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@BigBDP

#REEDICIÓN #BigVERSO #Hristo Trate inutilmente de publicarlo completo, evitando esta publicación y hasta quitando el primer parrafo que es identico al a primera versión, pero no entro, asi que me vi obligado a subirlo en dos pedazos, el 2do relato de la historia de Hristo con cambios sustanciales de cara al futuro de la historia, este sera la primera parte, practicamente igual al primer relato publicado savo pequeños acomodos. Hristo el bulgaro [2a] A la mañana siguiente Doncho emergía de lo profundo del bosque guiando a su mula cargada leña, iba rumbo al pueblo, pero primero pasaría por casa de Nevena a intercambiar sus leños, por leche y sus ricos quesos, cuando el leñador se acerco a la casa y vio a unas pocas ovejas descarriadas supo que algo malo pasaba, al aproximarse a la casa se encontro con los cadáveres de Nevena y su hijo, el niño oso, y los lobos muertos mas allá, el hombre sintió un dolor sincero, debía cavar unas tumbas pero primero cubriría los cuerpos, al tapar el cuerpo del muchacho pudo percibir un leve soplo de vida, Hristo todavía respiraba a duras penas, fue corriendo por su mula descargo todos los leños y regreso para subir al muchacho, Hristo era grande y pesado, pero por suerte Doncho era un hombre fuerte y duro, luego que lo tuvo bien atado regreso lo más rápido posible a lo profundo del bosque, su esposa Yana era una sanadora, conocía de yerbas y rezos que usaba para cuidar de su familia. El buen corazón y juicio de Nevena salvo a su pequeño gigante, Hristo paso 14 días en cama debatiéndose entre la vida y la muerte, pero Yana hizo todo lo que sabía para ayudarle, jugaba su favor su fortaleza, le dijo a su esposo que tuviera confianza, en el pueblo parecían tener razón, el muchacho tenía que ser el hijo de un oso, Hristo despertó a las dos semanas con el apetito de uno, se recupero tan rápidamente que la familia del leñador no podía dar crédito, cualquier otro hubiera muerto a causa de tales heridas, pero Hristo un mes después de despertar ya caminaba por si solo, a los dos meses no parecía tener ninguna secuela, al menos no en su cuerpo pero si en su alma, Doncho le hizo entrega de todo lo que habia recuperado en la cabaña de su madre, las escrituras, algunas ropas y el crucifijo de plata, necesitaba un cordón, Yana le proporciono uno, Hristo se colgó una vez mas su cruz sobre el pecho, guardo el resto de las cosas y salió rumbo a su antigua casa, el leñador fue con el, había enterrado a Nevena en una pequeña loma cerca de la casa, junto a un campo de flores amarillas, colocándole una hermosa cruz que tallo de uno de sus leños, Hristo cayo de rodillas sobre la tumba, llorando de amargura, rabia y dolor por primera y única vez en su vida. Pronto aprendió el negocio de la familia, acompañaba a Doncho todos los días a talar árboles, aunque la fuerza bruta era necesaria para derribar un árbol y luego cortarlo en leños, también se necesitaba habilidad y destreza, Hristo aprendió en pocas semanas lo que a Doncho le habia costado media vida, el muchacho era una esponja, habil con las manos, inteligente y muy rápido para una persona de su tamaño, la familia de Doncho lo adopto como un hijo y Hristo los acepto como su familia, junto al leñador, su esposa Yana y sus dos pequeñas Mila y Milena de 10 y 12 años respectivamente, que aceptaron al gigante como el hermano varón que su madre nunca pudo darle, Yana que sabia leer y escribir se tomo el tiempo de educar al gigante, que aprendió el alfabeto y a escribir por primera vez su nombre HRISTO, el que no dudaba en dejar como marca en el bosque a cada tanto. Cuando bajaba toda la familia al pueblo los domingos para ir a misa, como Hristo ya no tenía a su madre para protegerla, cuidaba de sus hermanas adoptivas como un perro celoso, pues las niñas eran muy lindas y a medida que fueron creciendo se pusieron mas guapas, y siempre salía algún tarado tratando de pasarse de listo. Los años pasaron rápido y la amargura por la perdida de su madre Nevena se disipo en el corazón de Hristo que vivía en el bosque como leñador con su nueva familia muy feliz!!!, pero cuando cumplió los 16, Hristo probo primera vez el dulce de los labios de una mujer y de la hidromiel!!!, el muchacho no pudo decidir cual le gustaba mas!!!, la única diferencia era que la primera las obtenía sin esfuerzo, las muchachas del pueblo y algunas mujeres mayores se le regalaban, no habia falda que se le resistiera al gigante leñador que apenas era un muchacho pero ya media casi 3 varas!!!, la hidromiel por otra parte no era gratis tenía que pagarla, y un leñador no ganaba mucho dinero, Hristo pudo darse cuenta que por mas árboles que derribaran y leños que cortasen la vida de Doncho y su familia era modesta y estrecha, pero Hristo era inteligente y audaz, como los domingos no se trabajaba empezó a escaparse los sábados cuando llegaba la noche, caminaba por el bosque hasta llegar a la taberna del pueblo, y usando su fuerzas y habilidades sacaba buenas ganancias retando al que quisiera probarse con el en una competencia de fuerza, lucha o de destreza con el hacha, el muchacho nunca perdía. Cuando cumplió los 17 ya se le hizo costumbre regresar a su casa los domingos por la mañana medio ebrio, Doncho y Yana le reclamaban por su inmadurez, el se reía, les dejaba sobre la mesa las pocas monedas que le sobraban y se acostaba a dormir la borrachera. El leñador y su esposa supieron entonces que Hristo no estaba echo para ser un simple leñador, era demasiado grande, fuerte e inteligente para pasar toda su vida en lo profundo del bosque talando árboles, pronto se iría buscando las aventuras y las emociones que ansiaba y que no hallaría nunca en ese bosque, Doncho y Yana no se equivocaron, pero pensaron que estaría con ellos al menos unos cuantos años, pero una vez mas quiso Dios, el destino o tal vez el Diablo que la vida del niño oso cambiara otra vez de rumbo, la guerra estalló en la frontera, muy cerca de aquel bosque y aquellas tierras que estaban próximas a los enemigos, la comarca estaba en peligro, el pueblo llano no sabia de subdivisiones políticas ni guerras, aunque Bulgaria era en aquel entonces parte del imperio Otomano y supeditada al Sultán, en el terreno los nobles locales se convirtieron al islam, pero no los campesinos que siguieron practicando la fe cristiana. Continuara... en el [2b]

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