Hristo el Búlgaro [11a] Pese haber cabalgado todo el día el joven Zayev Ivanov lideraba el grupo mostrando el camino, mas atrás venían los 5 soldados de Hristo, Lucius, Morat, Loan, Emil y Vasil galopando a todo lo que daban sus monturas mientras llevaban de las bridas sus repuestos, mas atrás tratando de no perderles el paso venia Hristo sobre su caballo de guerra, era grande y fuerte como su jinete, pero no tan rápido como corceles mas pequeños y ágiles, el grupo ya había cruzado por el poblado y tomaban el camino de tierra que bordeaba el bosque, Zayev Ivanov iba emocionado no solo por ir al frente, jamas se imagino que cabalgaría liderando una carga con su héroe el hombre oso!!!, Hristo se habia ganado el respeto y admiración de todos los que lo conocieron durante todos sus años de servicio como soldado al mando primero del viejo Sanjaco Lord Petar y de ahora su desquiciado hijo Lord Stefan, el muchacho no sabía de política, ni conspiraciones, pero no hubiera cambiado de lugar con nadie, en batalla Hristo no solo era respetado por su capacidad de lucha y su don innato para liderar, si no que también cuidaba de sus hombres como si fueran sus hermanos de sangre, su tropa casi siempre lograba regresar entera al castillo y cuando sufrían alguna baja eran muy pocas, el muchacho iba pendiente del camino pero a cada rato volteaba para ver a que distancia venían sus compañeros, la acción no le tomaba mas que unos pocos segundos, por eso su sorpresa fue mayúscula al regresar la vista al frente y ver a aquel hombre parado a mitad del camino que hace tan solo unos segundos no estaba allí, como si hubiera aparecido de la nada, Zayev Ivanov no aligera la marcha, le grita a viva voz para que se aparte pero el hombre no parece inmutarse, lleva a su caballo con una mano y con la otra sostiene las bridas de su relevo, confundido voltea buscando alguna indicación, Lucius que viene mas próximo a el le grita -Pásale por encima, si quiere morir pisoteado por unos caballos pues que muera!!!-, el muchacho ya lo tiene encima, jamas ha matado a un hombre, mucho menos atropellado a uno con su montura. Pero su caballo no logro ni tocarlo, ni si quiera vio cuando se movió, lo único que sintió fue el dolor cuando su caballo se fue de bruces y el pese a su pericia sobre los equinos rodo por el camino de tierra dándose un buen golpe, su montura yacía en el suelo muerto con un corte profundo a la altura del cuello, el hombre seguía parado allí y ni si quiera habia desenvainado la espada que llevaba en la cintura, Zayev Ivanov se reincorporo de un salto saco su espada e embistió a aquel hombre mas con furia que con las técnicas y los buenos consejos con que el viejo Borka lo habia entrenado los últimos meses, levanto su espada y al grito de -Mataste a mi ca!!!-, no pudo completar la frase, la aventura que habia iniciado aquella madrugada en el castillo terminaba pronto para el joven, que caía al suelo con un corte profundo en su cuello al igual que su caballo, la espada de acero damasquino de Vladic seguía en su funda, Lucius soltó las bridas de su repuesto para desenvainar su espada y ataco, cuando esta encima del hombre se inclina para cortarlo a la mitad, Vladic atrapa su mano deteniendo la acción del corte, aprieta sin soltarlo el caballo sigue su camino y Lucius cae de su montura con el hombre dislocado, cuando logra ponerse de pie sufre la misma suerte de Zayev Ivanov, usando sus garras que controlaba a voluntad eran largas y afiladas como un puñal hicieron el trabajo, Hristo que venia atrás observando lo sucedido espolea a su montura para alcanzar el frente, -Una rueda, una rueda !!!!-, les grita al resto de sus hombres que caian como mosca para que no siguieran atacando uno por uno a aquel demonio, el hombre oso supo que no se enfrentaban a un hombre normal, pronto estaría con ellos, Emil y Vasil por la derecha, Loan y Morat por la izquierda, aun sobre sus monturas, los primeros sacan sus arcos para disparar y matar al enemigo, Loan con una lanza y Morat con su espada cargan desde su costado para forzar a aquel hombre a moverse y facilitarles el blanco a sus amigos, pero aquel hombre es mas rápido que cualquier cosa que hubieran visto, mas rápido que Hristo. -Carne de cañón!!!-, gritaba la vampiro en el bosque sin poder intervenir aunque la sangre le hervía al ver a su amado señor en problemas, no por los soldados si no por el gigante que ya lo habia alcanzado. Las flechas fueron disparadas pero no hacen blanco, Loan trata de atravesarlo con su lanza, pero Vladic esquiva la afilada punta de metal y le propina un golpe en el pecho tan fuerte que el lancero sale disparado de su montura en dirección contraria varios metros atrás, Loan no se levanta, tiene el esternón roto y varias costillas, morirá en pocos minutos con un profundo dolor, ahogado en su propia sangre!!!, ya Hristo esta con sus hombres, previendo que lo esquivara en el último segundo antes de asestarle el golpe con su hacha de doble filo, en la misma acción gira levemente a su caballo en la dirección a donde cree se moverá el vampiro!!!, -Clink!!!!-, las chispas saltan cuando el metal de la hoja del hacha del hombre oso choca con el fino acero damasquino!!!, Mirna en el bosque se lleva las manos a la cabeza, de no haber desenvainado a tiempo su señor hubiera perdido la suya!!!, el poderoso brazo de Hristo que sostiene su hacha tiembla ante el choque, jamas en todos los años que llevaba sosteniéndola había pasado algo igual, -desmonten!!!-, les grita a sus hombres, los caballos no eran ya una ventaja al perder el impulso del galope, el hombre oso sabe que esta en problemas, ese ataque nunca habia fallado, cientos de cabezas y cuerpos cercenados a la mitad en todos estos años de innumerables batallas erad su prueba, la demonio que habia cortado hace tan solo un día atrás también Probo el filo de su hacha con su técnica depurada, pero este rival era distinto!!!, Vladic también se toma un segundo, ya habia matado a algún cazador de vampiros y también a otros vampiros con mas años que el, pero la excitación de aquel momento no era comparable, sería una dulce muerte terminar su andadura sobre el mundo como un no muerto por el filo de el hacha empuñada por el hombre oso. Emil y Vasil ya en el suelo vuelven a disparar, una, dos, tres veces, lo más rápido que les permitía su pericia, pero el enemigo se movía mucho mas rápido que sus flechas, Hristo les hace una señal para que avancen, sueltan sus arcos y sacan sus espadas y sus hachas pequeñas de guerra, imitando el estilo de pelea que por años les inculco el viejo Borka, Morat hace lo propio pero con dos espadas cortas, usar sus mandobles con aquel bailarín de la muerte era un suicidio, les cortarían el cuello antes de que bajaran sus manos para asestar el golpe con la espada, Vladic esta rodeado, por primera vez ataca primero!!!, su acero damasquino va por el cuello de Emil, al soldado no le dio tiempo a subir su espada ni su hacha pequeña, -Clink!!!-, una vez mas saltan chispas cuando el hacha de Hristo evita que le corten el cuello a su soldado!!!. -No puedo estar jugando a los soldados toda la noche hombre oso!!!-, dice el vampiro antes de envainar su espada. -Voy a matarte bastardo!!!-, le grita Hristo con vehemencia. Continuara... en el 11b La imagen propia generada en picfinder.ai
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