#HistoriasFantasticasyComoContarlas #OjosVerdesdeGata (3) #RelatodeFicción Buenas noches amigos del CANAL #VENEZOLANOSenelMUNDO !!! Aquí les traigo la tercera entrega de esta historia del llano, una bella mujer en aprietos a causa de sus hermosos Ojos Verdes de Gata y su inmensa fortuna... El anterior acá: https://noise.cash/post/663598zc2jj9j Gata curiosa Luisa Antonia estaba sentada frente el ataúd de su padre Don Fulgencio Aguirre Márquez bajo el fuerte sol que acariciaba a todos los presentes en el cementerio del pueblo del Murmullo para darle su último adiós antes de su cristiana sepultura. Había venido mas gente que al velorio, Don Edgardo Sánchez Fierro estaba sentado mas allá con varios de sus peones y su capataz José Alfredo Gallardo, ambos no le perdían atención a la muchacha, pero ella estaba era pendiente del abogado de su familia, el doctor Juan Galindo que le evadía la mirada. Luisa Antonia le pasaba disimuladamente un papelito a Etelvina Flores una muchacha que trabajaba en su hacienda y le susurraba al oído un nombre. Luego de las palabras del cura del pueblo, bajaron el féretro y todos comenzaron a pasar en fila india arrojando un puñado de tierra o una flor para luego darle unas palabras de apoyo a la bella joven de los ojos verdes de gata, Luisa Antonia paso de todos menos del abogado, que al agacharse para decirle unas palabras ella lo sujeto fuertemente por un brazo. - Doctor Galindo, sigo esperando su visita - Señorita Luisa Antonia precisamente quería hablar con usted hoy mismo, la copia del testamento de su padre en mi posesión se traspapelo, tendremos que ir a su casa por la copia que guardaba su Papa en su despacho. - Ayer estuve toda la noche buscándolo, en el despacho, su cuarto y por toda la casa, no hay testamento doctor Galindo. - Que lavativa señorita Luisa Antonia, entonces solo queda una cosa por hacer!!!. - ¿ Que cosa ?. - Tocara pedir el original que reposa en la notaría de la capital, ya mismo hago la solicitud, pero le advierto que eso puedo tomar varios días para que el documento llegue al pueblo del Murmullo. - ¿ Que conveniente no ?, muchas gracias Doctor Galindo, me toca esperar. El desfile prosiguió, sin mayores sobresaltos, cuando Don Edgardo y sus hombres se retiraban rumbo a sus caballos, Etelvina le hizo señas a José Alfredo, este se acerco viendo para los lados, pendiente de que su jefe no se diera cuenta. No le dio tiempo a preguntar o decir nada, Etelvina le entrego el papelito en propia mano y salió corriendo despavorida, el recio hombre tomo el papel y lo leyó allí mismo «esta noche te espero en la casa grande, Luisa Antonia». Una sonrisa malévola se formo en su rostro, la bella hembra de los ojos verdes de gata lo había vuelto a meter en el juego, solo que no había ideado todavía un plan, tendría que presentarse y ver que quería Luisa Antonia. Luisa Antonia sabiendo que algo raro se barajaba con el testamento de su Papa, aprovecho que el otro abogado del pueblo del Murmullo se hizo presente en el entierro, se acerco al Doctor Teolindo Acosta, hombre honesto, y justo, un alma de Dios, y por tanto pobre de solemnidad que ayudaba a los campesinos y a quien lo necesitara sin necesidad de un pago, a diferencia de Galindo que era un zorro, Acosta era su contraparte, flaco, desgarbado de unos 40 años y con una incipiente calvicie parecía un pollo desplumado. - Le repito mis condolencias señorita Luisa Antonia. - Muchas gracias Doctor Acosta, le puedo hacer una consulta sobre un asunto legal que realmente desconozco. - Pregunte mi joven dama. - El testamento de mi Papa desaparecio, la copia que guardaba Galindo también, el me dice que mañana mismo solicitara el original que esta en la notaría nacional en la capital, ¿ cuantos días tardara en llegar ?. - ¿ Notaría Nacional ?, esto esta muy raro señorita, no dudo que el original este en resguardo en la capital, pero otra copia debiera de reposar en la notaría de aquí mismo, es ley. - ¿ En serio doctor Acosta ? - Si, aquí debe haber una copia de ese testamento, lo debería poder solicitar su abogado el doctor Galindo. - Mmmm, ¿ tiene alguna cosa que hacer mañana doctor Acosta ?. - No mi estimada señorita. - Ok, entonces queda contratado como mi abogado a partir de ahora, usted y yo mañana vamos a ir a esa notaría- - Glup-, Acosta se sobresalto porque sabía que se estaba metiendo en camisa de once varas!!! - No se me achicopale, ahora usted es mi gallo. Esa noche Luisa Antonia aguardaba la llegada de José Alfredo sentada en el porche de la casa grande completamente sola, una lampara de kersosen alumbraba, mientras tejía un suéter de lana, debajo escondía el revolver de su padre por si cualquier cosa. José Alfredo llego a galope tendido deteniendo su montura justo antes de las escaleras bajo de un salto varonil, esbozando su mejor sonrisa, seguro de que esta noche se ganaba los favores de Luisa Antonia, saco sus cuentas, seguro la muchacha estaba asustada y que quería que el la protegiera, eso era, que errado estaba el hombre. - Mi bella flor de ojos verdes de gata, aquí estoy rendido a tus pies, para lo que se te ofrezca. - Deja la melcoches que no van por allí los tiros-, José Alfredo reculo un poco, Luisa Antonia comenzó en plan difícil. - Te voy a dar la oportunidad de que me cuentes la verdad, que escuchaste realmente hace 2 días cuando conversaron Don Edgardo y Galindo. - Wuaaa mujer!!!, lo que te dije, ni mas ni menos tan verdad es que el patrón ya le puso un telegrama al bobo de Carlos Arturo para que se vengan corriendo para el Murmullo para casarte con el, estamos a tiempo, huyamos y volvamos casados antes de que te atrapen. - Mmmm, se perfectamente que me estas mintiendo, última oportunidad. José Alfredo Gallardo no se podía desdecir, ni soltar prenda sobre la inmensa fortuna que aguardaba a Luisa Antonia, si abría la boca perdía a la hembra y los reales, así que se quedo en su discurso previo, Luisa Antonia lo mando a volar furiosa por no poder sacarle la información de lo que realmente estaba pasando. José Alfredo se retiro, pero esta vez se marcho molesto, una mala idea se le cruzo por la cabeza, debía actuar rápido antes que su patrón si quería quedarse con la fortuna de Luisa Antonia, se la iba a robar, eso iba a hacer, luego la domaría como a tantas potrancas salvajes le había tocado doblegar, se casaría con ella y todo lo que había soñado sería suyo. Continuara... la imagen de acá: https://p4.wallpaperbetter.com/wallpaper/172/1013/84/green-eyes-green-veils-women-wallpaper-preview.jpg
No comments yet