#HistoriasdelCamino #AmbienteParanormal #AlertadeRisas #LaRisaEsQueEstoDeVerdadPaso 4 de Octubre en el mes de HALLOWEEN toca meter miedo y otras cosas !!! Sin patas Dany y yo regresamos a lomos de su vieja samurai de dejar a 2 féminas en la joya del oriente, Carupano!!!, ¿ nosotros ?, bueno de regreso a Puerto Santo nuestra base de operaciones en esa y muchas otras vacaciones, la vieja carretera costera en total penumbra solo iluminada por los focos de nuestro Rocinante japones. Lo vi yo, lo vio Dany, nunca nos hemos puesto de acuerdo quien lo vio primero, la vaina fue que lo vimos. Regresando al pueblo del lado del copiloto (donde yo iba) quedaba el cerro, del lado del piloto pues iba Dany ¿ quien mas ?, de esa lado después del borde de la carretera lo que había era monte y finalmente un farallón de unos cuantos metros hasta el mar, en algunos tramos había mas monte que farallón pero eso no es lo importante en esta historia. Yo lo vi primero, no le crean a Dany, los focos de la camioneta alumbraron a un viejo que caminaba por el borde de la carretera del lado del farallón, parecía una estampa típica de pueblito, sombrero de cogollo, una camisa manga corta, Dany dice que larga, pero créanme a mi y unos pantalones de caqui, no nos bajamos a corroborarlo pero a esa hora, tomados y con las luces de los focos hubiera apostado que eran de caqui. Lo alumbramos por unos segundos, el viejo ni se inmuto, el venía, nosotros íbamos, cuando lo alcanzamos y dejamos atrás Dany y yo volteamos al unísono, el viejo no tenía patas, no tenía pies, iba en el aire, fue lo único en lo que estuvimos de acuerdo Dany y yo esa madrugada, el viejo no tenía patas!!!, pero la razón siempre le busca explicación a lo irreal y acordamos para irnos a dormir tranquilos que fue el monte el causante de que los focos de la camioneta no le alumbrasen las patas. A la mañana siguiente la señora madre y dueña de la casa donde pernoctábamos, nos escucho mientras nos preparaba el desayuno, como le contábamos a su hijo, nuestro amigo y la causa principal de tantas vacaciones en ese pueblo y en esa casa, el cuento del viejo sin patas, nos reimos Dany y yo acordando finalmente que fue culpa del monte y los rones que no le viéramos las patas al viejo. Entonces la madre de nuestro amigo al servirnos el desayuno, nos contó que en ese tramo de carretera atropellaron hace muchos años a un viejo que vendía pescado justo allí al borde de la carretera. Seguimos yendo de vacaciones a Puerto Santo por muchos años mas, y nos quedamos en esa casa todas las veces, y desde entonces quedo escrito que el viejo sin patas era un fantasma, un aparecido o un alma penitente de Dios. Fin La imagen de acá: https://cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com/prisaradio/VYSSRCYWJVK4DJMCUGWWXTRBHI.jpg
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