#Dinámica5Palabras #Relato Feliz Tarde/Noche #Ruidosos del CANAL #VENEZOLANOSenelMUNDO !!! Las #5Palabras estan rodando: Verdad - Río - Cabello - Humo - Cascada, desde el martes, así que no tienen excusa para no escribir algún relato, broma, o anecdota con ellas, hoy voy con un relato de otros tiempos, mas salvajes. El santero El negro Antonio, esclavo inteligente y muy servicial, nacio en el año 25, una noche de tormenta en la hacienda la Cascada, propiedad de la familia Madrigal, muy apreciado por sus amos sobre todo por el señor Madrigal, ya que Toñito tenía poderes desde pequeño, con sus rezos era capaz de invocar a los muertos, para pedirle consejos y otras cosas, de allí su apodo, no de lo que haría después. En el año 54, cuando el presidente de turno firmo el decreto para liberar a los esclavos, Antonio se robo un puñal, un machete, un revolver con 6 tiros y un caballo, perdiéndose en el monte con la intención de nunca mas volver a la hacienda que lo vio nacer, no tardo en comenzar sus pillerías, siempre contra blancos o isleños, solo a los de tez oscura les perdonaba los bienes y la vida, luego se rapo todo el cabello y se robo una sotana, y con el tiempo mas negros libres se fueron sumando a sus filas, en el año 61, cuando la guerra estallo el Santero ya tenía mas de 100 hombres bajo su mando. Enseguida abrazo la causa liberal, como era de esperarse para luchar contra los godos, mantuanos y blancos que llevaban siglos oprimiendo al pueblo llano y a los negros, un río de sangre dejaba tras de si cada vez que cometía alguna tropelía en nombre de la revolución liberal, nadie sabía porque de ese odio tan grande contra los blancos, si era bien sabido que por casi 30 años vivió en paz en una hacienda siendo sumiso y servicial. El General Mora necesitaba hombres duros y prestos para la guerra y no vacilo en ofrecerle un rango militar si se unía a su ejercito, el Santero ahora era Capitán. Pero varios oficiales no compartían la buena Fe del General, y cuando al Santero se le fue la mano en el último ataque a un pueblo, cortándole la cabeza a todos, hasta el cura para hacerse de una sotana nueva, el General no tuvo más opción antes de que se le amotinaran sus hombres que tenderle una trampa al Santero, aprovechando un movimiento de tropas normal, convenció al Capitán Antonio, de mandar a sus hombres por delante con el grueso de la tropas, mientras el y unos pocos de sus lugartenientes lo escoltaban para verse con otro jefe buscando mas apoyo, cuando llegaron a la hacienda el humo de la carne asada y el jolgorio del joropo relajo al Santero y a sus hombres. No recordó o no quiso recordar que tierras estaba pisando, pero ya era muy tarde, la emboscada ya estaba montada y los fusiles escupieron plomo sobre sus cuerpos, cayendo abatido el Capitán y sus lugartenientes al lado de las fogatas donde se asaba la carne, el General Mora agradecía al Coronel Márquez la ayuda, discutiendo finalmente que la vida de crímenes y asesinatos del Santero llegaba tristemente a su fin en la misma hacienda que lo vio nacer, solo el señor Madrigal, el dueño de la hacienda que amablemente cedió el patio y las reses para el asado, sabía la verdad de porque el odio inconmensuarable del Santero contra los blancos. Fin. la imagen de acá: https://sc02.alicdn.com/kf/HTB1PJjGkvuSBuNkHFqD760fhVXa6/221085384/HTB1PJjGkvuSBuNkHFqD760fhVXa6.png
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