#Dinámica5PalabrasdeLucy #RelatodeFicción Buenas tardes amigos de la #APP, llegue y me sente a ver el partido, jejeje, estoy prendiendo la compu ahora. Las 5 son: Llegada - Pasión - Correcto - Distancia - Temporal El acompañante Jonatán llegaba tarde a su trabajo, en la puerta el portero lo arenga, venia retrasado y el jefe ya había preguntado dos veces por el, se va corriendo sin que lo vean para cambiarse en lo lockers, camisa blanca, zapatos negros y un traje gris plomo que pareciá de su abuelo, era el último que quedaba disponible, Carlos y Pedro, le ganaron el traje azul crema que era el único que parecía de esta década. Estudiaba literatura en la universidad y para ayudarse había obtenido lo que al principio pensó seria un trabajo temporal, pero ya llevaba 2 años laborando en la funeraria «El adiós perpetuo». El nombre era una mierda, al igual que la paga y los horarios, sus amigos no comprendían como seguía trabajando en tal sitio y sobre todo haciendo lo que consideraban una estupidez, pero para Jonatán se había vuelto un vicio observar y oir a los dolientes, sus quebrantos, su muestras de dolor, sus altanerías, la pasión con que algunos lloraban y despedían a sus seres queridos o la total falta de empatia que mostraban algunos dolientes por «la persona en la caja», así les decía Jonatán para no empatizar demasiado, el buscaba historias para sus novelas y sus cuentos. El estar allí sentado como un doliente mas, le otorgaba una capa de invisibilidad, y a corta distancia, con sus orejas y ojos, podía ver y escuchar todo, pendiente sin perder el menor detalle. Su trabajo era simple sentarse a hacer bulto en la capilla de tal o cual «persona en la caja», algunos no lo necesitaban la capilla se ponía full de dolientes y amigos, pero otros en cambio daban hasta tristeza, íngrimos y solos, que mas de una vez se tenían que juntar toda la pandilla, Carlos, Pedro, Carolina y Luisa para que el cuarto no se viera vació. Cuando salió de los lockers el jefe lo vio desde el otro lado, le pelo los ojos tan feo que se asusto un poco, le hizo una señal con los dedos, tres dedos, capilla tres. Se sentó en la 2da fila, ni tan lejos ni tan cerca, la cosa tampoco era exagerar, en el féretro «la persona de la caja» parecía a lo lejos un hombre de unos 45, tal vez 50, el cálculo lo hizo ayudado por la edad aproximada de quien presumió era la viuda, algo compungida manteniendo la dignidad secaba sus lagrimas sentada al lado de «la persona en la caja», no debía tener mas de 45, Jonatán se había vuelto muy bueno para estas cosas, en dos años se aprende mucho. Aparte de ellos dos, un par de hombres y una muchacha eran los únicos en la capilla, unos minutos después entraron dos mujeres que se sentaron justo detrás de el y comenzaron a cuchichear. - Pobre Alfredo, lo mato finalmente el alcohol. - No chica, fue la mujer que llego a la casa y la encontro con otra, me contó la vecina!!!. - ¿ Como ?, ¿ y la policía no hizo nada ? - Allí esta lo raro, la vecina vio como una mujer salió corriendo semi desnuda y con los tacones en la mano, luego dentro de la casa oyó unos gritos y unos golpes fuertes, a los pocos minuto llego una patrulla de la policía, tu sabes que esos tipos duran una hora o dos en acudir a un llamado. - Pero a mi me contaron que murió de un coma etílico luego de 3 días de juerga, ¿ porque dices que lo mato la esposa ?. - Porque la vecina me contó que minutos después de la llegada del oficial, la esposa y el policía se daban unos besos en la parte de atrás de la casa, esperando a que llegara el forense. - Jesús, María y José!!!, pobre Alberto!!!, el era borracho y algo mujeriego pero no se merecía tal cosa. - Ay mama allí llego el policía, es el de bigotes que esta entrando. Jonatán volteo por instinto aunque no fuera lo correcto, pudo ver al policía entrando, era un tipo alto y bigoton que parecía salido de una película porno de los 70, con lentes oscuros para que no vean hacia que lado estaba mirando!!!, en ese instante su jefe se asoma en la puerta, le volvió a pelar los ojos a Jonatán on la respectiva señal con los dedos, cinco dedos, - la puta madre -, dijo entre dientes Jonatán, con lo bueno que estaba el cuento, y amenazaba con ponerse mejor, era la hora de retirarse, se levanto, una pequeña venia a la esposa, a las dos mujeres detrás suyo, un apretón de manos al policía que se cruzo en el pasillo central cuando salía. Esto era lo bueno y lo malo de su trabajo, a veces daba con buenas historias, pero nunca podía oír el final, como un simple acompañante en los velorios, le tocaba retirarse antes del final, otra « persona en la caja » lo aguardaba con otros dolientes y otra historia. Fin. La imagen de acá: https://www.lapiedad.co.cr/wp-content/uploads/2022/05/Diferencia-entre-funerarias-y-tanatorios.jpeg
2 comments
Hola amigo Big En los velorios se ven cada cosa... Oye y de verdad lo mató la mujer? bueno si no lo mató pues como que tampoco le dolió mucho porque como que si tenía algo con el policía... Ay que barbaridad! yo haciéndole caso a los chismes de las doñitas vecinas jajaja. Saludos Big feliz inicio de semana
jajaja, no se, se me ocurrio la historia luego de ver una pelicula. Pero es un trabajo real, creo que Corito echo uno de sus cuentos hace tiempo cuando lo hacia mientras estudiaba en Caracas. Feliz tarde @LuzMB