Hristo el Búlgaro [El inicio b] A la misma hora que el Vampiro se cruzaba en el camino de tierra impidiendo el paso de Hristo el Búlgaro y sus hombres, el viejo Borka con un puñado de los solados y reclutas, tan solo el remanente de los que habia comenzando la sublevación aquella mañana en el interior del castillo eran reducidos, la lucha habia sido cruenta, el viejo maestro de armas aun sin una pierna y anciano lucho valientemente junto a los que lo siguieron, murieron muchos soldados este día, pero la mayoría del bando de Lord Stefan y su segundo Nikolay, solo su mayor numero les permitió prevalecer, una victoria pírrica que por los momentos Nikolay saboreaba el triunfo, el viejo borka y los pocos hombres que le sobrevivieron fueron arrestados y conducidos a las mazmorras, hubiera querido cortarle el cuello al anciano, pero hasta el propio Nikolay 25 años atrás habia sido entrenado por aquel viejo, no tuvo el espíritu ni la fuerza para darle muerte por su propia mano o ordenarla, a riesgo de que los soldados tampoco obedecieran, ya se encargaría el Sanjaco de llevarse el crédito, una vez que el vejo Borka fue encerrado en las mazmorras, Nikolay aprovecho para pasar a ver a Freya encerrada en un piso mas abajo, la mujer estaba muy débil, habia perdido mucha sangre, pero seguía con vida, ¿había tomado la decisión correcta?, se preguntaba, la noche anterior cuando escucho los gritos en la habitación de su señora y entro a ver, fue testigo de como su Lord Stefan, le cortaba el cuello a la mucama y a la partera que atendieron el alumbramiento de Freya, esta lloraba desconsolada arrastrándose hasta la ventana, Stefan ni si quiera lo reconoció cuando se acerco para quitarle el cuchillo, cuando se asomo a la ventana vio el cuerpo del niño recién nacido abajo estrellado sobre las piedras y supo lo que habia pasado, entonces tomo su decisión, apoyar al Sanjaco. Mientras Nikolay subía desde las mazmorras hasta las habitaciones superiores para ver a su señor, recibía el cruento parte guerra final, mas de 300 muertos la gran mayoría de su bando, el maldito viejo Borka casi se lo carga a el y a sus tropas, mas de 100 heridos de gravedad, muchos mutilados, pocos sobrevivirían esa noche, cuando por fin llego a las puertas de las habitaciones de Lord Stefan, sus solados le indicaron que habia pegado varios gritos, pero estaba tranquilo desde hace unas horas, Nikolay paso sin anunciarse, adentro en la penumbra Stefan bebía vino para darse ánimos, quizás sabia lo que habia hecho realmente o quizás no, Nikolay que no pensaba discutir lo sucedido la noche anterior, le informo del parte de guerra ocurrido ese día en el castillo, alegando que luego de la muerte de su hijo a manos de su esposa Freya, Borka y un grupo de soldados y casi todos los reclutas lo traicionaron, se revelaron y trataron de tomar el castillo por la fuerza!!!, Stefan oía con atención. -Fue Hristo!!!, ese maldito. -¿Como mi señor?, Hristo no esta aquí. -Piénsalo Nikolay, ¿ quien mas si no, ordenaría al viejo Borka tomar mi castillo ?. -Puede ser señor, pero no lo creo. -Tu sabes bien lo que paso ayer, no necesitas mentirme, ese maldito hombre oso, aparte de mi mujer, quiere mi castillo, mis tierras y mi posición, todo esto es un complot, como mate a su hijo me atacaron, si no fuera por ti seguro a estas horas estaría muerto Nikolay!!!. -No se preocupe señor, estoy aquí para servirle!!!-, era evidente que la mente de Stefan divagaba entre la realidad y la fantasía, ahora Nikolay si empezó a dudar haber elegido el bando equivocado. -Reune a una tropa Nikolay, ¿que horas son ?. -Ya paso mas de la media noche mi señor, la hora del lobo le dicen. -La hora del lobo, escúchame bien Nikolay, reune 50 no mejor 100 hombres, tu mismo dirigirás la partida de guerra, si salen ahora llegaran mañana a la hacienda del hombre oso, mátalo y tráeme su cabeza. -Pero señor hemos perdido muchos hombres hoy, mas de 300 murieron la mayoría de los nuestros y mas de 100 heridos. -¿Estas rechazando una orden directa?, ¿ o tengo yo que ir personalmente a matar a ese maldito hombre oso ?. Nikolay asiente y se retira, quedaban si acaso poco mas de 100 soldados en pie en todo el castillo, el era obediente, pero no cabalgaría todo un día para ir a morir por el filo del hacha