas. ------------------------------------------- Gracias por su lectura ------------------------------------------- © Relato de mí autoría @Burkino Basado en la esclavitud de Gallegos en algunas islas del Caribe en el siglo XIX.

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