#BigVERSO #Hristo #ElBulgaro Hristo el Bulgaro [6b] Aleksi tenía la respuesta, no seria sencillo, pero podía conseguir media docena de ratas infectadas, algunos brujos las usan para sus pociones y conjuros de muerte, no seria rápido ni sencillo, pero se podían conseguir, Hristo pasaba la mayor parte del día entrenando con los hombres en el patio, pero en la noche antes de entrar al castillo a dormir en sus habitaciones, suele cenar con su tropa en su barraca, jugar barajas y tomar hidromiel o vino, casi que a diario, allí soltarían las ratas, antes sellarían bien la barraca, en lo que el primer hombre de indicios de tener la enfermedad, el doctor ordenara la cuarentena y nadie de esa barraca saldrá hasta que estén todos muertos, al doctor se le puede convencer con oro de que apure el dictamen, en tres días o cuatro el gigante y la mayoría de sus hombres leales a el, caerán muertos por la fiebre a cargo de la peste, luego incendiamos la barraca y se acabo el gigante, Lord Petar no podrá impedirlo, deberá decidir por el bien común no solo del castillo si no de toda la región, era un plan aprueba de tontos, nada podría ir mal, quisiera o no el gigante y sus hombres acabarían sucumbiendo a la peste y nadie podría culpar a Stefan de estar detrás de su muerte, un ganar ganar, Stefan dio el consentimiento y puso el oro en las manos de Aleksi para que ejecutara la acción, le tomo unas semanas reunir una docena de ratas infectadas, mientras que en castillo algunos albañiles, hacían trabajos y mejoras en todas las barracas, la de Hristo y sus hombres fue la primera. Un día después de soltar las ratas uno de los hombres de Hristo cae enfermo con fiebre, el doctor aparece casi que de inmediato y determina que es la pese!!!, el castillo entra en pánico, todos los soldados y sirvientes que tuvieron contacto con los soldados de la barraca son encerrados en ellas, el viejo Borka se salva porque se encontraba en un pequeño viaje de reconocimiento con Lord Petar, para cuando el viejo Lord regresa al castillo alertado por mensaje, ya Stefan, Freya, Sif, y buena parte de los soldados y sirvientes acampaban a fuera del castillo en Carpas, el primer muerto habia caído hace 4 días le indicaron al lord, luego los días subsiguientes se multiplicaron, casi todos enfermaron, los que no ayudaban con pavor a los enfermos hacinados en la cuarentena de la barraca, solo Hristo les daba consuelo y ayuda, cuando uno mas de sus hombres perecía, lo alzaba en brazos y lo sacaba afuera a la pila funeraria donde eran cremados, ante la mirada de los pocos guardias que quedaban dentro del castillo asegurándose que nadie saliera de allí, Stefan azuzaba a su padre de que diera la orden la barraca debía ser incendiada con todos adentros, todos están infectados, el viejo estuvo a punto de tomar la decisión con todo el dolor de su arma, pero tenía que verlo a los ojos para decírselo de frente, el cariño y el respeto por aquel leñador gigante que habia reclutado en el bosque era legitimo, Lord Petar aguardaba con su doctor personal y con el viejo Borka, no hubo necesidad de llamarlo, porque una vez mas salía Hristo de la barraca acarreando a otro muerto. Lord Petar vio en los ojos del hombre oso su fuerza y determinación, no hizo falta que lo revisara su doctor personal, aunque este insistió antes de permitir que el gigante tuviera un contacto, Hristo estaba perfectamente de salud, no habia tenido fiebre, ni ningún síntoma en la semana que llevaba allí encerrado, así que el doctor le confirmo a Lord Petar lo que su corazón ya sabia que Hristo no estaba ni estuvo enfermo de peste, ¿ un milagro ?, ¿ su fuerza sobre humana ?, a Stefan le iba a dar algo cuando se entero a fuera del castillo que pese a estar encerrado una semana con las ratas, y los enfermos, el gigante no habia enfermado, ¿ como diantre se salvo ?, le inquirió a Aleksi, que se encogía de hombros sin tener una respuesta, -Es un hijo del diablo!!!-, termino por gritar Stefan evidentemente afectado, aunque el desequilibrado hijo del Lord, no estaba muy equivocado, no fue la estirpe de su padre, no fue su fortaleza física, ni su tamaño, fueron los genes de la pequeña Nevena que logro sobrevivir a la peste cuando acabo con toda su familia, la que trasmitió a su hijo su inmunidad!!!. A petición de Hristo solo 5 hombres de la tropa de Hristo que no presentaban sintomas pasaron el examen medico, le toco entonces al propio gigante con todo el dolor de su alma prender fuego a la barraca, aun con algunos de sus soldados adentros enfermos y moribundos, la peste no perdona, ni al débil ni al fuerte, ni al rico ni al pobre, entonces quiso Dios, el destino o el diablo, que la mas pequeña de las ratas escapara con vida del fuego, escalara por los muros del castillo y se acomodara en la habitación mas grande, cómoda y caliente de todo el castillo. Continuara...
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