de Hristo el Búlgaro, abajo llamo a los soldados y a los dos Capitanes que quedaron vivos y estaban en mejores condiciones, siguiendo las ordenes a medias de Lord Stefan les informo a los hombres que lo ocurrido ese día en el castillo fue un complot para acabar con la vida de Lord Stefan y el que estaba detrás de la conspiración era Hristo el Búlgaro!!!, el habia ordenado el ataque que realizo Borka con un puñado de soldados y reclutas, los capitanes y los soldados se ven las caras, Nikolay lanza el reto, habia que ir a matarlo esa misma noche, los hombres reculan, nadie quería enfrentar al hombre oso, Nikolay habia previsto la reacción hizo una señal y uno de sus soldados de confianza avanzo y puso frente a ellos un cofre repleto de oro, -ese sera el pago para los que partan esta noche, los que tengan la suerte de regresar con la cabeza de Hristo, se repartirán otro cofre igual-, el brillo del oro y la avaricia hizo el trabajo, los dos Capitanes asumieron la tarea, junto a 60 soldados, tomaron el cofre y se dirigieron de inmediato a las caballerizas para partir enseguida, habia que tomar a Hristo por sorpresa en su hacienda antes de que se enterara de lo sucedido en el castillo esa era la orden, media hora después, la partida de guerra estaba armada y sobre sus monturas dispuestos a recorrer el largo camino que los separaba de su objetivo, pero cuando se abrieron las puertas del castillo no tuvieron que cabalgar tan lejos, a poca distancia de las puertas divisaron al gigante hombre oso que venia a pie acompañado por una hermosa mujer rubia, los Capitanes y los soldados ya habían hecho su elección, desenvainaron sus espadas y cargaron con todo sobre su antiguo amigo. En sus habitaciones Nikolay se disponía a descansar un poco, no habia pegado un ojo en mas de 24 horas cuando los gritos y los ensordecedores lamentos provenientes de las puertas del castillo llegaron hasta sus oídos, se volvió a vestir, sale de su cuarto -¿acaso ese maldito día no acabaría nunca?-, le pregunta a uno de sus soldados, -es Hristo mi señor!!!-, le responden, el hombre oso ya estaba en el castillo, sin saber lo que pasaba a ciencia cierta, Nikolay corrió hasta los muros para ver lo que sucedía, abajo en el patio ya dentro de los muros Hristo danzaba con la muerte destajando cabezas con una espada y un cuchillo, por la lejanía y la oscuridad de la noche, Nikolay no pudo ver que hacia uso de sus nuevas garras de vampiro, mas atrás de el cubriéndole la espalda una guerrera rubia hacia lo propio con cualquiera que se acercara al hombre oso desde atrás!!!. Nikolay vio la muerte, su muerte en el reluciente brillo de aquella espada, ordeno a los pocos soldados que todavía quedaban en pie dentro del castillo que bajaran para defenderlo, pero el no bajo con ellos, con unos pocos soldados se dirigió hasta las bóvedas del castillo para tomar algo de oro y largarse del castillo. Lord Stefan también escucho los gritos y los alaridos de muerte que sus soldados dejaban escapar antes de abandonar el mundo de los vivos, se asomo desde su ventana, estaba muy oscuro y no pudo ver claramente, pero reconoció el tamaño de aquel guerrero gigante que osaba asesinar a sus hombres atacando su castillo -Hristo!!!-, corrió a colocarse su armadura , tomo su espada y salió de su habitación llamando a sus soldados y a Nikolay, pero cuando estuvo afuera se dio cuenta que estaba solo, no habia ni un solo hombre cuidando su puerta. Abajo ya apunto de penetrar al Castillo la lucha no duro mucho, Hristo no perdono la vida de nadie, mucho menos Mirna, habia matado a tantos hombres durante todos estos años en incontables batallas, pero salvo la primera vez cuando enfrento en aquel oscuro y profundo bosque a la partida de guerreros que mataron a Yana y luego se llevaron las vidas de sus hermanas Mila y Milena, y de Doncho nunca habia matado por odio, esa noche estaba ciego de sangre, a la par del nuevo poder que fluía por todo su cuerpo, sentía como su sangre ardía, lo estaba disfrutando, Mirna lo apuraba todavía habia tiempo, los solados no eran ningún problema para sus poderes y fuerzas combinados, pero un enemigo mas poderoso avanzaba hacia ellos indetenible con cada minuto que transcurría. Continuara...
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