Cuándo Jugamos con Fuego --------------------------------------- #Relato #EnEspañol #DeCalidad Yemary creció cómo la princesa de la casa. Su llegada al mundo, siendo la primera hija de su mamá, la primera sobrina de los hermanos de su madre y la única nieta hasta ahora de sus abuelos, de alguna forma hacia pensar que sería bienvenida a ésta casa. El padre era un empedernido romántico, cuya mayor preocupación era recorrer el mundo y guardar sus vivencias en sus curtidos morrales. Su madre Beatríz, no encontraba la manera de responder, cuando preguntaban por el padre de la pequeña Yemary. La niña con su gracia e inocencia, se constituyó en la alegría de la casa y todos se esmeraron en darle protección y ayudar a su madre en la crianza. Los atributos físicos rápidamente se hicieron presente en la niña a medida que crecía, el paso de la pubertad a la juventud, acentuó esa belleza y elegancia. No era una jovencita brillante en sus estudios, pero tampoco era menos, era una joven promedio. Para los deportes tampoco era muy hábil, aunque tenía una buena condición física. Terminó la secundaria y no logró hacerse de un cupo en las universidades públicas, ésto no la frustró, deseaba estudiar turismo y para ello debía matricularse en una universidad privada. Su Madre no podía costear esa carrera y su Padre seguía recorriendo el mundo. Yemary de pronto se hizo novia de un tipo que le doblaba la edad. Al principio su madre y sus tíos no lo toleraban, pero hábilmente éste caballero llamado Robinson, traía regalos y obsequios a los miembros de la familia y de a poco esa intolerancia mutó a simpatía. Robinson fue cómo una especie de "salvador" en muchas circunstancias en esa familia, ayudo a una tía de Yemary a encontrar colocación (trabajo) y ayudó a resolver un viejo problema de cañerías de agua servidas en la Casa, entre otras ayudas. La joven gracias a la ayuda de su novio, empezó a estudiar turismo y a salir un poco más con su novio, en ocasiones no venía a Dormir y Beatriz se hacía de la vista gorda, aunque ya la joven era mayor de edad. Sorena, una hermana de Beatriz que ya no vivía en la casa, mostraba desacuerdo al hecho de aceptar tantos regalos de su novio y prácticamente depender de las ayudas de Robinson. Beatriz le respondió que si hija estaba en el derecho de sacar provecho de sus atributos físicos, además era joven y debía disfrutar la vida junto a las oportunidades que se les presentasen. Ahora la joven Yemary exhibió ropas más costosas y abundantes, viajaba con frecuencia en compañía de su novio Robinson. Eran más notorias las ausencias de su casa, pero los regalos no paraban de llegar y eso contribuía a hacer silencios apropiados. A la joven las pocas horas que pasaba ahora en casa las usaba para deslumbrar a su madre y a sus tíos con sus ropas, objetos y joyas adquiridos gracias a la gentileza de su novio Robinson. Durante un largo fin de semana que incluía un viernes feriado, desde la sala de la casa, Beatriz y sus hermanos veían la televisión y la noticia del desmantelamiento de una banda de trata de blancas, lo más sorprendente fue ver a Robinson entre los detenidos. Comenzaron a preocuparse y a llamar a la joven Yemary pero ésta no respondía. Luego escucharon la última parte de la Noticia, una de las jóvenes que usaban para atender a grandes clientes, se puso nerviosa durante el allanamiento y fue asesinada por uno de esos clientes. --------------------------------------- Gracias por su lectura. --------------------------------------- ©Relato de mí Autoría @Burkino. Los personajes y escenas narradas son ficticias, pero pudieron ocurrir. --------------------------------------- Martes 05-07-22 a las 16:40
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6 comments
Excelente relato!!! Realista y como bien dices puede ocurrir, seguramenteya ha pasado infinidad de veces. Saludos
Gracias Osmanrez, seguramente habrán pasado situaciones muy similares. El mundo de la noche no descansa y cuando hay carencias o necesidades, encuentra un terreno fértil para afianzarse.
Totalmente hermano
Por desgracia es una realidad y acá bastante acrecentada desde los 90. Bien narrado. Saludos
Ufff ni me lo digas, lo he vivido de cerquita con vecinas prácticamente niñas. Increíble cómo la misma madre les inculcó desde los 12 que salieran a la calle a buscarse lo suyo porque ella no podía. Y así hasta el día de hoy.
Las escenas narradas no solo pudieron ocurrir, sino que podemos asegurarlo; así lo evidencian las noticias del día a día. Cada vez son más las jóvenes como Yemary que se adentran en este mundo; cada vez son más las madres y familiares que se hacen los de la vista gorda (los ciegos) a cambio de dinero y mejoras económicas. Muy buen relato @Burkino.