#HistoriasdeNocheodeDía #Paranormal #Relato Buenas noches #NOISERS del CANAL #VENEZOLANOSenelMUNDO !!! Hoy con una historia un tanto extraña, cosas raras pasan todas las noches y también durante el día, usando las #5Palabras: Piel - Adivina -Sol - Deforme - Pendiente Playa Perdida Marcos Méndez tenía mas de un mes tratando de conseguir una entrevista con Eleodoro Espiga, un reconocido artista plástico de la ciudad, esa noche lo recibiria en su tienda, realmente poco se sabía de el, por su físico aparentaba tener entre 55-60 años, había llegado a la ciudad hace unos 15 años, abrio una tienda artesanal, y enseguida todo el mundo estuvo pendiente de sus obras, vendía solo sus propias obras, la gran mayoría con motivos de mar, muy apreciados en una ciudad que estaba muy lejos de la costa. Pequeños barcos de vela, Ballenas, Focas, Delfines tallados en madera, pero el verdadero éxito de su negocio eran las botellas mágicas, espectaculares reproducciones en miniatura de una playa dentro de botellas, hasta el mas mínimo detalle quedaba plasmado, eran tan reales que todos venían buscando la suya, pero aunque eran el objeto mas demandado de la tienda no todo el tiempo habían en exhibición o a la venta, Marcos estaba dispuesto a descubrir la verdad tras las misteriosas botellas mágicas. - Eleodoro hábleme de sus botellas mágicas, ¿ cual es el secreto que encierran ? - ¿ No lo adivina ?, que tal le parece si se lo muestro en vez de contárselo!!! - Mucho mejor, me parece la mejor idea. - Salgamos entonces de este encierro, volemos con la imaginación lejos de aquí. Marcos no comprendía muy bien a que se refería Eleodoro - ¿ La imaginación ?, pensé que iríamos a algún lado, que me mostraría el secreto. - Claro que iremos reportero, lo vera cuando estemos allí. - Ok estoy listo Eleodoro. - Solo hay dos condiciones Marcos para que me acompañe. - Las que usted diga mi estimado artista. - Primero debe venir con los ojos vendados, y segundo su teléfono, cámaras y equipos electrónicos debe dejarlos aquí. - Comprendo cuente con ello. - Debe prometerlo, al sitio a donde vamos no le gustan que incumplan las promesas. - Prometido. Marcos Méndez se despojo de su smartphone, su cámara digital y una tablet frente a los ojos de Eleodoro Espiga, pero en uno de los bolsillos de su chaqueta llevaba un 2do teléfono de respaldo, no habría ningún problema pensó erróneamente. Se dejo vendar por Eleodoro que lo tomo del brazo y comenzó a andar, Marcos supuso que saldrían a la calle y abordarían un vehículo, pero no fue así, caminaron unos minutos no supo si por el frente o por la parte de atrás pero la brisa en su rostro le indicaban que habían salido de la tienda. Caminaron unos 10 minutos, había viento, sus hombros chocaron con algunas ramas y arbustos, a medida que avanzaban pudo empezar a oir el murmullo del mar a lo lejos, la brisa marina golpeaba su rostro y ahora si el murmullo se convirtió en un rugido, pudo oir claramente como las olas rompían contra una playa!!!, lo mas extraño fue que Marcos pudo sentir el calor de los rayos del sol sobre su piel, ¿ como era posible ? cuando Eleodoro lo despojo de la venda, frente a sus ojos estaba la playa mas hermosa que hubiese visto jamas, con un sol radiante en el horizonte, tenia que ser un truco, alguna especie de hechizo, la ciudad estaba al menos a 100 kilómetros de la costa mas cercana, partieron de noche, apenas caminaron unos 15 minutos, ¿ como diablos era de día ?, nada tenia sentido. - ¿ Que paso aquí ?, ¿que tipo de embrujo es este Eleodoro ? - Ninguno, Marcos usted quería saber de donde provenían las botellas mágicas, pues de aquí. - ¿ Donde estamos ?, no conozco esta playa!!!. - Le dije desde un principio que no se lo diría, que solo se lo mostraría, ahora es tiempo de volver. - Si usted no me lo dice, lo hará el GPS de mi smartphone!!!. Marcos Méndez saca el smartphone que llevaba escondido en su chaqueta, apenas lo encendió, la arenas bajo sus pies comenzaron a moverse tragándoselo como arenas movedizas, el mar hasta ese momento calmo se pico violentamente como si una tormenta se hubiera desatado, el reportero trato de correr de alejarse de la playa, pero choco con una pared invisible, se dio un buen golpe, cayendo de bruces sobre la arena, al otro lado de la barrera Eleodoro se hacia cada vez mas y mas grande, Marcos gritaba pidiendo ayuda pero estos se ahogaban dentro de su encierro. Eleodoro se agacho y tomo la botella, dándose la vuelta, la coloca delicadamente en exhibición en la pared de su tienda, era como si nunca hubieran salido de allí. Para ese momento dentro de la botella, el reportero era una pieza mas de la diminuta playa, un pedazo de tronco deforme sobre la arena, - Lo siento mucho Marcos, al romper su promesa usted mismo escogió como su tumba a playa perdida-. Le dijo a modo de despedida Elodoro antes de retirarse. Fin. la imagen de acá: https://www.dhresource.com/0x0/f2/albu/g7/M00/FB/13/rBVaSVtqtruAXT_IAAJ7-LZ7PNE983.jpg
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